Cádiz

El reflejo de un problema sin fin

  • El alcalde se reunió con el colectivo de víctimas de violencia de género

El descanso del mes de agosto dio paso a una nueva sesión maratoniana del Pleno del Ayuntamiento de Cádiz. Una jornada en la que, a pesar de las vacaciones, nada ha cambiado en el seno de la Corporación municipal. Las mismas sensaciones, los mismos gestos... y los mismos problemas que no tienen fin. En el orden del día se incluyó un punto que, como era previsible, volvía a sembrar la gresca en el Salón de Plenos: el pago del 90% de la ayuda al alquiler a las mujeres víctimas de violencia de género.

Ante un tema tan delicado, de nuevo se volvieron a escuchar los reproches desde el público al equipo de Gobierno por la reducción o el impago de las ayudas. Especialmente, cuando tomó la palabra la concejala de Asuntos Sociales, Ana Fernández, e intentó explicar las actuaciones que realiza la delegación que dirige.

Una de las mujeres cortó a Fernández para denunciar su situación ante el Pleno. "¡Que me estoy muriendo de la pena!", exclamó ante los concejales para suplicar ayuda. Esto motivó que el alcalde, José María González, tuviera que abandonar la presidencia de la sesión para salir hacia el despacho de Alcaldía para reunirse con este grupo de mujeres.

Tras la reunión, desde este colectivo señalaron que el regidor municipal les dijo que el pasado jueves firmó con Ana Fernández la ayuda del 90% del pago del alquiler para cinco mujeres víctimas de violencia de género, además de aplicar una excepcionalidad para otra de ellas al ser un caso complicado y que intentará solucionar un caso de desahucio.

Este momento de tensión hizo que por un momento se aplacaran los ánimos, lo que se vio reflejado en la posterior intervención de María Fernández-Trujillo (Ciudadanos), a la que le costó arrancar tras lo vivido minutos antes. Pero poco duró la calma y la pelea política volvió poco después en este mismo punto.

En el resto de la sesión, se vivieron varios duelos dialécticos entre la oposición y el equipo de Gobierno. Un anecdotario en el que la aparición de las cámaras de Onda Cádiz TV jugó un papel importante. Esto sucedió en la moción para pedir una investigación a la Administración central sobre el presunto fraude de los fondos de reindustrialización. Ignacio Romaní (PP) dijo que "los astilleros están llenos" gracias a su partido. A esto, el regidor municipal, José María González, le espetó: "Dígalo mirando a la cámara". Un giro televisivo para alimentar la bronca en el Pleno.

Anteriormente, Juan Manuel Pérez Dorao (Ciudadanos) y Juan Cantero (PP) cargaron con cierta dureza contra la concejala de Fomento, Laura Jiménez, por su labor al frente de esta delegación. La salida de Jiménez fue decir que el resto de las administraciones "no hacen ni el huevo por la ciudad de Cádiz". Esta respuesta le valió la reprimenda de Cantero, que solicitó que constara en acta la palabra "huevo". Tal cual.

Hay momentos en el Pleno que para poder defender una postura propia se puede decir una frase que puede beneficiar al contrincante. En la moción para tratar la declaración como desierta la subasta del módulo del hotel del Carranza, el concejal de Hacienda, David Navarro, llegó a afirmar que "por fortuna, parece ser que la recuperación económica es un hecho" para defender la posibilidad de su venta. Esto le vino como anillo al dedo a Ignacio Romaní para darle las gracias porque "es la primera vez que se lo escucho a alguien de Podemos".

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