Cádiz

El puerto de Cádiz invierte 800 mil euros en una terminal de cruceros

  • La nueva infraestructura se levantará aprovechando el suelo que quedó ocioso tras el cierre de la antigua Estación Marítima · La intención de la Autoridad Portuaria es aumentar la seguridad de los cruceristas

Comentarios 15

Si nadie le pone la pierna encima a los planes de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC), a partir de enero de 2013 no llegará al puerto gaditano ningún crucerista que no acceda a la ciudad atravesando una terminal de cruceros. Si fuera así, se pondrá punto y final a aquellas imágenes de los pasajeros de los cruceros cruzándose con los camiones y mezclándose con la carga.

Será, al fin y al cabo, una inversión en seguridad, una reivindicación más que cantada por las principales navieras que confían en Cádiz para traerse sus buques cargados de turistas. De hecho, el último en pregonar esta debilidad fue un alto cargo de la naviera Oceania Cruises que amenazaba con que, si un día tenía lugar una pequeña desgracia, por pequeña que fuera, con algún crucerista, dejarían de venir a Cádiz sus barcos. Y no está el panorama económico como para tener a nadie asustado.

Tanto es así que la decisión ha tardado pero ha llegado y el puerto de Cádiz invertirá 796.008,74 euros en ampliar la pequeña terminal de cruceristas con la que ahora mismo cuenta.

Fue el 31 de mayo de 2010, hace ahora poco más de dos años, cuando el Grand Voyager, de la compañía española Iberocruceros (rebautizado ahora como Costa Voyager y desterrado a mares algo más tranquilos) estrenaba la primera terminal para cruceristas del puerto de Cádiz. Se trataba de una infraestructura que nacía pequeña pero que, de momento, cubría a la perfección el expediente para responder a la necesidad de Iberocruceros y MSC Cruceros, que en esa fecha apostaron por Cádiz como puerto base parcial para ese Grand Voyager y para el MSC Orchestra. Cierto es que a bordo del segundo subían no más de una treintena por embarque y en de Iberocruceros siempre rondaba en torno a los ciento y pico cruceristas.

Pero la APBC y su gestor, Rafael Barra, ya tenían claro que la cosa no podía quedar ahí y que, en la medida que la demanda lo exigiera y la situación económica lo permitiera, se acometería una ampliación de esa primera fase.

Pues ese momento ha llegado, y Barra ya tiene sobre la mesa de su despacho los planos y el proyecto de esa ampliada terminal de cruceros que, ahora sí, tendrá ya una magnitud considerable y estará a la altura del tráfico de cruceros que sustenta Cádiz.

Serán casi 800 mil euros que se destinarán a duplicar la terminal ahora existente. Y para ello se ocupará el suelo que quedó libre tras el definitivo cierre de la Estación Marítima.

La primera fase le costó al puerto 438.525 euros y contaba con una zona de acceso de 42 m2 y una sala de espera de 275 m2. En esa obra se acondicionó la zona de aparcamiento para taxis y para buses, siempre necesaria para la llegada y salida de los cruceristas.

Tras la obra que debe estar lista antes de finales de año, la terminal se convertirá en un espacio de poco más de 900 m2 (contando ya con los 275 de la antigua, que quedarán sumados a este gran proyecto). Y ese vestíbulo inicial que sólo contaba con 275 metros, ocupará ahora 1.085 m2. Además, el proyecto contempla un rincón donde el crucerista, cuando llegue, pueda obtener algo de información turística, o bien de manera personal o bien poniendo a su disposición planos, catálogos y otras propuestas para que aprovecha al máximo la ciudad en sus dos o tres horas de estancia.

Además, el plan del puerto contempla instalar un par de tiendas para ese regalito de última hora. En este aspecto, Rafael Barra ya ha dejado siempre bien claro que será un espacio residual que nunca deberá hacerle competencia al tejido comercial del casco histórico de la ciudad. A eso se le suma una cafetería para hacer más llevaderos los posibles tiempos de espera. Un par de aseos perfectamente adaptados para discapacitados completan la zona más a la vista de esta nueva y ansiada infraestructura.

Un punto que ha mantenido este proyecto algo más tiempo en barbecho de la cuenta ha sido organizar los espacios que ocupa la Policía Nacional, que requiere una zona para el control de pasaportes, unos despachos, una sala de operaciones, un espacio para el control de maletas o un lugar en el que poder registrar un equipaje o cachear a alguien si las autoridades así lo requirieren.

Y, en cuanto a fechas, la Autoridad Portuaria tiene intención de licitar ya mismo la obra, de manera que esté todo listo a finales de año, momento el que se seleccionará la empresa que gestionará el servicio. Así las cosas, Rafael Barra desea que a partir de enero, todo aquel crucerista que llegue al puerto gaditano desembarque atravesando un lugar "sólo para cruceristas", poniendo así fin a la pesadilla de tantas y tantas navieras (sobre todo las americanas, algo más obsesionadas por la seguridad) que vienen años reivindicando este tipo de servicio.

El plan de la APBC contempla también la adquisición de dos montajes satélites que, a modo de carpas, ejerzan de terminales en el caso en que el atraque se produzca o bien en el Muelle Ciudad o en el Marqués de Comillas, algo más alejados de la Estación Marítima de toda la vida.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios