Cádiz

Los sevillanos buscan en Cádiz gangas para veranear

  • Junto a los madrileños, los hispalenses han puesto el ojo en el litoral gaditano, sobre todo en las zonas de Rota, Sanlúcar y Chipiona

Una veraneante pasea delante de una promoción de viviendas vacacionales en construcción. Una veraneante pasea delante de una promoción de viviendas vacacionales en construcción.

Una veraneante pasea delante de una promoción de viviendas vacacionales en construcción. / d.c

Madrileños y sevillanos parecen haber dejado un poco de lado el mercado de viviendas de la costa de Huelva para dirigir su mirada a los carteles de "Se vende" ubicados en los pisos, apartamentos, chalets y unifamiliares distribuidos a lo largo y ancho del litoral de la provincia de Cádiz.

Si en 2016, madrileños y sevillanos y, en parte también los vascos, buscaban y rebuscaban en zonas como Islantilla o Mazagón, unos metros cuadrados de vivienda cercana a la playa en los que pasar los difíciles y calurosos meses de julio y agosto, ahora parece que vuelven a Cádiz.

Los compradores siguen prefiriendo la costa gaditana comprendida entre Tarifa y Conil

Sigue prefiriendo alquilar puntualmente, sobre todo debido al terror a las hipotecas que aún pesa sobre los potenciales inversores tras los tensos años de crisis, cuyos efectos parecen estar ahora remitiendo, según refleja el informe que anualmente emite la sociedad de tasación Tinsa sobre el mercado inmobiliario en la costa.

Según el informe Vivienda en Costa 2017, el sevillano y, en menor medida, el madrileño y el vasco, vuelven a invertir en la costa gaditana. Sus zonas preferidas, tal y como ya se atisbaba en el mismo documento de Tinsa del año pasado, son las zonas de Rota, Chipiona y Sanlúcar. En esta zona, según el estudio, "predomina el comprador nacional, en su mayoría de Sevilla, lo mismo que ocurre en localidades como Tarifa y Conil, donde el comprador sevillano suele ser el que más compra, seguido por el madrileño.

El informe de Tinsa es un detallado análisis de los mercados de vivienda vacacional de costa de toda España, elaborado con la aportación de su red de técnicos distribuidos por todo el territorio nacional. Así, Tinsa divide los casi 8.000 kilómetros del litoral español en 58 zonas.

La costa de Cádiz la divide en seis grandes zonas: Sotogrande y San Roque, La Línea, Algeciras, el espacio comprendido entre Tarifa y Conil; Chiclana, San Fernando, Cádiz capital y Puerto Real; y, por último, las zonas playeras de Rota, Chipiona y Sanlúcar.

Según el documento de Tinsa, al que ha tenido acceso este Diario, las zonas de Sotogrande y San Roque presentan indicios de recuperación con respecto al bajonazo económico vivido desde 2007. Los autores del análisis estiman que al ser una urbanización de lujo con residentes tanto nacionales como internacionales, ya en el año 2015 presentó síntomas de haber frenado la bajada de precios. El documento añade el dato de que se aprecian ciertos temores de que el Brexit frene la recuperación que se aprecia en el último año. "Por eso, la previsión para este año es de un mantenimiento de los precios, más que de incrementos".

En cuanto a los precios, la evolución en estas zonas se atisba una evolución más favorable que en 2016, de manera que los precios están más estabilizados tanto en Sotogrande como en sus zonas de influencia de Torreguadiario y San Roque. Esta zona cuenta con un volumen en stock de obra nueva más abundante que en la media de la provincia, con visos de ser absorbido a largo plazo. "Se trata principalmente de viviendas plurifamiliares en bloque en La Marina de Sotogrande, de 200 metros cuadrados y calidades altas".

Sobre el origen del tradicional comprador para los inmuebles de esta zona costera gaditana, el inversor extranjero de vivienda vacacional tiene aquí más peso que el nacional, siendo principalmente británicos, alemanes y nórdicos.

En lo referido a la zonas de Rota, Chipiona y Sanlúcar, Tinsa expresa su confianza en que en los próximos meses y ya, a lo largo del año que viene, se viva una cierta mejora en la situación de su mercado de vivienda vacacional. Aquí, el precio medio en vivienda vacacional en primera línea de playa en la zona más cara es de 1.400 euros el metro cuadrado y la superficie media puede estar entre los 75 y los 95 metros cuadrados, de dos o tres dormitorios y unos quince años de antigüedad media, tratándose de viviendas plurifamiliares. Si hablamos de unifamiliares, el precio puede rondar los 1.500 euros el metro cuadrado, hablando de un adosado de dos plantas en la urbanización de La Laguna (Chipiona), de tres dormitorios y una superficie media de 115 metros cuadrados.

Aquí, en Sanlúcar, Rota y Chipiona, predomina, según el informe de Tinsa el comprador nacional, en su mayoría procedente de la capital hispalense. El demandante extranjero es "residual y proviene de las islas británicas".

Esta sociedad de tasación que trabaja en el mercado de valoraciones, asesoramiento inmobiliario, tasaciones y certificaciones, considera que se aprecian ciertos signos de mejora en Chiclana-San Fernando-Cádiz-Puerto Real, donde los inmuebles con mejores condiciones vacacionales y en buenas zonas de segunda residencia muestran algún repunte de precios.

El análisis refleja que en esta zona del litoral gaditano, el comprador es tanto español como extranjero en una proporción parecida. En San Fernando suele ser un inversor nacional, mientras que en Chiclana, el dinero suele proceder de los bolsillos de extranjeros de Reino Unido, Alemania y Francia, aunque se detecta un aumento de inversores holandeses, suecos, finlandeses y, sorprendentemente, rumanos en menor medida.

Tinsa presta también especial atención a la zona del litoral gaditano comprendida entre Tarifa y Conil, espacio que considera "en clara recuperación". Como botón de muestra, hace alusión a unas promociones comercializadas en Zahara de los Atunes y Tarifa sobre plano que ya lo han vendido todo. A esto concluye que "la construcción comienza ahora a moverse en Conil, mientras que en Barbate el mercado está más estabilizado". Por ejemplo, una vivienda en Tarifa de entre 60 y 70 metros, con una antigüedad media de 15 años, con dos dormitorios y un baño puede salir a unos 3.300 euros el metro cuadrado. En toda esta zona del litoral de la provincia de Cádiz el comprador predominante es el nacional, mayoritariamente procedente de Sevilla y Madrid, aunque los alemanes e ingleses hacen también por aquí alguna que otra inversión inmobiliaria.

Tinsa considera que la vuelta progresiva de la demanda y la mayor predisposición por parte de las entidades bancarias a dar financiación a particulares están facilitando que resurjan los ahorros en busca de gangas donde poder sobrevivir, junto al mar, las altas temperaturas veraniegas.

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