Cádiz

Los sindicatos exigen que se depuren las responsabilidades del accidente

  • El secretario de Estado de Infraestructuras pide cautela hasta que no se sepan las causas

La muerte de Ismael López Giraldo es la quinta que se produce en las últimas semanas en la provincia de Cádiz. Para el sindicato UGT esto es una prueba "más que fehaciente" de la precariedad laboral "a la que se enfrentan los trabajadores y que ha aumentado en los tiempos de crisis". UGT afirmó que los operarios se ven obligados "a aceptar trabajos con peores condiciones laborales y con falta de medidas de seguridad".

Por todo ello, desde esta central sindical se exigió a la administración que ponga mayores controles de seguridad en las empresas para evitar accidentes laborales y también pidieron a los empresarios que inviertan en formación y en seguridad.

Aunque la Inspección de Trabajo actúa de oficio en un caso de muerte, UGT va a exigir que la investigación que se lleve a cabo "esclarezca los hechos y depure las responsabilidades" necesarias "por esta nueva muerte en el tajo".

Desde Comisiones Obreras también se anunció que se va a recabar toda la información sobre el accidente para exigir las medidas oportunas "tanto administrativas como legales".

Desde la Secretaría de Salud Laboral se aseguró que es un accidente que "como otros muchos, no se suele producir por casualidad".

En este sentido señaló que "detrás suele haber un incumplimiento" de las normas de seguridad "que corresponde a las empresas tomar y vigilar".

CCOO aseveró que hay "una continua resistencia" por parte de los empresarios a cumplir las normas "por una cuestión de costes, sin tener ningún tipo de escrúpulos en poner en riesgo la salud y la vida de los trabajadores". Esto se da, según el sindicato, amparados "por la incompetencia y la falta de recursos de las administraciones, que son las que tienen el deber de fiscalizar las normas y el cumplimiento de la Ley".

Tanto uno como otro sindicato, no obstante, mostraron sus condolencias con los familiares, algo que también hicieron el secretario de Estado de Planificación e Infraestructuras, Víctor Morlán, y el alcalde en funciones de la capital gaditana en el día de ayer, José Blas Fernández, ambos durante la visita que se realizó a las obras del segundo puente.

Morlán lamentó la muerte del trabajador y pidió "cautela" a la hora de hablar de estos accidentes hasta que no se sepan sus causas. El representante del Ministerio de Fomento afirmó que este tipo de cosas "no deberían producirse nunca" y señaló que sucesos como este lo único que puede servir es "para prevenir".

En la misma línea se expresó José Blas Fernández, que estuvo informado en todo momento por Ignacio Romaní, que se acercó desde primera hora por el lugar de los hechos.

Fernández dijo que una vez ocurrido el accidente se ha abierto una investigación y que si hubiera algún tipo de responsabilidad será la Fiscalía la que actúe, "pero hasta que no se sepan las causas no nos podemos pronunciar". Eso sí, añadió que "la pérdida de una persona en un hecho como este nos llena de tristeza".

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