Carnaval

Vuelve a casa por Carnaval

  • Varios gaditanos que residen fuera de la provincia por motivos profesionales y que regresan a Cádiz para actuar en el Concurso con grupos foráneos comparten su experiencia

Cuando el gusanillo del Carnaval pica, malo. No existe cura para esta 'enfermedad', salvo la que todos conocemos: ensayar y actuar. Y justo eso es lo que tuvieron que hacer estos tres gaditanos que por motivos laborales abandonaron su ciudad, pero no, en cambio, su afición a las coplas.

Eugenio Cheza, chirigota 'Los malos de verdad': "Los ensayos son muy distintos pero son una familia"

Eugenio Cheza se fue a trabajar a Murcia y allí se encontró una chirigota que terminó siendo su grupo de amigos lejos de su casa. A través de Chicuelo, postulante de comparsas donde él había salido, el grupo de chirigoteros murcianos contactó con él y en dos años que ha salido con ellos en el Falla y un tercero colaborando ha vivido una gran experiencia. La última con 'Los malos de verdad', que aunque no pasaron a cuartos dejaron un buen sabor. "Eso es como una gran familia y me ha servido para seguir con mi hobbie, que es el Carnaval". Y eso que todo allí era muy distinto: "Tienen otra mentalidad a la que yo no estaba acostumbrado, y los ensayos son muy diferentes". Aún recuerda su primera impresión: "El ensayo era un descontrol. Ellos cantan y tocan bien, porque salen en grupos de rock, en orquestas, pero les faltaba la chispa. El de la caja no sabía tocar ni un tanguillo". Nada que ver con lo que Geni venía haciendo, de hecho ha sido componente de muchas comparsas de Tino Tovar, la última 'La república gaditana', hasta que se fue a trabajar a un pueblo de Murcia. El comparsista hasta entonces, ahora chirigotero, reconoce el esfuerzo que han tenido que hacer para actuar en Cádiz. "Cada uno era de una punta de Murcia, de Cartagena y de otras localidades. Yo para ir a ensayar necesitaba tres cuartos de hora de viaje, y sólo ensayábamos dos veces por semana". Geni ya ha vuelto a casa, pero no sólo por Carnaval, porque por ahora se queda. Si no, volvería a salir con ellos. "Son gente muy cachonda y para mí son mis amigos de allí". Por el momento, este Carnaval saldrá en una ilegal y del año que viene ya se hablará.

Antonio Ventura, coro 'Café Teatro Alameda': "Estoy alegre por mi coro, pero el de La Viña me duele"

Siempre ha estado vinculado al coro viñero. Antonio Ventura debutó en esa emblemática agrupación en el año 80, con 'Los signos del zodiaco', y siguió en ella hasta el 96, con 'El chichibolo', exceptuando dos o tres años que no pudo actuar por cuestiones familiares. Y aunque dejó de ser componente, aún sigue vinculado a la peña de la Salle Viña como socio. El gaditano cuenta que se vio obligado a abandonar la agrupación por motivos laborales, ya que tuvo que trasladarse a vivir a la capital hispalense. Pero en Sevilla y sin Carnaval se sentía como pez fuera del agua, así que decidió zambullirse en un coro sevillano, y en 2004 regresó al Falla con 'Los moracos de Triana'. "Llevo toda la vida trabajando fuera de Cádiz, pero el gusanillo nunca lo he perdido. Incluso cuando estuve en Mérida y en Córdoba trabajando, me las arreglé para seguir saliendo en el coro de La Viña", comparte el corista. Asimismo, cuenta que sintió una gran "alegría" el año que regresó al Falla con 'Los moracos'. "Mis compañeros de la agrupación y mis amigos de Cádiz me animaron y me apoyaron muchísimo", sonríe. Los tres años siguientes, Ventura salió con 'Los nuevos anticuarios' y este Concurso ha vuelto al coliseo con el coro trianero. "Pasar a semifinales con 'Café teatro Alameda' me ha supuesto una gran satisfacción y una alegría muy grande, aunque reconozco que el coro viñero me sigue doliendo y he sentido mucho que no haya pasado de fase".

Jordi Fuentes, chirigota 'Los niños cantores de viena o manolete': "Me resultó raro cantar en el Falla que era de Sevilla"

Jordi Fuertes también inició su currículo carnavalesco en su ciudad natal. El gaditano, de 30 años, ha defendido en el Teatro Falla los repertorios de varias chirigotas y comparsas gaditanas, como 'Los machomen', 'Los regaera', 'Los aprendices', 'El desafío' y 'Aquellos dúos antiguos'. Pero hace cuatro años tuvo que abandonar su tierra e instalarse en la capital andaluza por motivos profesionales. Ello le obligó también a abandonar su gran afición, el Carnaval. Durante 24 meses dejó de engordar su currículo carnavalesco, pero el gusanillo es el gusanillo, así que decidió seguir nutriéndose de coplas allí en Sevilla. Realmente fue su amigo Raúl Trechera -con quien Jordi salió en 'Los regaera'-, quien le animó a formar parte de la chirigota sevillana 'Cuidao que voy', nombre con el que concursó en el coliseo en 2010. Y este año el gaditano ha repetido con el mismo grupo, bajo el título 'Los niños cantores de viena o de manolete'. "Al principio me resultó muy extraño defender letras en las que decía que era de Sevilla y que quería más a Cádiz que muchos gaditanos. Pero eso es más bien una anécdota. Me integré en el grupo sin ningún problema, aunque es cierto que los ensayos en la capital hispalense son distintos". Y lo explica: "En Sevilla no ensayamos todos los días, sino dos o tres veces a la semana. Si se aprovecha bien el tiempo, no hace falta quedar diariamente", asevera. Y también agradece que en su ciudad de acogida no esté "tan envenenado el ambiente" como en Cádiz. "Así te puedes desintoxicar un poco de Carnaval el resto del año". Fuertes no sabe si algún día volverá a actuar en el coliseo gaditano con un grupo local, pero si lo hiciera le gustaría repetir con la comparsa de Jesús Bienvenido. "En esa agrupación sale mi primo, Fali Figuer, y el año que canté en ella con 'Los aprendices' me dejó marcado. Fue una experiencia inolvidable".

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