Chiclana

Crece el número de jóvenes con problemas de alcohol

  • Tras catorce años de compromiso activo, el colectivo observa con preocupación el incremento de menores que abusan del alcohol y se ven obligados a ser tratados

Tras catorce años de plena dedicación a la rehabilitación de personas con problemas de alcoholismo, Archi (Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de Chiclana) sigue firme en su compromiso con las personas y familias que padecen este problema.

Prueba de ello es que actualmente la asociación trata a 75 personas entre hombres y mujeres, que representan sólo el 10%, y, aunque la media de edad se encuentra en torno a los 35 años, cada vez son más los jóvenes que se ven envueltos en este problema y buscan refugio en Archi y sus profesionales.

A pesar de que la situación económica está afectando al conjunto de colectivos que, como Archi, desempeñan una labor impagable en favor de la sociedad, la asociación se está manteniendo como puede gracias a las ayudas y subvenciones de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento, que, no obstante, tardan en llegar. Un apoyo económico al que hay que sumar la aportación económica de los miembros de la asociación.

Archi no sólo atiende a personas residentes en la localidad sino que a este centro acuden personas procedentes de otros municipios cercanos como Conil, San Fernando, Vejer, Barbate...y de otras zonas más alejadas como Sevilla, ya que los veraneantes aprovechan su estancia en el municipio para acercarse a estas instalaciones.

"Las personas que acuden a la asociación", apunta su presidente, José María Pastrana, "suelen tener problemas de policonsumo". "Y es que", resalta, "si eres drogadicto es muy difícil que no caigas en el juego y en el alcohol. Sólo un 10% son personas únicamente con problemas con el alcohol, el porcentaje restante presenta múltiples adicciones".

Quienes se acercan hasta el centro de rehabilitación no lo hacen por voluntad propia sino porque ha sido presionado por algún familiar. "Cada vez son más los que vienen acompañados de sus padres y no por su pareja", señala José María. Los problemas de adicción son muy difíciles de aceptar por quienes los padecen y. como subraya, "se tienen que dar ciertas circunstancias negativas, como el abandono de la familia o un accidente de coche, para que se den cuenta de que tienen un problema. Pero lo cierto es que el alcoholismo es muy difícil de aceptar".

En cuanto al porcentaje de rehabilitados, el 60% de los que deciden dar el paso logra culminar con éxito el tratamiento completo; en cambio, otros abandonan antes de dos años, "sobre todo la gente joven, que", lamenta Pastrana, "no son conscientes de la dimensión del problema que tienen encima".

Existen remedios para la estabilización y la abstinencia de la ansiedad, pero una vez que se desarrolla la enfermedad no hay vuelta atrás. Los pacientes que beben grandes cantidades de alcohol de forma repetida adquieren cierta tolerancia a sus efectos. Como explica Pastrana, "poco a poco se va adquiriendo una asimilación, ésta va aumentando hasta que sobrepasa el punto de dependencia y se llega al extremo de perder la capacidad de controlar. A ello se le llama síndrome de dependencia alcohólica". El alcohol, en su grado extremo, puede llegar a provocar la muerte por delirium tremens, causando confusión, ilusiones extrañas, alucinaciones muy perturbadoras, agitación, etc.

Por otra parte, otro de los fenómenos que puede favorecer la aparición de esta enfermedad es el 'botellón', que, como explica Pastrana, "puede conllevar el exceso de consumo". "La gente", añade, "lo entiende como una forma de sociabilizarse que, a veces, lleva al abuso. Los jóvenes no buscan el sabor de la bebida, sino el efecto".

En este sentido, en un estudio realizado por el centro se llegó a la conclusión de que al 80% de las personas encuestadas contestaron que no les gustaba el alcohol. Al principio las sustancias pueden producir placer, pero como destaca el presidente de la asociación, "luego se convierte en una amargura. Se empieza bebiendo y fumando a los 14 años de edad y sin darte cuenta terminas teniendo una dependencia, sobre todo a las sustancias legales".

Archi lleva trabajando desde el año 2000 en un proyecto denominado 'Proyecto Luna' , donde utiliza la educación como recurso de prevención organizando escuelas de padres en los centros educativos, desde las guarderías hasta los centros de secundaria.

En definitiva, como resalta Pastrana, "el alcohol sigue siendo una de las grandes lacras sociales por las consecuencias que conlleva", y es que el alcohol no sólo afecta a quien lo consume sino a toda la unidad familiar.

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