Cádiz CF

Lo mejor y lo peor del Cádiz CF en el estreno liguero

  • El equipo amarillo tira de pegada sin llegar a brillar, sabe sufrir y reaccionar y dispone de un amplio margen de mejora

Los jugadores del Cádiz celebran el gol de Nano Mesa. Los jugadores del Cádiz celebran el gol de Nano Mesa.

Los jugadores del Cádiz celebran el gol de Nano Mesa. / Joaquín Hernández Kiki

La primera jornada de LaLiga SmartBank deja conclusiones favorables al Cádiz CF gracias al triunfo (3-1 sobre la Ponferradina) en el estadio Carranza. Hay puntos positivos y otros que no son tan buenos, aunque hay tiempo para mejorar mientras el mercado de fichajes continúa abierto.

Lo mejor

La victoria: Empezar la Liga con tres puntos da confianza mientras se termina de cocinar una plantilla a la que aún le faltan al menos tres refuerzos. Ganar es el acto más relevante y el Cádiz CF lo consiguió no sin cierto sufrimiento.

Reacción: Los amarillos dieron un paso al frente tras el descanso. Supieron rectificar a tiempo. Los cambios dieron resultado y también el ajuste del sistema. Álvaro Cervera dio con la tecla, hizo correcciones en el intermedio y el equipo se lanzó al ataque sin rodeos para obrar la remontada ante un rival que se acabó hundiendo al tener que emplearse con un jugador menos desde el minuto 17.

Tres golazos: No es fácil ver tantos goles de bella factura en un mismo partido. ¿Cuál fue más bonito, el de Javi Navarro, el de Alberto Perea o el de Nano Mesa? Todos muy diferentes entre sí pero son de esos que gustan ver repetidos una y otra vez. Un lujo para la vista.

Consistencia: A pesar de algunos momentos de dudas, el Cádiz se mostró en líneas generales como un equipo sólido que sólo concedió un gol en una acción a balón parado. Será el camino a seguir un año más.

El estreno de Javi Navarro: dio un golpe sobre la mesa con un auténtico golazo en su estreno en el primer equipo y en Segunda División A. El canterano enarboló la bandera de la revolución en su debut tras el descanso.

Alberto Perea: El albaceteño pasa de ser descartado en el mercado de invierno de la pasada temporada (salió cedido al Extremadura) a formar parte del once inicial en el inicio del curso 2019/20. Apareció con frecuencia en ataque, sin demasiada fortuna, hasta que se inventó el golazo que culminaba la remontada.

El manchego comenzó en el extremo izquierdo, cambió a la mediapunta en el arranque de la segunda parte y acabó de falso lateral (en el mismo costado). El interrogante radica en cuál será su papel en el equipo cuando lleguen los últimos fichajes.

Nano Mesa: Debutó con uno gol para el recuerdo que le hace entrar en el Cádiz CF por la puerta grande. Estaba en el sitio adecuado en el momento oportuno. Un hermoso tanto necesario para su autoestima.

Reencuentro con el triunfo: El Cádiz CF saboreó un triunfo de un partido oficial cuatro meses después. Llevaba siete encuentros sin ganar (los de la recta final de la pasada temporada) y vuelve a la senda que había extraviado. La última vez que venció fue el pasado 21 de abril, cuando se impuso 2-1 al Numancia con aquel tanto de Darwin Machís en el tiempo de prolongación.

Lo peor

La primera parte: Una primera parte desperdiciada. El Cádiz CF arrancó con la sensación de poder hacer daño, pero se fue diluyendo con el paso de los minutos. Lejos de crecer con la expulsión de un adversario, se enredó en pases intrascendentes, careció de profundidad, no atinó en los centros y los remates brillaron por su ausencia. Para colmo, los pitos sonaron desde la grada cuando los jugadores se marcharon al descanso.

La defensa de acciones a balón parado: El gol de cabeza del jugador visitante Trigueros no fue por casualidad. Ya había avisado minutos antes con otro testarazo que se escapó muy cerca de la portería. Los balones aéreos fueron el punto flaco de los gaditanos. Todo un aviso para lo que se avecina. La estrategia da puntos pero también puede hacer perderlos y el Cádiz se complicó la vida en exceso con el pecado añadido de conceder tres saques de esquina consecutivos en el prólogo del 0-1.

Precipitación: El equipo desprendió síntomas de ansiedad en determinados momentos que pusieron en peligro la remontada. Si conjugó el verbo ganar fue más por garra (y la ventaja de tener un jugador más sobre el césped) que por claridad en el juego.

Espesura: No es fácil marcar tres goles y el mérito es indiscutible, pero la impresión, en la línea de la pretemporada, es que al Cádiz CF le cuesta un mundo atacar. Quedan extremos por llegar que pueden ayudar a cambiar la situación.

Primer aviso: La recién ascendida Ponferradina quizás sea uno de los conjuntos más frágiles del campeonato. El Cádiz CF estará obligado a dar un paso más desde el primer minuto, cuando tenga que enfrentarse a los rivales más potentes, que no son pocos en una campaña que se presenta exigente.

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