Pregón del Carnaval 2013

Un pregonero caído del cielo

  • El versonauta Jorge Drexler ofrece un espectáculo donde no faltan algunas de sus canciones, ritmos africanos, una murga de su Montevideo y hasta un tanguillo de la tierra

"¿Dónde hemos caído?, ¿en un paraíso perdido?". Tras un largo y fatigoso viaje transatlántico, la nave del capitán Drexler llega a tierra "arrastrada como si de un enorme imán se tratase, por la fuerza de algo indescriptible" que tira de la nave del "versonauta" y la maneja a su antojo. Drexler llega a Cádiz como caído del cielo. Buscaba a Cádiz, "ese universo salado por el sol iluminado", y al final Cádiz lo encontró a él. Drexler llega a Cádiz caído del cielo para pregonar con versos y canciones, con coplas y con amigos su amor por la viejita Trimilenaria y por su fiesta, esa que comparte genes con la suya. Después de dimes y diretes, después de polémicas, después de un largo periplo físico y mental, el pregonero del Carnaval de Cádiz 2013 reivindicó su lugar en la fiesta con un pregón a la altura. Un pregón espectáculo, no tan al uso del que degustan los puristas, que también los hay en esto de los pregones. Porque hasta los pregones tienen ADN y raíces ribereñas. Un pregón digno del que Cádiz soñó para celebrar su Capitalidad Iberoamericana del Carnaval, que unió el viejo continente con África y América en un triángulo de ritmo y color. Un pregón caído del cielo.

"Permitan que me presente: yo soy el capitán Drexler, un versonauta uruguayo, que a base de error y ensayo va viajando por el cielo llevado por el anhelo de encontrar la raíz profunda, el origen de la murga que cantó mi bisabuelo", comienza el cantautor que trae consigo a su "tripulación de amigos, versonautas compañeros, inagotables viajeros que sin pacto ni contrato comparten mesa y plato". Una tripulación formada por lo mejorcito de cada casa. Artistas como Kiko Veneno, la comparsa de Jesús Bienvenido, el singular Gómez, además de una murga uruguaya,

Desde que el capitán Drexler aterrizó en Cádiz no ha dejado de demostrar su cariño y su agradecimiento por su nombramiento como pregonero. Sin embargo, todo el mundo no acabó de entenderlo y, aunque el cantautor ha encajado el golpe con elegancia durante todo este tiempo, la situación, de alguna forma, ha quedado reflejada en su pregón con una escena donde un agente del orden interpretado por El Gómez lo intenta echar del escenario: " No entiendo la situación, yo no sé a que viene esto... Me llaman para el Pregón, pero... se ve que molesto!".

A partir de ahí, el oscarizado artista comienza su pregón, salpicado de música, literatura y su poquito de ánge, que lee desde un pomposo libro. "Oí tanto hablar de ti, que cuando llegué a tus puertas, no supe yo, a ciencia cierta, si aquí llegué, o si volví. Quiero que guardes de mí, el cariño más sincero, Cádiz, que me llames, quiero, por el nombre que me otorgues Jorge, Gorgue, Gorge, Horgue, mejor aún: Pregonero".

Durante la proclama, Drexler también dio cuentas de la llegada de La Gaditana a Montevideo y cómo calaron las coplas gaditanas en el sentir del pueblo hermano allende los mares. "Tanto calaron las letras y las músicas gaditas que quedó la otra tacita, Montevideo, repleta de cantantes y poetas y por fin una mañana más viejos y con más canas de las que habían traído dejando amores y amigos, regresó la Gaditana", explica poco antes de que un Solo de trío de murga intérprete A la primera moneda en el sombrero de la Gaditana para después, representar la transformación de los ritmos con El tamborero y El baile del candombe.

El agente Gómez responde con el estribillo de 'Los Tacaños' (1971) a golpe de nudillo y la comparsa 'Los del piso de abajo', de Jesús Bienvenido, es invitada a escena por el versonauta completar este hermanamiento musical entre una tacita y la otra tacita.

