Primavera trompetera 2019

"Antes parecía que solo había grupos y cantantes masculinos"

  • La jerezana estrenará nuevo espectáculo en el Primavera Trompera Festival

  • Se muestra satisfecha por el ascenso de la mujer en la música

Mala Rodríguez se encuentra preparando nuevo trabajo, aunque aún habrá que esperar para conocer más detalles. Mala Rodríguez se encuentra preparando nuevo trabajo, aunque aún habrá que esperar para conocer más detalles.

Mala Rodríguez se encuentra preparando nuevo trabajo, aunque aún habrá que esperar para conocer más detalles.

Mala Rodríguez (Jerez, 1979) es una artista con un marcado carácter. Reivindicativa, luchadora, feminista. El mestizaje es su esencia. Preparando nuevo disco, el próximo sábado actuará en el Circuito de Jerez, durante el Primavera Trompetera Festival.

Vuelta a Jerez. El año pasado no pudo estar en el Primavera Trompetera tras el aplazamiento...

–La verdad es que siempre es un gusto actuar en Jerez. Además, ahora tenemos nuevo show y lo estrenamos aquí. Tenemos muchos nervios porque va a sermuy especial. Incluimos algunas de las nuevas canciones y está concebido con la intención de transmitir toda la esencia de mi música y creo que lo bonito será la sorpresa. Hemos estado muchos meses preparándolo y hay un montón de detalles muy bonitos. Tengo muchas ganas de que la gente lo vea.

El festival del mestizaje. Como anillo al dedo para La Mala, ¿no?

–Sí. Creo que los andaluces tenemos en el carácter el ser muy abiertos y albergar muchas culturas en una sola. El hecho de incorporar distintos matices dentro de la música, de un festival, creo que para nosotros es completamente normal.

¿Sería capaz de encuadrarse actualmente en algún estilo musical?

–No lo sé. A mí siempre me ha gustado sentirme poetisa. Me he sentido siempre más representada con la faceta de rapera. Escribir mis ideas,mis pensamientos,mis sentimientos y hacerlo con música. Ahí pienso que está la esencia de lo que yo hago. Los ritmos van cambiando, la música evoluciona, las producciones van creciendo y todo eso continúa transformándose, pero la esencia de las letras de mis canciones es lo que perdura siempre igual. Yo me agarro más ahí, a las letras, a los mensajes.

Reivindicativos siempre sus mensajes...

–Supongo que son maneras de ver la vida y lo bonito es que he conectado con mucha gente. Hay un montón de gente que piensa y ve la vida igual que yo. Es como no sentirte sola. Cuando cantas, lo compartes y ves que conectas, les haces sentir algo…Ahí es donde está la magia. Somos así.

¿Se siente un símbolo del feminismo?

–No, yo no me he sentido nunca así. Yo sentía que estaba haciendo lo mío, que estaba ofreciendo mi punto de vista. Al principio, cuando yo empecé había muy pocas chavalitas que cantaran. También había pocas que vinieran a los conciertos. Pero cada vez empezó a ver más. Es genial. Yo lo he visto crecer. Me emociona mucho. No es que no existiera, siempre hemos estado ahí pero a lo mejor no nos hemos atrevido a cantar, no nos han dado los espacios, no se nos ha dado, a lo mejor, la oportunidad.

"Cuando yo empecé había pocas chavalitas que cantaran o vinieran a conciertos. Ahora hay más. Es fantástico”

"Con respeto se pueden lograr las mayores maravillas. Una persona tolerante crea buen ambiente”

En una de tus canciones te cuestionas quién protege a la mujer. ¿En la música también necesitáis esa protección?

–Yo pensaba en la ley. Era una sensación de sentirte desprotegido. Se supone que nos protege, pero como hemos vivido cosas que nos han dejado muy mal sabor de boca, una sensación tan extraña, pues lanzaba esa pregunta al aire. Siento que nos ha podido ocurrir a más de una el pensar quién nos está protegiendo. Con respecto a la música, siento que sí, que nos han faltado más espacios donde exponer nuestras obras. Claro que sí. Por mucho tiempo parecía que sólo había grupos de chicos o cantantes masculinos… Pero no me lo tomo como ‘quémalo’ y tal. Pienso que todo lleva un proceso. Todos los cambios lo conllevan y somos nosotros, la gente, la que hace posible los cambios. Y mira, todo llega.

¿Así responderíamos el “quién manda aquí” de sus letras?

–Claro que sí, yo lo pienso. A veces a uno le da por decir “no me creo nada”, “todo está corrupto…”.Tenemos poder. La gente lo tiene. Si se une, claro que sí. Creo que la gente es capaz de agitar hasta lo más alto, todo lo que se manifiesta en los grandes poderes. Todo el movimiento viene de abajo, de las raíces.

¿Usted piensa que hay estilos musicales machistas? Como el reggaeton...

–No lo creo. Es cierto que antes, hace muchos años, los que dominaban ese género eran unos artistas que tenían letras machistas, pero igual con la cumbia... En el flamenco también hay letras muy machistas. Más allá de cebarnos con esos artistas lo que se debe pensar es “joder, te vas a poner tú ahora a explicarle a tu abuelo o tu bisabuelo lo que es el feminismo”. No lo va a entender ni en 2000 años. Era una sociedad que miraba de otra forma. No sé cómo explicarlo. No tiene nada que ver con el estilo; la sociedad era así. Al cambiar la sociedad, cambian los mensajes y también la música.

"Siempre me ha gustado sentirme poetisa. Me he sentido más representada en la faceta de rapera”

¿Qué pasos hay que seguir dando en la música para alcanzar la igualdad?

–Simplemente con respeto se pueden lograr las mayores maravillas. Si una persona siente respeto por sí misma y siente respeto por los demás y es tolerante se puede crear un buen ambiente para todo.

¿Qué le queda por hacer a La Mala?

–Muchísimas cosas. Me gustaría compartir más cosas con el público, con los fans que me han dado tanto cariño durante todos estos años. Hoy en día casi no existe la intimidad, compartimos todas las chorradas del mundo y me encantaría compartir más cosas con la gente que está dentro de mi corazón, pero porque han conectado con cosas mías muy íntimas y me gustaría compartir más cosas con ellos. Han pasado cosas muy bonitas durante todos estos años y son como una familia para mí.