patrimonio

Un paseo por la HISTORIA

  • Personal Funcionario municipal ha limpiado el paseo superior de las Puertas de Tierra, que luce mejor pero al que se le debe sacar más provecho

Imagen de cómo luce actualmente el paseo superior de las Puertas de Tierra gracias al esfuerzo de varios funcionarios municipales.

Imagen de cómo luce actualmente el paseo superior de las Puertas de Tierra gracias al esfuerzo de varios funcionarios municipales. / lourdes de vicente

Cádiz no tiene mejor industria que el turismo ni mayor tesoro que su patrimonio, su historia, la que habla de la ciudad más antigua de occidente, de fenicios, romanos, musulmanes, asaltos de flotas anglo-holandesas, maremotos y sitios de tropas napoleónicas. Una historia que está en sus calles, empedradas con los cantos rodados que se repartían -a fin de estabilizarlos- en las bodegas de los barcos que llegaban a su puerto para descargar mercancías del nuevo mundo, pero también en sus monumentos, muchos de los cuales languidecen sin que las administraciones competentes sepan -o quieran- sacarle todo su jugo.

Uno de esos monumentos dignos de visitarse es el paseo superior de las Puertas de Tierra. El interés del Personal Funcionario del Ayuntamiento de Cádiz ha conseguido paliar ese estado de abandono que sufría y adecentarlo notablemente. En los últimos tiempos el paseo estaba cubierto de hierbajos que se habían adueñado de todos los rincones, los vándalos, como si de otra invasión se tratase, habían roto muchos de los bancos de madera, y la humedad hacía mella tanto en estos como en las barreras reguladoras al paso. Los cañones que se habían colocado en su día, sobre el año 2000, y para los que uno de los funcionarios municipales, Luis de Rivas, había diseñado unas hermosas cureñas construidas por carpinteros y herreros jerezanos, presentaban un aspecto que no se correspondía con la historia que encierran.

Sin embargo, el empeño del propio Luis, de Manuel Bienvenido y de José Carrillo, ha permitido que el paseo superior vuelva a presentar un buen aspecto. Todo a base de esfuerzo y de una pequeña subvención aprobada por la Concejalía de Cultura que no ha llegado a los 2.000 euros.

Ese dinero ha servido al menos para arreglar los bancos y pintarlos, incluso sustituir alguno, para tratar las reguladoras de paso con teca, pintar los cañones y limpiar prácticamente todo el paseo. Queda aún por hacer limpiar la zona más cercana al baluarte de San Roque, que en su día estuvo unido a la propia muralla original.

El enclave es maravilloso. No sólo por su situación estratégica, desde la que se ve el Campo del Sur o la playa de Santa María del Mar, sino por la historia que encierra y que contada por boca de Luis de Rivas parece el cuento más bello que los niños gaditanos podrían oír. Porque seguramente pocos saben que el torreón se usaba en su día, allá por 1850, como telégrafo óptico, y que a través de otras 59 torres servían para comunicarse con Madrid a través de un código secreto. Desde ese mismo torreón, donde se ha instalado un pequeño museo de las Puertas de Tierra, se accede a la parte superior del mismo, donde ondea el pendón de Cádiz, que se sustituye cada seis meses aproximadamente.

Mientras realizamos la visita nos encontramos con una señora de Burgos que al ver la puerta inferior de la muralla abierta se aventuró a entrar. Lo primero que dijo sorprendida es que no entiende por qué en Cádiz hay tantos monumentos cerrados y que un lugar como las Puertas de Tierra no puede estar clausurado al público durante semanas seguidas. "Llevo en Cádiz de vacaciones una semana y hasta hoy, y por casualidad, no he podido visitar las Puertas de Tierra. No es muy normal, francamente".

Todos los esfuerzos del Personal Funcionario Municipal se notan en la limpieza que exhibe el paseo, que ha tenido que ser baldeado con cubos, nos informan, porque la única conducción de agua que llega al piso superior no tiene la presión necesaria. Según cuentan, la empresa concesionaria de limpieza, Sufi Cointer, debería encargarse de eliminar también los matojos. Incluso plantean la posibilidad de que el Ayuntamiento compre un par de desbrozadoras para eliminar las malas hierbas que debido a la humedad se reproducen a gran velocidad por toda la muralla.

No estaría de más que Cultura pensara una solución a largo plazo para un monumento tan emblemático. Incluso podría utilizar los bajos para instalar un centro de interpretación de las murallas un poco más ambicioso que la sala instalada en el torreón.

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