Chiclana

Una empresaria local se hace con la gestión de la Casa del Guarda

  • La adjudicación del restaurante del Pinar Público de La Barrosa queda desierta

La Casa del Guarda, en una imagen de archivo. La Casa del Guarda, en una imagen de archivo.

La Casa del Guarda, en una imagen de archivo. / Sonia Ramos

El Ayuntamiento ha adjudicado recientemente y de manera provisional la gestión, mantenimiento y explotación del centro de educación ambiental Casa del Guarda a la empresaria chiclanera Lucía Guerra, al presentar ésta la oferta económica más ventajosa en el proceso de licitación que se inició hace algunos días. Sin embargo, la concesión del uso del restaurante-bar situado en el pinar público de La Barrosa, que salió a concurso por las mismas fechas, ha quedado desierta, según informaron ayer fuentes del Consistorio.

Con la adjudicación de esta instalación municipal, situada en el Coto San José, la zona costera sumará próximamente un equipamiento más a su oferta educativa y medioambiental.

El centro estará abierto todo el año y contará con una completa agenda de actividades

A partir de ahora se inicia un plazo de diez días, en el que la emprendedora local tendrá que presentar una documentación adicional que se le ha requerido desde la mesa de contratación. Una vez que el Ayuntamiento cuente con toda esta información, la propuesta se trasladará a la Junta de Gobierno, organismo que aprobará definitivamente la adjudicación.

Cabe recordar que la empresaria Lucía Guerra dispone de una dilatada experiencia en la gestión empresarial y organización de eventos en Chiclana. No en vano, dirigió durante más de veinte años la guardería Huerta del Rosario, además de ser la promotora de la celebración de la Carrera de la Mujer.

Por otra parte, con el resultado de esta licitación se cumple también la previsión que hizo en su día la portavoz municipal, Cándida Verdier, quien apostó porque este conocido edificio fuese gestionado por una empresa chiclanera.

En este sentido, resaltar que el contrato, que ha sido adjudicado por 2.475 euros anuales, tendrá una duración inicial de cuatro años, pudiendo prorrogarse por anualidades, sin que la duración total, incluidas sus posibles prórrogas, pueda exceder de seis años, según recogía el pliego de prescripciones técnicas emitido por la Delegación Municipal de Medio Ambiente.

A partir de que esta adjudicación sea firme y empresa y Ayuntamiento firmen el contrato, a Lucía Guerra le queda un arduo trabajo por delante, ya que tendrá que rehabilitar de nuevo esta casa solariega en un lugar con una completa programación de actividades y abierto todo el año. De esta manera, su empresa deberá de encargarse de, además de los servicios mínimos de control y mantenimiento del centro, llevar a cabo campañas educativas, jornadas de interpretación ambiental, actividades extraescolares, celebración de efemérides, actividades lúdicas y didácticas (como charlas, cursos o talleres), actividades culturales y ambientales.

En cuanto a la fallida concesión del restaurante-bar del Pinar Público de La Barrosa, cabe recordar que el contrato se preveía de una duración inicial de diez años y un canon tipo de licitación, de 15.000 euros anuales, mejorable al alza.

Además, el pliego recogía que para la elección del proyecto se valoraría positivamente que el diseño del establecimiento hostelero respetara y se integrara en el entorno, mejorara su estética actual y que fuera de diseño y construcción ecológicamente sostenible, contemplando el uso de materiales naturales y de bajo impacto ambiental.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios