Cádiz CF Un paso más con una duda

  • El plantel de esta temporada posee a priori el mayor potencial desde el regreso a Segunda A, aunque con la sensación de que la delantera no está a la altura del resto de las posiciones

Mario Barco cae al césped mientras busca el balón en una acción del partido contra el Oviedo disputado el pasado sábado. Mario Barco cae al césped mientras busca el balón en una acción del partido contra el Oviedo disputado el pasado sábado.

Mario Barco cae al césped mientras busca el balón en una acción del partido contra el Oviedo disputado el pasado sábado. / lourdes de vicente

El Cádiz afronta la temporada recién iniciada con una plantilla definitiva al menos hasta la apertura de la próxima ventana de fichajes, allá por el próximo mes de enero, después del cierre del mercado veraniego el pasado viernes -31 de agosto-. La mitad del plantel ha sido renovado con la incorporación de 12 caras nuevas y continúan 13 jugadores que ya estaban la pasada campaña. Hay una mezcla proporcional de novatos y veteranos en el grupo confeccionado por el director deportivo, Juan Carlos Cordero.

Los futbolistas que se unen al proyecto son los laterales David Carmona y José Joaquín Matos; los centrocampistas Edu Ramos y Karim Azamoum; los extremos Salvador Agra, Juan Hernández y Jairo Izquierdo; el mediapunta Ager Aketxe y los delanteros Mario Marco y Dejan Lekic, además de los canteranos Manu Vallejo -extremo- y David Gil -portero-. Cuatro de los que llegan son cedidos: Agra -Benfica-, Juan Hernández -Celta de Vigo-. Jairo -Girona- y Aketxe -Toronto-.

Los que permanecen son el cancerbero Alberto Cifuentes; los zagueros Rober Correa, Servando, Kecojevic, Marcos Mauro y Brian; los medios Garrido, José Mari y Álex Fernández; el extremo Salvi; el mediapunta Alberto Perea; y los delanteros Carrillo y Dani Romera.

Causaron baja 12 jugadores: los cedidos Rubén Yáñez, Mikel Villanueva, Eugeni y Jona, además de Javier Carpio, Lucas Bijker, Abdullah, Fausto Tienza, Nico Hidalgo -cedido al Racing de Santander-, Aitor -cedido al Rayo Majadahonda-, Moha Traoré y David Barral. Tomás se marchó a El Ejido 2012 y Eneko Jauregi salió cedido al filial del Levante.

Si hay algo que caracteriza a la plantilla de esta temporada respecto a las dos anteriores -desde el regreso a Segunda División A- es su mayor profundidad. Este curso sí dispone del fondo de armario que quizás no había tenido antes. Al menos sobre el papel. Es un plantel en teoría más potente en su globalidad, con algún punto débil aunque diseñado para no tener que pasar apuros en el objetivo de la permanencia y quién sabe si poder aspirar a algo más en una competición dominada por la tiranía de la igualdad. La clave está en que sea capaz de encontrar el camino del gol si consigue mantener su habitual estado de solidez.

La portería parte con la titularidad asegurada para Cifuentes, como en los últimos ejercicios. David Gil se ganó el premio de subir al primer equipo y en principio dispondrá de minutos en la Copa del Rey a la espera de una oportunidad en la Liga en caso de baja forma de su compañero, lesión o sanción. Rayó a buena altura en el Cádiz B pese a su desafortunada actuación en partido de vuelta de la eliminatoria contra el Ejea que resultó decisiva para que el filial no ascendiese a Segunda B. La incógnita es cómo respondería en LaLiga 1|2|3 si le llegase su turno.

La defensa mantiene a cinco de los ocho inquilinos con un centro de aparentes garantías aunque sólo con tres hombres y varias alternativas en caso de necesidad (Edu Ramos, Rober Correa, Garrido). Brian se queda -al menos hasta enero- pese al deseo del entrenador -expresado en público- de que el zurdo saliese del equipo. La falta de sintonía entre los dos es absoluta pero ahora que ambos conocen la realidad no estaría de más que llegasen a un entendimiento por el bien del Cádiz y de ellos. La duda es cómo gestionará la situación tanto Álvaro Cervera como el futbolista. No sería nada bueno que el equipo se quedase cojo con un solo zaguero zurdo. Brian es un jugador más que válido y ahora tiene que luchar por el puesto. Quizás tenga una oportunidad el día 12 en el duelo copero frente al Tenerife. El catalán soltó un mensaje enigmático en su cuenta de twitter el pasado miércoles, dos días antes del cierre del mercado. "Ante las adversidades, sonríele a la vida". Ayer volvió a pronunciarse, la primera vez desde que se conoce que sigue en la plantilla: "Caerse está permitido, levantarse es obligatorio". Quizás se refería al doloroso empate, a sunueva situación o a las dos cosas a la vez.

El centro del campo es la posición que queda más fortalecida. Nada tiene que envidiar a los demás equipos. Cervera tiene cinco titulares en esa zona y el dolor de cabeza del técnico va a ser permanente a la hora de decidir quiénes son los que juegan, aunque la temporada es larga y con el tiempo habrá minutos para todos.

Las bandas experimentan una notable mejoría pese a la marcha de Álvaro García. Al contrario que en el pasado reciente, el míster tiene ahora más donde elegir después de contar muy poco con Nico Hidalgo, Moha Traoré y Aitor. Salvi tiene más competencia con el aterrizaje de Agra y en el lado opuesto se avecina una lucha sin tregua por heredar el puesto que deja vacante el actual futbolista del Rayo Vallecano. Manu Vallejo se ha ganado el sitio en el arranque de curso pero detrás están Juan Hernández y el recién llegado Jairo, al que le resta más de un mes para poder estrenarse cuando supere una lesión. El chiclanero, uno de los puntales del equipo en el esprint de salida, está haciendo más fácil el tránsito sin Álvaro García.

La mediapunta es más completa con la vuelta de Aketxe -la esperanza a balón parado- y la continuidad de Alberto Perea. Hay calidad de sobra en la zona de tres cuartos.

La incógnita con mayúsculas aparece en la delantera, a priori la línea más débil. Una de las mayores carencias del Cádiz la pasada temporada fue la escasa producción goleadora de sus arietes. Siguen dos de la última campaña -Carrillo y Dani Romera- y los dos que se han incorporado -Mario Barco y Lekic- no generan demasiada ilusión en una afición que esperaba algo más arriba, sobre todo tras el millonario traspaso de Álvaro García, el más caro de la historia del club.

La parroquia cadista se pregunta para qué han servido los cinco kilos que se embolsa el club. Cervera llegó a decir no hace mucho que le constaba que el dinero obtenido por el extremo no iba a ser para reforzar la plantilla. Parece que así ha sido. De hecho, la opción de Lekic no estaba contemplada. Lo llegó a confesar el propio Cervera con otras palabras en la rueda de prensa previa al duelo ante el Oviedo. Por eso el entrenador no quiere entrar en más valoraciones cuando se le pregunta por cómo queda la plantilla y por el último fichaje. Si no responde es para evitar meterse en algún jardín. La tardanza en la venta de Álvaro García -el 23 agosto- quizás limitó las posibilidades de contratar a uno de los arietes que estaban en la agenda. Apenas quedaba una semana para el cierre del mercado y la inmensa mayoría de los candidatos ya tenía equipo. El Cádiz tenía dinero pero lo que no tenía era opciones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios