LOS PREGONEROS

1996 Una chirigota con clase

  • Perico Carrión vivió con sólo 22 años el "brutal" pelotazo de una agrupación histórica

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Llegó el gran 'pelotazo'. Estamos ante una chirigota histórica, sin duda la más representativa de las del Love y una de las más recordadas de la modalidad desde tiempos remotos. 'Una chirigota con clase' tuvo, además, el honor de vencer en un año en el que el ramillete de buenas chirigotas fue espectacular. Posiblemente no se ha dado desde entonces ese conjunto de grupos, primeros premios en cualquier Concurso en los que no hubieran coincidido con los niños de la clase. Ganar por delante de 'Los bordes del área', 'Las marujas', 'Los guiris', 'Los astronautas españoles' o 'Los agarraos', ya es ganar. "Fue un año brutal de chirigotas, por eso hasta que no dieron el fallo no nos creímos nada. Por fuera nos decían que éramos primeros, pero nosotros, viendo la competencia, no nos queríamos creer nada", cuenta Perico Carrión, el hermano del Cabra, que había entrado en el grupo oficialmente el año anterior con 'Los hombres de Neardentahl'. Y es que fue de esas chirigotas que nada más abrir las cortinas en preselección ya intuye uno que está ante algo gordo.

José Luis Bustelo se hizo cargo de la autoría, con las tradicionales aportaciones de Chico Cornejo y demás componentes. El grupo no sufría cambios con respecto a 'Los hombres de Neardentahl'. La chirigota debutó en preselección en el penúltimo puesto de la función de noche del 3 de febrero, posición que repitió en la primera semifinal, en la noche del 11 de febrero. En la segunda semifinal actuó en el segundo lugar de la función de tarde del 13 de febrero.

El grupo sorprendió cantando sentado en unos gigantescos pupitres, con todo el atrezzo hecho a escala para empequeñecer a los chirigoteros. El director de la chirigota, Manolo Cornejo, interpretó a uno de los personajes de ficción más conocidos de la historia del Carnaval: Don Adolfo. Una de las claves cómicas del grupo fue el tira y afloja entre profesor y alumnos, éstos bastante traviesos y siempre dispuestos a dar coba al maestro. Prueba de ello, el cuplé más recordado, el de "Toda, toda la tarea en casa la he 'hacío"...". Entre las letras de pasodoble, el que más se ha quedado es el que defendía la tradición de los Reyes Magos por delante del 'novelerío' de Papa Noel.

Un jovencísimo Perico Carrión, 22 años le contemplaban, vivía ese año "un sueño". El chirigotero afirma que fue "una experiencia brutal, allá donde íbamos. Los niños nos adoraban. Y recuerdo que en la cabalgata a los 400 metros ya se nos habían acabado las cintas de cassette". Carrión reconoce que es la chirigota "con la que más hemos cantado después del Falla". De hecho, estuvieron haciendo galas con ese tipo varios años después e incluso ahora "de higos a brevas aún nos lo piden". Fue un año para hartarse de Carnaval. A los contratos iban cargando con los pupitres, para no decepcionar a quienes esperaban verles como en el Falla.

Uno de los viajes de esta chirigota fue a Santurce (Vizcaya). Con susto incluido. "Estábamos preparados para ir a cantar en una especie de residencia del tiempo libre en la que nos alojaron cuando nos enteramos de que muy cerca la kale borroka había incendiado un autobús. Nos acojonamos y le dijimos a los organizadores que así no íbamos a cantar. Nos tranquilizaron diciéndonos que eso allí era habitual. Total, que llegamos a una plaza al aire libre con poco público. Seguíamos acojonados. Empezamos a cantar, poco a poco se llenó la plaza y al final acabamos hasta firmando autógrafos".

Como curiosidad, 'Una chirigota con clase' llegó a cantar varias veces en el programa de Antena 3 'La parodia nacional'.

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