Cádiz CF

Tan cerca y a la vez tan lejos

  • Partido loco El Cádiz tiene sus opciones ante el Levante, pero una mala primera parte y la falta de criterio con dos más le pasan factura Revés La reacción con Espárrago no halla confirmación en casa

Del cielo al infierno se pasa por el purgatorio en el que se ha convertido el Ramón de Carranza, donde lo mismo hace un frío que pela que un calor que te abrasa.

El Cádiz de Víctor Espárrago no pudo confirmar ayer su reacción tras haber sorprendido al Numancia en Soria y haber arañado un punto en Salamanca en dos desplazamientos consecutivos. Y no lo hizo porque en nada se pareció a ese equipo que venía de sumar cuatro puntos de seis posibles lejos de casa. En nada.

Los amarillos no saben jugar si no es de forma compacta. Y no saben hacerlo ni jugando contra once ni jugando contra nueve. La razón es clara: parecen jugar contra ellos mismos, contra sus luces y sus sombras. Eso quedó ayer más que claro, nítido, cuando se sucumbió de forma estrepitosa ante un Levante que presentó una seria credencial para lograr el ascenso gracias sobre todo a una impecable primera parte y a una sorprendente capacidad de sufrimiento en la segunda.

Tan despierto salió el equipo de Luis García Plaza como dormido lo hizo el de Víctor Espárrago, que no quiso despertar hasta bien apurado el descanso. Pese a este contraste, el Cádiz llegó a tener sus opciones, pero acabó encajando cuatro goles en su feudo, uno de ellos, además, cuando el rival jugaba con dos futbolistas menos tras las expulsiones, ambas por doble amarilla, de los ex béticos Xisco Muñoz y Juanlu. Y es difícil perder anotando cuatro goles a domicilio.

Ni en clara inferioridad numérica perdió su sitio sobre el verde el conjunto granota. Cuando el partido estaba más loco que nunca, con dos a tres en el marcador desde el minuto 66 tras volver a acortar distancias Toedtli con su segundo gol de la tarde, los visitantes armaron una contra letal que dejó mudo a todo el Carranza: no sólo a Tribuna. Rafa Jordá, que había sustituido hacía pocos minutos al ex cadista Javi Guerra, se lo guisaba y se lo comía para certificar la machada en la Tacita de Plata.

El partido tuvo dos caras bien diferenciadas. Tuvo de todo: hasta el primer penalti señalado a favor del Cádiz en lo que se lleva de temporada, que no es poco. Los primeros cuarenta y cinco minutos no entendieron de circunstancias y el Levante fue dueño y señor sobre el terreno de juego.

No esperarían los levantinos un rival tan noqueado, tan falto de personalidad. Espárrago y Soler abogaron por el mismo bloque que ganó en Soria y que empató en Salamanca. Sólo la obligada entrada de Jaume por Cifuentes en el lateral izquierdo se presentó como novedad en el regreso a casa tras el empate sumado frente al Huesca de Antonio Calderón.

Erice volvió a formar en el doble pivote junto a Ormazábal, pero ayer ninguno de los dos dio una a derechas. En cinco minutos, el equipo de Luis García Plaza ya había hecho méritos suficientes para ponerse por delante en el marcador. Rubén mandó a las nubes solo ante Casilla y el árbitro cambió un posible penalti de Mansilla sobre Javi Guerra por una falta al borde del área que la elegante pierna izquierda de Rubén no supo aprovechar. Antes, Enrique había perdonado un mano a mano con Manu.

La dinámica era clara. El Levante tocaba y tocaba, con criterio, y el Cádiz se dedicaba a verlas venir, sin criterio. Los granotas alegraban los ojos y los amarillos entristecían las almas. ¿Cómo puede cambiar tanto el juego de un equipo? Los amarillos no jugaban compactos, como hicieron en las dos últimas semanas lejos de casa. Tampoco presionaban ordenados. Y los rechaces, casi por lógica, acababan en los pies de los Juanlu, Rubén, Xisco y compañía.

El gol, los goles, eran una cuestión de tiempo. Y no tardaron en llegar. Primero fue Rubén quien marcó de una lejana falta directa en una acción en la que, pese a un bote inoportuno, Casilla pudo hacer algo más. Y luego fue Héctor Rodas, una bella sombra de Ballesteros en el centro de la defensa levantina, quien aprovechaba un saque de esquina para abrir brecha con el pecho. Pasada la media hora, el Cádiz había reaccionado levemente, pero no creó ocasión alguna de gol y, de repente, se vio contras las cuerdas y con sólo 45 minutos por delante.

La segunda mitad sí entendió de circunstancias. A a las primeras de cambio, los amarillos se vieron con un jugador más sobre el campo, tras ver Xisco Muñoz la segunda cartulina. Y Hernández Hernández, hay que apuntarlo, señalaba el primer penalti a favor del Cádiz en lo que se lleva de competición. Hubo dudas en la jugada y, aunque Enrique pudo ser empujado en el área, Toedtli no le miraba el dentado al caballo regalado y acortaba distancias por primera vez. Era el 1-2 y quedaba un mundo. En el purgatorio en el que se ha convertido el Carranza, el calor se imponía al frío.

El partido estallaba por la inferioridad del equipo valenciano y por el empuje local, pero el Levante seguía mostrándose como un equipo serio y ordenado.

Juanlu ponía más tierra de por medio con el 1-3 y se marchaba expulsado por "levantarse la camiseta por encima de la cabeza durante la celebración del gol". El Levante se quedaba con nueve y el Cádiz volvía a cobrar vida con otro tanto de Toedtli, pero los intentos del equipo de Víctor Espárrago no surtieron efecto por la pegada de su oponente, que marcó el cuarto gol a cinco minutos del final pese a jugar con dos futbolistas menos sobre el campo.

Los últimos suspiros del Cádiz sirvieron para ver en acción al delantero uruguayo Jonathan Ramis, que le ha ganado terreno al primer refuerzo, el serbio Milos Bogunovic. Se le ve rápido.

No hubo confirmación en el Carranza de la reacción del Cádiz de Víctor Espárrago que, como el nuevo estadio Ramón de Carranza, sigue en construcción.

Árbitro: Hernández Hernández (canario).

Tarjetas: Amarillas Mansilla (12'), Xisco Muñoz (37' y 46', por lo que fue expulsado), Iborra (40'), Ormazábal (51'), Toedtli (54'), Ángel (54'), Juanlu (59' y 63', por lo que fue expulsado), Manu (67') y Cristian (89').

Goles 0-1 (20') Rubén. Falta lejana que lanza Rubén con su pierna izquierda. Casilla pudo hacer más de lo que hizo para evitar el gol. 0-2 (43') Héctor Rodas. Saque de esquina que bota Rubén. Ballesteros peina el balón en el primer palo y Héctor Rodás, con el pecho, sube al marcador el segundo tanto del Levante. 1-2 (55') Toedtli, de penalti. El argentino transforma la primera pena máxima que se le señala al Cádiz esta temporada. 1-3 (62') Juanlu. Golazo del extremo con su pierna derecha tras aprovechar el rechace de un córner. 2-3 (66') Toedtli. Buen centro de Jaume por la izquierda, Enrique remata en semifallo y Toedtli marca a placer de cabeza. 2-4 (84') Rafa Jordá. El ex del Hércules se lo guisa y se lo come en una contra letal.

Incidencias: Partido disputado en el Ramón de Carranza ante unos 9.000 espectadores.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios