Cádiz CF

Portazo de Vizcaíno a Pina

  • El Consejo de Administración denegará al murciano la petición de recuperar sus funciones como gestor deportivo y todo apunta a que el consejero acudirá a los tribunales

Manuel Vizcaíno (i) y Quique Pina, en una comparecencia conjunta hace un par de años. Manuel Vizcaíno (i) y Quique Pina, en una comparecencia conjunta hace un par de años.

Manuel Vizcaíno (i) y Quique Pina, en una comparecencia conjunta hace un par de años. / julio gonzález

Quique Pina disfruta de su libertad sin fianza, aunque condiciones, desde el pasado lunes y su intención es solicitar oficialmente al Consejo de Administración de Cádiz que le devuelva los poderes de gestión que el órgano rector de club le revocó de manera indefinida cuando el pasado día 2 fue ingresado en la prisión de Soto del Real, en la Comunidad de Madrid, por orden del juez José de la Mata en el marco de la investigación por presuntos delitos de blanqueo de capitales, insolvencia punible y contra la Hacienda Pública.

Pero la situación de Pina en el Cádiz ha cambiado. Hay un antes y un después. Recibe un portazo de los dirigentes del club y es Manuel Vizcaíno el que se hace con el poder absoluto. Fuentes cercanas al Cádiz indicaron ayer a este periódico que el Consejo de Administración, presidido por Vizcaíno, en el caso de recibir la petición de Pina de recuperar su actividad deportiva -la gestión integral de toda esa parcela-, responderá de forma negativa y mantendrá la revocación de los poderes, por lo que lo dejará sin las funciones de las que era responsable antes de que estallase la Operación Líbero hace tres semanas.

El motivo por el que el club se dispone a impedir el regreso del murciano es por la gravedad de los hechos que se le imputan, de los que quiere mantener al margen al Cádiz, que está excluido de las investigaciones. El club no tiene que respondre ante la Justicia en este asunto.

Pina, por tanto, no podrá volver a la normalidad en el club previa a su detención como él pretende, al menos a través de esa solicitud formal. La revocación de sus funciones empezó como una medida indefinida pero el objetivo de Vizcaíno, a tenor de la negativa del Consejo, es que llegue a tener un carácter definitivo o, como mínimo, hasta que se resuelva el caso, que se dirime en la Audiencia Nacional.

El cerrojo que impone el Consejo de Administración arrincona a Pina en el club. Continúa como consejero, ya sin el apellido 'delegado', al no tener delegado cometidos en la entidad. No tiene funciones. Sigue siendo miembro del Consejo, aunque no sería extraño que entre las próximas decisiones del presidente una de ellas fuese también el cese como consejero de Pina previo paso por la convocatoria de una junta de accionistas.

La denegación a Quique Pina del acceso a sus anteriores poderes, en caso de confirmarse, abriría un más que posible escenario judicial en el que además entraría en escena el pacto entre socios de la sociedad Locos por el Balón. El empresario murciano considera que no hay razón para no poder ejercer su tarea en el Cádiz y si no le dejan todo apunta a que denunciar a Vizcaíno al considerar que éste se está saltando uno de los puntos de ese pacto y los incumplimientos están penalizados con indemnizaciones millonarias que tienen que pagar los que no cumplan. Pero también puede suceder lo contrario, que Vizcaíno denuncie de igual manera a Pina al estimar que el consejero ha incumplido términos del pacto entre socios por el que el sevillano le reclamaría una elevada cantidad económica.

La guerra de poder sigue abierta en el Cádiz. Vizcaíno ostenta todo el poder y se mueve para consolidar su posición. Pina quiere recuperar su parcela, pero no lo tiene nada fácil.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios