Cádiz · Villarreal

Una derrota más que digna (1-2)

  • El Cádiz va de menos a más frente a un Villarreal que acaba con nueve y encerrado en su área. Gerard y Nahuel adelantaron a los castellonenses en apenas 20 minutos y Arregui tras el descanso acortó distancias para los locales

El Cádiz disfruta de su tú a tú con la élite del fútbol español. Carranza vivió este jueves una gran noche copera y disfrutó pese a la derrota de su equipo, capaz de plantar cara a todo un Villarreal. Y eso que la primera parte prometía un paseo de los castellonenses, muy superiores y que no tardaron en adelantarse por medio de Gerard y Nahuel. Pero los de Claudio Barragán fueron a por todas tras el descanso, lograron acortar distancias gracias a una jugada a balón parado que culminó Arregui y acabaron encerrando en su área a un equipo de Primera que terminó con nueve y casi pidiendo la hora. 

El conjunto gaditano salió dispuesto a tutear al Villarreal y lo consiguió en los primeros compases, protagonizando las primeras llegadas al área del encuentro. Sin embargo, la calidad de los castellonenses no tardó en aparecer y prácticamente en su primera llegada seria los de Marcelino encontraron el gol. En el 17 Gerard se marchó de uno, de dos y se plantó solo ante Ricky, al que batió con un toque suave pegado al palo. Un golazo que dejaba muy clara la diferencia de nivel entre ambos conjuntos y un pequeño palo que enfriaba el ánimo de los locales.

Apenas tres minutos más tarde, de nuevo Gerard Moreno aparecía, en esta ocasión para servir a Nahuel, que eludió la presión de la zaga –no una excesiva presión, todo hay que decirlo- y tuvo el tino de cruzarla ante el meta cadista. Un 0-2 en apenas 20 minutos que devolvía al Cádiz a su realidad y que dejaba claro que el sueño de la Copa se encontraba en su penúltima estación.

Con el marcador a favor los castellonenses levantaron un poco el pie, aunque no faltaron destellos de calidad como una falta ejecutada por Espinosa que se marchó lamiendo el poste a la derecha de Ricky Alonso. El Cádiz, por su parte, lo intentó con un remate fuera de Garrido y un lanzamiento lejano de Migue García que atrapó fácil Juan Carlos. Buscaban al menos los de Claudio un gol que animara a una grada algo descontenta por la rápida rendición de los suyos. Sin embargo, al descanso se llegó con el 0-2 y la sensación de clara superioridad –lógica, por otra parte- del equipo de Primera.

Cambio radical tras el paso por vestuarios. El Cádiz salió a por todas, consciente de que ya no tenía nada que perder y sí mucho que ganar, aunque fuera sólo en imagen de cara a su afición. No tardó en encontrar premio a su buena disposición y en el 46 Arregui aprovechó una jugada de estrategia para batir a Juan Carlos. Un tanto que encendió a la grada y animó al equipo, que se fue con descaro a por la igualada. Apenas tres minutos después, una nueva jugada de ataque de los amarillos la culminó Fran Machado con un potente lanzamiento que rechazó a córner como pudo Juan Carlos. Carranza disfrutaba viendo a su equipo plantando cara a todo un Primera.

En el 57, una entrada criminal de Marín a Kike López acarreó la justa expulsión del jugador del conjunto castellonense, que tendría que afrontar el resto del partido con uno menos. El Cádiz lo vio como una oportunidad más para ir a por el empate y continuó buscando la portería de Juan Carlos, al tiempo que comenzaba el carrusel de cambios con las salidas al terreno de juego de Juan Villar, Jona y Espinosa por parte de los amarillos y Trigueros, el excadista Jaume Costa y Uche por parte de los visitantes.

Ya en la recta final, el Villarreal se quedó con nueve, en este caso por lesión de Israel Puerto, y los de Claudio Barragán aprovecharon para embotellar en su campo a los de Marcelino. Lo intentó en un par de ocasiones Airam y también Espinosa con un buen lanzamiento desde la frontal. La grada estaba ya totalmente entregada y ansiosa por una última alegría por parte de los suyos.

Los últimos diez minutos fueron de acoso constante por parte de los amarillos, aún sin excesiva claridad ni suerte en la definición. Los visitantes tuvieron incluso que recurrir a las pérdidas de tiempo para contener el empuje de los cadistas, que vieron muy cerca la hombrada frente a un grande. Pese a los múltiples acercamientos el marcador no se movió y la eliminatoria quedó prácticamente resuelta a favor de los de Marcelino, a expensas de lo que ocurra en el Madrigal dentro de quince días.

Pese a la derrota, las sensaciones son más que positivas para el Cádiz, que se vio durante muchos minutos tuteando a un Primera, y debe servir de refuerzo para afrontar con garantías la verdadera realidad de los amarillos, que estará de vuelta este domingo con el Cartagena como rival.

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