Cádiz

Aquel verano de 2000

  • Invitaciones a gozar con las bombas del ritmo: Elmer, Duffy Zapatero y Putin

José Bono, el derrotado, levanta el brazo del ganador del congreso del PSOE del 2000, Zapatero. José Bono, el derrotado, levanta el brazo del ganador del congreso del PSOE del 2000, Zapatero.

José Bono, el derrotado, levanta el brazo del ganador del congreso del PSOE del 2000, Zapatero.

Boom Boom y Bomba fueron las canciones del verano del fin del milenio, dinamitero fin del milenio. El portorriqueño Elmer Figueroa, conocido como Chayanne, perpetraba la primera (letra: pon a gozar tu cuerpo con el bom) y el argentino Alan Duffy, aka King Africa , la segunda (letra: pa gozar esto es una bomba). El cénit de la creatividad. Goces y bombas, que vaya asociación de ideas en un verano en que ETA no paró de poner bombas.

Otro paralelismo. Van los americanos el 8 de agosto y reflotan un submarino confederado hundido en 1863. Era el Hunley, que tiene el honor de haber sido el primer submarino que se fue a pique en una guerra. Pues bien, a los cuatro días de rescatar un submarino, va otro, el Kursk, ruso, y se va a pique 137 años después sin estar, que se sepa, participando en guerra alguna. Los rusos trataron de tapar la tragedia pero ya en el año 2000 las tragedias eran difíciles de tapar. Fue sobrecogedor conocer semanas después las angustiosas notas que habían ido dejando los marineros. Sobrevivieron durante seis días al hundimiento, y ya luego ninguna nota más. Eso sucedía mientras nosotros gozábamos con las bombas del ritmo.

El Tour fue emocionante, la bomba, por seguir con el soniquete. Fue el segundo de Armstrong, uno de los mayores tramposos de la historia del deporte y hoy desposeído de todos sus títulos, enfrentado a Pantani, El Pirata, muerto en 2004 de una sobredodis de cocaína, y a Jan Ullrich, que ayer mismo prometió que acudirá a una clínica de desintoxicación. Un ejemplo para los niños, como se suele decir.

Y por seguir la estela de Ulrich hablemos de gente de la que se hablaba en aquel verano explosivo y del que se ha hablado dicieocho años después. Por ejemplo, Villalonga, el confidente de Corinna, que en aquel verano hacia piruetas para que no le descabalgaran de la presidencia de Telefónica, donde le había colocado su amigo Aznar. Por ejemplo, Putin, el amigo de Trump, que en esos días llegó a un acuerdo con China sobre un escudo antimisiles (oh, cómo ha cambiado la geopolítica en tan poco tiempo!). Por ejemplo, de nuevo Aznar, el padre político de Casado, que admitió ese verano reabrir el diálogo con los nacionalistas vascos. El Quim Torra de entonces se llamaba Ibarretxe.

El bombazo político fue que un joven llamado Zapatero ganara contra pronóstico el congreso del PSOE. La carrera profesional de Zapatero era en exclusiva la política. Cambiamos Casado por Zapatero y PP por PSOE y estamos en las mismas, aunque, claro, Zapatero no tenía el currículum académico de Casado.

Por cierto, aquel verano murieron dos grandes: Alec Guinness y Walter Matthau.

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