Calle Ancha 23

Comparsitis

ES llamativa la sana e inevitable tentación e intención de componer una comparsa por parte de consagrados autores, salvo excepciones, que en las modalidades más genuinas de Cádiz dan un buen resultado pero que sin embargo se ven arrastrados a la magia del octavillismo, contraaltismo y demás voces a cuál más aguda. La gracia e ironía de la chirigota y lo más genuino y característico del carnaval gaditano, el coro...son modalidades bien acogidas por el autor, componente y aficionado que presumen de disfrutarlas y saborearlas pero que sin embargo no son capaces de eclipsar la magia de la comparsa, la cuál no parece que tenga rival a la hora de levantar pasiones. Cádiz que presume de ciudad divertida e irónica se rinde a los pies de la comparsa que tiene muchas virtudes, seguramente, pero eso de divertida como que no.

Curiosamente la Andalucía carnavalesca está algo desorientada y en función de la localización se disfruta de una u otra modalidad. En una capital, siempre generalizando, gusta la chirigota y en menor medida el coro. En el resto de poblaciones la comparsa reina a sus anchas y sus integrantes acuden a sus salas o teatros cuales The Beatles en Hollywood Bowl. Llegamos a un contrasentido evidente en el mundo del coplaje carnavalesco gaditano con la comparsa, ya que se observa el deseo perenne en cualquier corrillo o tertulia en enfrentar posicionándose en leoninas discusiones sobre "quien es el mejor poeta" y bla,bla,bla...

Todo esto se antepone a la búsqueda de la diversión y la risa que en el fondo es más necesaria en vista de los tiempos que corren, pero que nos empeñamos en dejar de lado. A ver si nos aclaramos, ¿queremos sonreír o llorar...? no me entero bien...así de simple.

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