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La relevancia del triunfo

  • Álvaro Cervera reconoce la importancia del encuentro contra el Nástic y subraya la necesidad de recuperar el nivel defensivo más allá de tener o no el control del balón

Álvaro Cervera golpea un balón durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva de El Rosal. Álvaro Cervera golpea un balón durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva de El Rosal.

Álvaro Cervera golpea un balón durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva de El Rosal. / fito carreto

El entrenador del Cádiz, Álvaro Cervera, está curtido en mil batallas y sabe de sobra que lo marca la pauta en el deporte profesional son los resultados. Cuando los marcadores son adversos de manera continuada "te metes en un círculo", reconoció ayer el técnico, que con sus palabras demostró la intención de salir cuando antes de la zona baja de la clasificación. "Seguimos trabajando y animamos a la gente. No conozco otra cosa que no sea el trabajo", dijo ayer en la Ciudad Deportiva de El Rosal después de la sesión matutina con los jugadores. El técnico se mostró convencido de que con trabajo "llegarán los resultados". Cada partido es una oportunidad y el duelo contra el Nástic de Tarragona en el Carranza es el que el Cádiz pretende que sea el del reencuentro con la normalidad del triunfo.

Los problemas físicos están a la orden del día hasta el punto de que "hemos tenido siete o siete jugadores parados cada día esta semana", comentó el técnico no como queja sino como reflejo de la realidad. No llegan a la cita contra el Nástic Juan Hernández, Servando, Dani Romera, Alberto Perea y casi seguro Marcos Mauro y Sergio Sánchez. A los dos últimos no los descartó del todo pero sí admitió que lo tienen muy complicado. La lógica apunta a que no se vestirán de corto este fin de semana.

En principio sólo hay un central puro, Kecojevic, al cien por cien para jugar mañana. Será hoy cuando Cervera decida quién será el acompañante del balcánico en el eje de la zaga. "Disponemos de las opciones de Edu Ramos, Rober Correa y Sergio del filial", expuso Cervera. Incluyó en la terna al joven del Cádiz B en una maniobra quizás de despiste. Sergio no ha ejercido este curso como central y con lo que se juega el equipo amarillo a priori no parece que vaya a ser la apuesta del míster. La elección quedaría entonces entre Edu Ramos y Rober Correa.

Cervera no dio pistas sobre la composición de la defensa ni del resto de la alineación. Esconde sus cartas. No desveló, por ejemplo, si Jon Ander Garrido entrará en el once inicial aunque sí matizó que no lo ve como central. Si juega será como mediocentro, en su posición natural.

El técnico tiene claro cuál es la fórmula para tratar de recuperar la dinámica ganadora. "Tenemos que dar prioridad a lo que nos conduce a obtener el resultado positivo, es mejor que los jugadores estén juntos en el campo que estar mucho tiempo con el balón".

Cervera considera que hay un motivo por encima de los demás sobre el evidente atasco en el casillero de triunfos: "el equipo defiende peor que antes. Antes teníamos menos la pelota pero estábamos juntos y ahora tenemos más la pelota y cuando la perdemos estamos menos juntos". La cuestión es defender mejor en una labor colectiva, con un trabajo en bloque.

"Si el equipo consigue jugar a una cosa, somos los mejores jugando a eso. Si nos salimos de ese guión ya no somos tan buenos. A eso queremos jugar, a lo que sabemos", sostuvo Cervera, fiel a sus sistema.

El Nástic llega el domingo al estadio Ramón de Carranza en una situación parecida a la del Cádiz CF, en su caso metido en la zona de descenso, con la diferencia de que "nosotros estuvimos dos años bien y a la gente le suena raro" la ubicación actual, explicó el míster. Del cuadro catalán apuntó que "es un equipo físico en la delantera y en el centro del campo, y además posee un buen toque de balón". Y no se olvidó de su faceta que debe ser objeto de mayor vigilancia: "A balón parado es de los equipos más peligrosos de la categoría".

El entrenador es consciente de la necesidad que tiene el Cádiz después de seis jornadas consecutivas sin vencer y por ello calificó el partido de la octava jornada de "muy importante porque son tres puntos para salir de la zona de abajo y volver a ganar".

Cervera aseguró que ve bien a los jugadores, con ganas de retornar de inmediato a la senda de la victoria. "El ambiente en el vestuario nunca ha sido malo. Los jugadores están preocupados porque lo que quieren es ganar. En general el comportamiento es muy bueno".

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