Opinión

¿Estás seguro, lo pongo?

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Hay un viejo dicho: entre los bomberos no nos pisemos la manguera. Eso parece que es lo que le quiso decir Pablo Iglesias al alcalde de Cádiz al recordar el episodio de la medalla a la Patrona. Iglesias defendió al alcalde por primera vez por este asunto en una entrevista con el que esto firma. La charla iba sobre otro asunto y reservé para el final la pregunta sobre la virgen con toda la mala leche que se le supone a un miembro de este tonto oficio que lleva con orgullo la etiqueta de 'canalla'. No esperaba gran cosa. Un par de pases de salón para despacharme. Pero el líder de Podemos me soltó una parrafada con una encendida defensa de las medallas a las vírgenes del pueblo. Dijo exactamente esto: " Al principio no entendía nada y tuve que llamar a Kichi para que me lo explicara. Para alguien de Madrid suena raro y no encajaría en otros ayuntamientos que gobernamos. Pero él me convenció. Me habló del carácter de dignidad popular que significaba esa Virgen y que en una ciudad como Cádiz, con esa tradición anarquista y liberal, esa Virgen, tan vinculada a las cofradías de pescadores, no va unida al conservadurismo que nos podría parecer desde fuera. Yo creo que Kichi lo ha manejado de una manera muy laica en el sentido de que se trata una muestra de respeto a los sentimientos populares demostrando que hay que convivir con distintos pareceres y tradiciones. Los urbanitas de izquierda tenemos que aprender a respetar esas tradiciones tan arraigadas en el pueblo". Al terminar su discurso, mucho más largo que este resumen, no tuve por menos que decirle, ante mi estupefacción: "¿En serio, Pablo? ¿Quieres que ponga eso?" "Sí, claro Pedro, es justo lo que pienso".

En la entrevista de ayer, con la expresión "virgen de madera", quiso recalcar claramente que la decisión del alcalde de Cádiz le pareció, como a cualquier urbanita ateo, una superchería absurda. Me mintió, jamás entendió por qué el alcalde de Cádiz de Podemos ponía una medalla a una virgen. Y ayer también, de algún modo, se lo dijo al alcalde: "Mentí por ti, colega, aguanté que se cachondearan de mí y así me lo pagas".

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