cádiz cf

Ni para extraer conclusiones

  • El equipo amarillo, compacto pero espeso, derrota con el mínimo esfuerzo a un voluntarioso adversario al que marca dos tantos casi sin querer y un tercero, ya en la recta final, de penalti

Marcos Mauro choca con un rival durante la primera parte del duelo de ayer en el Municipal de Chiclana. Marcos Mauro choca con un rival durante la primera parte del duelo de ayer en el Municipal de Chiclana.

Marcos Mauro choca con un rival durante la primera parte del duelo de ayer en el Municipal de Chiclana. / sonia ramos

El Cádiz se impuso con claridad al Chiclana en su tercer amistoso de pretemporada, un choque más bien aburrido para el espectador y que a buen seguro sólo sirvió a los jugadores para hacer kilómetros y a los técnicos para tomar notas.

De entrada, la disposición del once cadista tenía poco que ver con la vista en el Arturo Puntas Vela ante Los Barrios, cuando Álvaro Cervera salió con dos delanteros claros como Mario Barco y Dani Romera. En esta ocasión el entrenador optó por un equipo sin clara referencia ofensiva, de modo que como punta de lanza intercambiaban su posición David Toro y Álvaro García, casi siempre con el canterano más adelantado y el utrerano en la banda derecha, mientras que por detrás el vértice del trivote del centro del campo lo ocupaba Álex Fernández, bien secundado a la espalda por Karim Azamoum y Sergio. Por la derecha, Nico Hidalgo en lugar de Salvi, y en la defensa, los mismos del miércoles con la única variación de Carpio por Carmona en el lateral diestro. Un bloque compacto pero a priori con poca llegada.

Como era previsible a tenor de la diferencia de categoría de los contendientes, el conjunto amarillo se adueñó del balón desde el comienzo ante un rival bien situado para las labores de contención y que no renunciaba a sorprender a la contra, aunque sin encontrar el más mínimo resquicio para inquietar a Cifuentes, también novedad en el titular en detrimento de David Gil.

Ya fuera por la ausencia de un ariete puro o por la concentración de hombres en la zona ancha, el caso es que los amarillos ni siquieran tiraron a puerta durante los primeros 20 minutos. Eso sí, la primera oportunidad en la que medio lo buscó, un centro de Álvaro García, el cuero tocó en Jairo y se introdujo en el marco de Alberto Muralla. 0-1 casi sin pretenderlo.

Animado por el tanto, David Toro lo intentó a renglón seguido con un remate desde la frontal que se marchó ligeramente desviado a la derecha del portal chiclanero.

La escuadra blanca estiró algo sus líneas para sacudirse el dominio territorial, pero lo único que propiciaba era espacios que permitieron, por ejemplo, que a la media hora David Toro firmara una brillante acción que no pudo culminar con éxito Álex Fernández, que en el 40' botó una falta en corto hacia Álvaro para que éste hiciera el segundo en un centro chut que se coló por la misma escuadra. El Cádiz se marchaba al descanso con un 0-2 tras mostrarse superior aunque llegando lo justo al área contraria.

La segunda mitad arrancó con más brío por parte de los de la capital. Los cinco cambios realizados se tradujeron en un punto más de intensidad, acaso por el descaro que mostró Manu Vallejo en cada acción. Curiosamente, una demarcación en la que parece que sobrarán efectivos como es el interior derecho pasó a ocuparla Carmona, fichado en principio como lateral. Cosas de los bolos de verano.

Con Sergio y Karim como anclas del mediocampo, Álex se vació tratando de sacar la bola con sentido una veces y de conectar con el ataque otras. David Toro luchaba como un jabato arriba e insistía al buscar el gol, mas la suerte no le acompañaba.

Mediado el segundo periodo, el duelo entró en una fase anodina, quizás debido al carrusel de sustituciones en uno y otro bando, incluyendo el regreso al campo de Marcos Mauro, la reubicación de Carmona en su lugar natural y el paso delante de Carpio, por momentos actuando en cualquier parte del rectángulo. Otra rareza de estos amistosos.

Así y todo, en un jugada aislada, una rápida internada, Mario Barco fue objeto de un claro penalti que Alberto Perea convirtió en el 0-3 definitivo. Un resultado rotundo pero de nuevo casi sin sensaciones. El Cádiz fue superior pero jugando a nada. Queda tiempo por delante para mejorar y a eso hay que agarrarse, porque lo que viene exigirá bastante más que el Chiclana.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios