Cádiz

El retablo de Buena Muerte se retiró por el mal estado de la estructura

  • Se confirma que la pieza de Pérez Calvo se encuentra en buenas condiciones, por lo que la cofradía trabaja ya en su reposición

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El retablo que hasta los años 90 albergaba al Crucificado de la Buena Muerte fue retirado de San Agustín por el mal estado de conservación que presentaba la estructura que lo sostenía a la pared. El motivo de esta decisión no era conocido por la actual junta de gobierno, al no constar en ningún documento, archivo ni acta de la hermandad. Ahora, tras conocerse la intención de la junta de estudiar la posible reposición de esta valiosa pieza que tallara José Pérez Calvo (tal y como informó este periódico la pasada semana), ha podido saberse que el altar se retiró porque el bastidor que lo sostenía estaba afectado por la carcoma.

"Según nos han explicado los hermanos antiguos, hubo que hacer esa intervención con carácter de urgencia por el mal estado que presentaba el bastidor y el consiguiente peligro de caída del retablo", explica Jiménez-Portela, que añade que los hechos además coinciden en el tiempo con la retirada del culto por el mismo motivo de la Virgen de la Amargura.

Una vez retirado de San Agustín este altar, la imposibilidad de costear entonces la elaboración de una nueva estructura llevó a almacenar estas piezas, que hasta ahora seguían en la casa de hermandad.

Por tanto, Jiménez-Portela y su junta de gobierno se muestran ahora más optimistas si cabe con la posibilidad de recuperar este importante elemento patrimonial. "Si el problema que lo mantenía desmontado en la casa de hermandad era el económico, trabajaremos para solventar esta situación y poder contar de nuevo con este altar", precisa el hermano mayor de la cofradía.

Por tanto, en los próximos meses se va a trabajar en el informe sobre el estado de conservación del retablo de Pérez Calvo, para valorar el coste de su restauración y de su colocación de nuevo en el altar del Crucificado.

Conviene recordar que fue el cabildo extraordinario de hermanos celebrado en el año 1957 el que aprobó encargar al sevillano Pérez Calvo esta pieza, que está tallada en madera de pino de Flandes y dorada con oro fino de 22 kilates y que se colocó en 1958. En los años 90 solo quedó visible el dosel del retablo, retirándose finalmente de San Agustín todo el conjunto en el año 2000, debido a ese mal estado que presentaba la estructura que sostenía el retablo según ha podido saber ahora la junta de gobierno.

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