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Haciendo peña una vez más

  • Fidelidad Medio centenar de cadistas llevan el calor al gélido escenario que es el Carlos Belmonte Dos caras Los visitantes se hacen oír más que los 5.000 locales, que animan poco y protestan mucho

Albacete es frío por dentro y por fuera. El Carlos Belmonte, igual. Cerca de 30 grados esperaba a los valientes desplazados desde Cádiz, junto a otros desde las peñas de Madrid y de otros puntos de Castilla La Mancha. Medio centenar en total. Pero se hicieron oír más que los 5.000 locales, que animaron poco y protestaron mucho.

Desde el mediodía los aledaños del coliseo albaceteño, por fuera lo más parecido a un centro comercial o a una fábrica de chapa, dejaba ver las primeras bufandas amarillas con pequeños grupos que se fotografiaban ante el campo mientras buscaban un lugar donde alimentar sus ansias estomacales y deportivas. También por el Hotel Beatriz, lindo por dentro, desolador por fuera (ubicado en un polígono en el extrarradio de la ciudad), se acercaron peñistas de Madrid para saludar a los jugadores y, de paso, pillar alguna entrada para no pagar los 20 euros exigidos por un Albacete que, como la mayoría de clubes de Segunda A, no tuvo compasión de la afición rival. En el campo, los aproximadamente 50 valientes gritaron y animaron al Cádiz desde la grada de Tribuna, registrándose el momento de mayor tensión cuando salió al césped Salva, un jugador que no agrada al cadismo y con el que existen cuentas pendientes. La que no dejó pendiente el equipo de Gracia fue la del resultado, que cerró definitivamente en el minuto 33.

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