Cádiz CF

Obsesión por el gol

  • La presencia de Dani Romera y Barco en el grupo destaca como novedad en una sesión marcada por el trabajo específico para mejorar las prestaciones de cara a portería

El Cádiz ha comenzado a preparar el partido del próximo sábado en Lugo, correspondiente a la 11ª jornada de LaLiga 1|2|3, con una sesión matinal celebrada en la Ciudad Deportiva de El Rosal, en la que ha destacado la presencia de Dani Romera en el grupo y que ha estado marcada por el trabajo específico para mejorar las prestaciones de cara a portería.

Tras el lunes de descanso que disfrutó la plantilla, los jugadores han regresado al césped con un entrenamiento en el que el almeriense ha participado junto a sus compañeros con absoluta normalidad, por lo que, salvo contratiempo en los próximos días, lo normal sería que Álvaro Cervera pudiera contar con él para el fin de semana. Cabe recordar que el ex del Barcelona B se lesionó en los compases iniciales del encuentro disputado en el Ramón de Carranza contra el Alcorcón, al intentar una medio chilena en la que se dañó un hombro. Barco, por su parte, cayó lesionado en el encuentro de Copa del Rey ante los tinerfeños.

La vuelta de Romera, especialmente, permitirá al técnico disponer de más mimbres para el cesto que está tratando de fabricar como alternativa a su esquema habitual. Así, como confesó en la rueda de prensa posterior al choque del pasado domingo con el Sporting de Gijón, la búsqueda de otras opciones para aprovechar la velocidad por el centro en lugar de los costados se antoja como una oportunidad para un delantero diferente a los otros tres del plantel, pues sus características le permiten asociarse más con los interiores y los jugadores del centro del campo, mientras que Carrillo, Mario Barco y Lekic ofrecen un perfil más de futbolistas de referencia en punta.

El entrenador ha decidido probar cosas nuevas porque las circunstancias mandan. Hace bien. Los seis tantos que ha anotado hasta la fecha el cuadro gaditano le sitúan como el último de la fila, junto al colista Nástic. Mal dato para abandonar las posiciones de descenso a Segunda B y acabar de una vez por todas con una mala racha sin vencer que dura desde el triunfo por 1-0 frente al Almería en la jornada inaugural del campeonato.

Sin duda por la dificultad para marcar, la sesión ha estado marcada por un trabajo muy específico. De este modo, los integrantes de la plantilla se han repartido en dos conjuntos para enfrentarse, sin porteros, en un campo de reducidas dimensiones y con poterías también más pequeñas. Y, en efecto, por momentos podía comprobarse la dificultad que muchos tienen para enviar el cuero al fondo de la red.

Después, nueva división en dos grupos, los que jugaron el último duelo y los que no, para ponerse a las órdenes del preparador físico y, por último, otro mini partidillo, ahora sí con guardametas, con la participación de cuatro jugadores en banda que sólo intervenían para centrar. Otra manera de buscar el área y el gol.

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