Cádiz CF

El primero en golpear

  • Dani Romera, sin ser titular, demuestra que anda fino y estrena la cuenta goleadora en la Liga de los delanteros cadistas

EL PRIMERO EN GOLPEAR EL PRIMERO EN GOLPEAR

EL PRIMERO EN GOLPEAR / Dani Romera celebra uno de los goles que ha marcado con el equipo amarillo

Costó cinco jornadas pero por fin un delantero del Cádiz marcó un gol. Como para no celebrarlo. Y además fue un gol importante con el que evitó una derrota en el quinto capítulo que no mereció en ningún momento. Dani Romera fue el autor del primer tanto de un ariete cadista en la Liga 2028/19. Esa es la noticia, que no es poca en un equipo que sufre en la suerte de la definición. Saltó al césped del Carlos Belmonte en el minuto 81 con poco tiempo por delante -con un Cádiz desatado en ataque- pero suficiente para dar en la diana con un auténtico golazo que si lo firma una estrella mediática seguro que encuentra hueco en los programas deportivos de máxima audiencia.

Fue el tercer atacante en jugar después de Carrillo -titular- y Lekic -entró en el 57-. No había más donde elegir porque Mario Barco estaba lesionado y se había quedado en casa. El almeriense fue el último ariete escogido por el entrenador pero él fue quien con un taconazo convertido en una obra de arte firmó el tanto del empate en el 91 y sacó al equipo del atolladero cuando la derrota parecía inevitable.

Dani Romera se reivindica con una genialidad y una dosis de puntería que no hacen sino reflejar su buen momento. Entra poco a poco en el equipo. Es consciente de que la competencia en la plantilla es enorme. Ha pasado de tener un pie fuera del equipo en el mercado de verano -el Almería reconoció su interés- a ser el único delantero de la plantilla que perfora la portería contraria en los albores de la temporada. Y eso que ha jugado poco.

El almeriense ya demostró en el duelo de la Copa del Rey contra el Tenerife que anda fino. Marcó un gol de cabeza y asistió a Manu Vallejo con una brillante pared que el chiclanero culminó en la prolongación. Otra vez en el minuto 91. Dos tantos y un pase decisivo en cinco días. Exactamente lo que tiene que hacer un depredador del área. Lo que el Cádiz echa de menos en los tiempos más recientes.

Fue titular en el torneo del k.o. pero todavía no ha tenido una oportunidad en una alineación del campeonato doméstico. Se lo está poniendo muy difícil al entrenador, que ahora se enfrenta a un bendito problema: el delantero que menos se ajusta al perfil que le gusta es el que saca las castañas del fuego en los últimos partidos.

El preparador cadista debe decidir si en el próximo partido -en casa contra en Alcorcón el próximo domingo- mantiene su apuesta por un delantero alto que fije a la defensa -Mario Barco, Carrillo o Lekic guardan similitudes- o se decanta de inicio por la movilidad y el acierto de Dani Romera, al que suele colocar de segunda punta. ¿Llega el momento de que él sea el que ocupa la plaza más adelantada como único ariete? La solución es fácil.

El futbolista que heredó el 9 de David Barral se pone las pilas. Suma un par de goles consecutivos y le ha bastado media hora en la Liga -la acumulada entre su participación en Son Moix y luego en el Carlos Belmonte- para dar un golpe sobre la mesa. Los goles aportan confianza y ahora quiere más.

La campaña de su estreno en el Cádiz no fue la que él hubiera deseado. Aterrizó con la vitola de goleador gracias a los 18 tantos que había anotado el curso anterior con el Barcelona B -ascendió a Segunda A con el cuadro azulgrana-, pero vestido de amarillo y azul no pasó de los cuatro en su primer curso arrastrado por problemas físicos y la apuesta del entrenador por otros delanteros. Ahora, en apenas un mes de competición, lleva la mitad de tantos que en todo el último ejercicio. Arranca con el motor a tope, dispuesto a que ésta sea su temporada. Pide un sitio en el equipo con trabajo y con su mejor arma: los goles.

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