Cadiz CF

La constante obsesión del entrenador por los zagueros que defiendan

  • Con Carpio ya son cuatro los jugadores utilizados por Cervera en el lateral izquierdo con el empeño de fortalacer esa zona

Carpio y un jugador del Rayo Vallecano corren a la vez en busca del balón. Carpio y un jugador del Rayo Vallecano corren a la vez en busca del balón.

Carpio y un jugador del Rayo Vallecano corren a la vez en busca del balón. / julio gonzález

El madridista Marcelo no lo tendría nada fácil para ser titular en el Cádiz de Álvaro Cervera. La obsesión por la defensa del entrenador llega hasta tal extremo que aquel jugador que muestre debilidad en las tareas de destrucción las pasa canutas para ganarse un hueco en el once. El puesto que más sufre en los últimos tiempos el empeño defensivo del técnico es el lateral izquierdo. Cervera utilizó el pasado domingo en Vallecas el cuarto jugador en una posición que parecía tener un inquilino estable en Lucas Bijker hasta que el preparador cadista se inclinó por probar con otros hombres después del error del holandés en el gol que supuso la derrota (1-0) en el campo del Numancia.

El míster demuestra con sus decisiones que no confía en Brian, que pasa de titular la pasada campaña al ostracismo en la actual después de que el club se gastase medio millón de euros en la compra del futbolista, que estaba cedido en el Cádiz en calidad de cedido por el Granada.

Brian y Lucas no gozan de la total confianza del entrenador, que los ve más como laterales ofensivos que defensivos y lo que quiere el responsable del banquillo es gente que defienda. Cervera apostó entonces por Mikel Villanueva en el lado izquierdo de la zaga en los duelos ante el Lorca (0-0) y el Osasuna (1-0) en un doble experimento fallido que le llevó a devolver a Lucas la titularidad hasta que de nuevo, tras el choque contra el Huesca, prescindió del zurdo para buscar otra solución, esta vez con Javier Carpio, lateral derecho reconvertido en izquierdo por exigencias del guión. Volvió a entrar en el equipo, pero no es su puesto natural.

Cervera quiere defensas puros en la parte trasera porque tiene claro que las opciones de éxito del Cádiz pasan por la capacidad del equipo para desactivar las cualidades atacantes de los adversarios. Puso al salmantino en un lugar que no es el suyo en el que cumplió su misión de escar a Embarba. Por algo es un futbolista curtido en mil batallas.

La apuesta de Cervera hizo que el Cádiz ganase fortaleza en defensa y la perdiese en ataque sin las internadas de Lucas. Lo hizo en un partido fuera de casa ante un rival directo de reconocida capacidad ofensiva. La incógnita es si en el próximo encuentro, contra el Almería en el estadio Carranza el viernes, el técnico mantendrá a Carpio en el lateral izquierdo o se decantará por Lucas Bijker. La victoria es necesaria, otra cuestión es el camino para conseguirla que elija el entrenador, que a la hora de confeccionar el once siempre toma la decisión que cree que es la mejor para el bien común.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios