Cádiz CF

Un suplente de auténtico lujo

  • El magnífico nivel mostrado por David Gil confirma que el relevo de Cifuentes está garantizado

David Gil golpea el balón durante el calentamiento previo al encuentro de este martes con el Espanyol. David Gil golpea el balón durante el calentamiento previo al encuentro de este martes con el Espanyol.

David Gil golpea el balón durante el calentamiento previo al encuentro de este martes con el Espanyol.

David Gil no es ninguna promesa por más que su trayectoria en el primer equipo del Cádiz se reduzca a cuatro partidos jugados. La magnífica actuación protagonizada este martes en Cornellá ante el Espanyol, aunque no evitara la derrota, confirma que el guardameta está sobradamente preparado para tomar el testigo de Alberto Cifuentes llegado el caso.

A sus 24 años (11-1-1994), el madrileño parece dar la razón a los responsables de la parcela deportiva del club que apostaron por él para formar parte de la primera plantilla esta temporada como segundo portero, una situación muy diferente a la que vivió el pasado curso, en la que, aunque entrenó a las órdenes de Álvaro Cervera, finalmente no le quedó más remedio que conformarse con ser indiscutible pero con el filial.

El meta madrileño, brillante en Cornellá, ha completado un gran torneo copero

De hecho, su participación con el Cádiz se limitó a siete convocatorias, sin llegar a disputar ningún minuto.Canterano del Atlético de Madrid, con protagonismo tanto en el equipo juvenil como en el filial de los rojiblancos antes de dar el salto en 2016 al Getafe B, desde el que fue traspasado al club gaditano en 2017, Gil Mohedano contribuyó de manera determinante a la extraordinaria campaña que completaron la pasada campaña los pupilos de Baldomero Hermoso, Mere, campeones del Grupo X de Tercera División en un curso que por desgracia no pudo culminarse con el ansiado ascenso a Segunda B. Sin embargo, la presencia de Rubén Yáñez como suplente de Cifuentes le cerró completamente las puertas del primer equipo hasta en los compromisos coperos.

La salida el pasado junio de Yáñez, que al igual que anteriormente le había sucedido a Jesús Fernández se vio eclipsado por la enorme sombra del veterano albaceteño, propició el pasado verano que David Gil llevara a cabo la pretemporada con los de Cervera y, ahora sí, con serias opciones de quedarse en la primera plantilla como una alternativa real. Así, con el cierre del mercado a finales de agosto se confirmó la noticia de que dejaría de actuar con el B para convertirse, a priori, en el segundo guardameta con todas las de la ley, esto es, para entrenar y, si llega el caso, jugar.

Como era previsible, en efecto, la competición liguera arrancó con Cifuentes como titular indiscutible, un privilegio que, para ser sinceros, el manchego se gana semana tras semana y lleva ganándoselo temporada tras temporada desde que defiende el escudo cadista. Y Gil dejó atrás su periplo en el filial y con ello pasó a ser un nombre fijo en las listas de convocados y una cara habitual en el banquillo del Ramón de Carranza y de los estadios que visita el conjunto gaditano.

Eso sí, el trabajo del día a día en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de El Rosal también obtiene recompensa porque el entrenador no dudó en premiarlo dándole entrada en el once inicial para los encuentros de la Copa del Rey. Y David no le ha defraudado. Es más, el técnico no ha dudado en poner en valor las virtudes de su segundo cancerbero al decir en más de una ocasión, durante las ruedas de prensa, que no tiene sólo un porterazo. Cierto. En realidad cuenta con dos.

Notable en el choque de la segunda eliminatoria con el Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López de Santa Cruz, decisivo en el de La Romareda ante el Zaragoza en la tercera ronda y brillante en el cómputo global del cruce con el Espanyol, con mención especial a la vuelta a pesar del 1-0 que contrarrestaba el 2-1 del Ramón de Carranza, el madrileño ha dejado bien claro que se puede confiar en él, que es un recambio de garantías. Presente y futuro de los amarillos.

Su lugar, de momento, una vez finalizada la participación cadista en la Copa del Rey, parece que seguirá siendo el banquillo, aguardando su oportunidad ante cualquier contingencia que pueda producirse. David Gil está preparado. No ha dudas. Con Cifuentes camino de los 40 años, más pronto que tarde lo normal es que ocupe el puesto en la portería del Cádiz. Pero todo en su momento. Tiempo al tiempo.

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