"¡Qué talento! Cuántas veces me desbordó la emoción en esta ciudad que tiene la rima por religión. Que en verso denuncia engaños, que en verso ama y protesta, y que una vez, cada año hace del verso una fiesta", piropea el pregonero al Carnaval de Cádiz y la capacidad de los gaditanos, "hombres y mujeres con los tipos más diversos" de lucir sus "superpoderes" y convertirse en "superhéroes del verso". Apelativo que sirve de entrada a la canción del mismo título del catalán de alma andaluza y gaditana Kiko Veneno, que interpreta tanto este tema como el laureado Volando voy. En esta ocasión, el tema popularizado por Camarón cambia su estribillo: " Volando voy Volando vengo. En carnavales yo me entretengo". Al escenario entra literalmente volando y disfrazado de superhéroe, aunque en su aleteo por la noche gaditana recibe la ayuda de tres demonios de Bienvenido, que lo pasen hasta dejarlo asentado justo delante de un micrófono que le da la vida y desde el que remata: "Es que a mí me va mucho la marcha tropical. Y los cariños de San Antonio me van. Y los cariños de San Antonio. Volando voy Volando vengo. En carnavales yo me entretengo". Customizado para la ocasión.

Tras la aparición de Veneno, el pregonero continúa tendiendo puentes, hablando de "arte y arte" que se mezcla, que se encuentra, en el flamenco, y que se vuelve a mezclar y a encontrar a través de los mares para parir "los cantes de ida y vuelta". Drexler clama a las puertas que se abren, a un "castillo medieval que se cimienta sobre aquel circo romano que ya ha perdido la cuenta". Drexler habla de Cádiz y del verso.

"Y como el verso es mi casa yo aquí no soy forastero. Mi patria es mi lengua y yo ninguna otra patria quiero. Y fue así como tu verso se hizo un sitio en mis canciones se hizo con los corazones de mi ciudad, se hizo encuentro. Tu verso se hizo calor luego el calor movimiento..." Y el movimiento... Ya saben ustedes, Todo se transforma. La canta Jorge Drexler, flamante pregonero del Carnaval 2013 en la plaza de San Antonio. Para todos los gaditanos.

"La poesía a mí me encanta y ese ritmo está muy guay pero estoy echando en falta algo que me huela a Cai", le contesta, protestón, el agente Gómez. Pero el pregonero sale bien del apuro con el tanguillo de 'Los anticuarios' pero actualizado para la ocasión con letra de Javier Ruibal. "Yo me muero porque tú me quieras" y hasta se muestra dispuesto a enterrar la estatuilla de los gringos en la bahía por mor de este querer.

El agente muere con el pregonero tras su interpretación. "Por ganarte a la ciudad con tu cariño y tu entrega durante este Carnaval ¡Aparca donde tú quieras!", le felicita pero, eso sí, con una advertencia de arte. "Pero jamás se te ocurra bautizarte en La Caleta porque yo no he visto nunca una cosa más cateta". El tanguillo también ha ablandado algún que otro corazón, aunque hay quien dice que al tanguillo le ha faltado más ensayo

Gómez, que ha funcionado como contrapunto del pregonero durante toda su proclama, sale, por fin, contento y satisfecho del escenario para dejar a Drexler con el público de Cádiz. Momento emotivo de la noche ya que, en las postrimerías de este pregón, por ende, en los albores de este Carnaval, el uruguayo se confiesa "rendido a los encantos de Cádiz" e interpreta para esta ciudad de sus amores la canción que ha creado sólo para ella. Cai creo que caí en compañía de la comparsa de Jesús Bienvenido 'Los del piso de abajo'.

"Ya volveremos después a soportar al Gobierno. Gocemos del Carnaval, que mientras dure, sea eterno. Me voy porque ya empezó. No quiero perdérmelo. ¡Píntense de mil colores! ¡Dejen que el júbilo estalle! Señoras y señores: ¡¡¡ El Carnaval está en la calle!!!" El pregón de Jorge Drexler ha llegado a su fin con estas palabras. La murga entra despacio, cantando bajito, y cuando el pregonero pone el punto y final a su declamación, a su declaración de amor, el confeti y la alegría estallan al ritmo del tema Y que empiece el Carnaval.

Y así, como caído del cielo, Cádiz tuvo a su internacional pregonero que, contra vientos y mareas, demostró su amor desinteresado por la extraña, complicada pero siempre maravillosa, mágica y eterna señorita del mar.

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