Viviendas junto a la muralla medieval

La casa de la muralla

  • La rehabilitación de una pequeña finca en Fabio Rufino permite integrar en las viviendas una parte del lienzo de la muralla medieval que estaba oculto

Lienzo de la muralla como pared en uno de los salones Lienzo de la muralla como pared en uno de los salones

Lienzo de la muralla como pared en uno de los salones / Julio González

La rehabilitación de una pequeña finca en la calle Fabio Rufino, en el barrio del Pópulo, ha sacado a la luz una parte considerable del lienzo de la muralla medieval de Cádiz, que se encontraba oculta en la antigua construcción. Muralla que da continuidad al Arco del Pópulo, en el que el inmueble se encastra como otros de la zona.

La recuperación de esta parte de la muralla, de la que apenas quedan restos al aire libre, se ha logrado gracias al interés de los nuevos propietarios por el cuidado del patrimonio de la ciudad, la familia Delgado Cigüela, y el arquitecto autor del proyecto, Fabián Cruz.

Lo cierto es que nada hacía suponer que dentro de esta vivienda se iba a encontrar restos de la muralla en tan buen estado. La finca llevaba años cerrada y su interior necesitaba de importantes obras de mantenimiento. Además, toda la pared posterior estaba oculta con un enfoscado de mortero y pintada."Mi hija Ana, que reside en Madrid, quería tener una pequeña casa en Cádiz, por lo que se unió en el proyecto a su hermano Luis, que vive en Málaga. Esta finca salió a la venta y en una hora ya se habían decidido por ella. Ana tenía muy claro lo que quería, y quién debía de encargarse de la operación: Fabián Cruz (del estudio Pujol y Cruz Arquitectos)". Fue durante las obras cuando salió a la luz el muro y la oportunidad de recuperar e integrarlo en la vivienda.

Hay que tener en cuenta que el edificio apenas tiene 2,70 centímetros de crujía, por lo que tal vez sea una de las casas más estrechas de todo Cádiz. Con una fachada de sencillo diseño, no tenía ningún condicionante arquitectónico de relevancia... salvo la muralla medieval que, de inmediato, se convirtió en el referente del proyecto arquitectónico.

El inmueble está dividido en dos viviendas, de dos plantas cada una. A pesar del reducido tamaño por piso hay espacio para un holgado salón, la cocina y un acogedor dormitorio que, en el caso del ubicado en el último piso da a una pequeña terraza.

En buena parte de estas habitaciones se tiene como pared el lienzo de la muralla medieval.Con el visto bueno tanto de la comisión local de patrimonio como de la provincial, se procedió a un tratamiento de la piedra. Se encontraron dos tipos de sillares. Uno, similar al que se puede ver en el Arco del Pópulo, de un tono más claro y labrado; otro, tenía un perfil más heterogéneo.

"Procedimos a limpiar la piedra con chorros de agua y tratarla con mortero de cal junto a un tratamiento consolidante para que no caiga arenilla", destaca Fabián Cruz. Una de las duchas tiene también al histórico muro en uno de sus laterales. En este caso, la piedra se ha protegido con nanopartículas de impermeabilización.

Todo ha sido revisado por Patrimonio, que no ha puesto ningún inconveniente. Además, en la fachada exterior, en el lateral que da al Arco del Pópulo se ha utilizado un chaflán que permite imaginar como la muralla se mete de lleno en el edificio.

El diseño interior de la dos nuevas viviendas es la imagen de sus nuevos propietarios, y en especial de Ana, con la restauración de viejos muebles y el aprovechamiento de cualquier hueco para incluir, y dejar oculto, elementos como la lavadora.

"Es la casa perfecta, la que estaban buscando", destaca Susi Cigüela, que siempre ha propiciado la recuperación del patrimonio de la ciudad, como pasó con la casa palacio de Veedor, que habitó muchos años junto a Fernando Delgado Lallemand y sus hijos, o su actual residencia en la calle Ancha. El mismo Fabián Cruz defiende la recuperación de los elementos arquitectónicos que forman parte de la historia de las casas gaditanas.

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