Cádiz CF

Verdugo en la antepenúltima decepción

  • El Lugo destrozó el sueño del ascenso a Segunda A hace ahora casi cinco años en el único antecedente en Carranza

El Lugo era un equipo completamente desconocido para el Cádiz y la afición cadista hasta hace bien poco. Sin embargo, desde el año 2012 se ha convertido en un adversario imposible de olvidar, que permanece en la memoria como protagonista de una de las mayores desilusiones de las numerosas vividas durante las temporadas del destierro en Segunda B. Aquella campaña marcó un antes y un después en lo que se refiere a la rivalidad con el conjunto gallego, que visitará este sábado el Ramón de Carranza por segunda vez en la historia después de una primera que a la postre fue la antepenúltima decepción en el pozo de la categoría de bronce.

En efecto, hace ahora casi cinco años el Cádiz acarició el ascenso como pocos podían imaginar tras lo sucedido en la eliminatoria entre campeones. Después de acabar como líder del Grupo IV, el cuadro dirigido por entonces por Jose González tuvo la pésima suerte de vérselas con el todopoderoso Real Madrid Castilla en el cruce de campeones. Los peores temores del entrenador se cumplieron y el 0-3 de la Tacita y el 5-1 de Valdebebas dieron al traste con el anhelo de dar el salto en la primera oportunidad. La cruda realidad del potencial blanco imperó y los amarillos quedaron abocados a afrontar con la moral muy resquebrajada una segunda ronda en la que tocó el Albacete.

El examen contra los castellano-manchegos se aprobó con un suficiente por los pelos, sin el menor alarde, sin goles siquiera. El 0-0 del Carlos Belmonte dio paso a otro 0-0 en la capital gaditana, por lo que la clasificación para la tercera y definitiva eliminatoria se iba a decidir en la tanda de penaltis. Llegados a ese momento, la fortuna jugó a favor de los locales, que se aprestaron de este modo a afrontar una nueva oportunidad de lograr el ascenso a Segunda.

El Ángel Carro de Lugo iba a ser el escenario del choque de ida de la eliminatoria final, un duelo marcado por la polémica y por el lamentable arbitraje de Hernández Cifuentes. El castellano-leonés permitió que la escuadra anfitriona venciera por 3-1 al conceder sus tres goles a pesar de que dos de ellos fueron anotados en fuera de juego y el otro tras una clara falta previa a Góngora. Los lucenses tomaban ventaja pero las espadas estaban en alto.

Una semana más tarde, el 24 de junio de 2012, el ambiente del Ramón de Carranza, con casi 15.000 espectadores en las gradas de un estadio aún sin su tribuna abierta al público, anunciaba batalla para remontar el marcador adverso. El prematuro adiós del curso anterior en la primera ronda contra el Mirandés -también de forma muy cruel, 2-0 en Carranza y y 4-1 en Anduva- y el reciente revés sufrido ante el filial madridista merecían un resarcimiento para el cadismo.

Las cosas comenzaron bien y, aunque luego se torcieron, el Cádiz consiguió igualar la elminatoria. Por desgracia, de manera inexplicable el equipo amarillo dio un paso atrás cuando el Lugo parecía más acorralado, cuando sólo faltaba la puntilla. Presa del miedo, del cansancio, del temor a perder lo ganando, los de Jose -con Juanma Carrillo en el banquillo por sanción del técnico- mostraron un conformismo que les empujó a la prórroga primero y a la tanda de penaltis más tarde. Lo demás ya es historia. Un reducido grupo de apenas 300 aficionados del Lugo celebraron la fiesta que pretendían vivir los cadistas, atónitos después de sentirse golpeados por el infortunio dos veces en una misma temporada. El Cádiz no cerró el ascenso cuando pudo, cuando lo tuvo en su mano, y pagó un altísimo precio por ello.

No en vano, un año más tarde podía darse con un canto en los dientes por haber evitado el descenso, y en la siguiente campaña, la 2013-14, el Hospitalet cerró el camino del éxito a las primeras de cambio. Ya en la 2014-15, una vez más tocó vivir el desencanto por partida doble en una misma fase de ascenso, contra el Oviedo y frente al Athletic B. Así, tuvieron que pasar cuatro años para enterrar los fantasmas en Alicante con el inolvidable gol de Dani Güiza en el Rico Pérez al Hércules.

Reencontrados en Segunda, Cádiz y Lugo se vieron las caras en la 12ª jornada en un encuentro que supuso un punto de inflexión para los gaditanos. En tierras gallegas obtuvieron su primer triunfo del ejercicio como visitantes (0-1) y enlazaron el cuarto partido consecutivo sin caer en una racha que tuvo continuidad con triunfo sobre el Huesca (1-0), empate en campo del Levante (0-0) y goleada al Alcorcón (4-1). En el Ángel Carro, el Cádiz vengó en cierta medida -mínima- la afrenta sufrida en 2012. Pero por la rivalidad surgida aquel año siempre habrá cuentas por saldar.

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