Cádiz

¿Dos nuevas marchas del XIX para Cádiz?

  • Las composiciones '¡La Piedad!' y 'El Nazareno', de Enrique Broca, estarían dedicadas a las dos cofradías Ambas piezas aparecen en el programa de la Banda de Infantería de Pavía en 1901

La prensa escrita de la época no deja de sorprendernos con sus nuevas aportaciones. Esta vez, el hallazgo parece ciertamente interesante porque podría venir a aumentar el ramillete de las marchas decimonónicas gaditanas. Aunque lo curioso del caso es que esta noticia se recoge en un rotativo jerezano, concretamente en El Guadalete del día 31 de marzo de 1901. (FOTO 0)

El músico y director de la Academia de Santa Cecilia gaditana, Enrique Broca Rodríguez, había fallecido pocas fechas antes de esta publicación, dejando un gran vacío en el panorama cultural gaditano, donde pasó sus últimos años. Resonaban aún los ecos de sus conciertos, con sus marchas, pasodobles y obras, que tanto nuestra ciudad le inspiró. Aquí, había educado en el arte de armonía y contrapunto a un muchacho de nombre Manuel de Falla y Matheu, junto a otros grandes profesores de ejercicio, como Alejandro Odero o Gerónimo Jiménez. El repertorio de la banda de Pavía, a la que había dirigido años antes, dejaba entrever aún su aportación y así se ponía de manifiesto en aquel Domingo de Ramos de la Semana Mayor jerezana.

Bajo el sugerente título Procesión, se daba cuenta de las marchas fúnebres a ejecutar durante la carrera de la Cofradía de la Coronación de Espinas y Nuestra Señora de la Aflicción de la localidad. Tras las dos primeras, ¡Jerusalén! de Álvaro Milpager y la celebérrima marcha lenta ¡Piedad!, de Juarranz, aparecen las dos referidas de Broca, bajo los títulos de ¡La Piedad! y El Nazareno.

Sobre la primera de ellas, ¡La Piedad!, hemos hallado en el Archivo Histórico Municipal de Cádiz algunos papeles que referencian la existencia de la misma, aunque por desgracia no son suficientes para su interpretación (FOTOS 1 y 2). La misma podría ser la segunda del período decimonónico con dedicatoria a la efigie de la iglesia de Santiago, junto a la del mencionado Juarranz. Tenemos constancia de que dicho músico mayor acompañaba a la Cofradía con su música durante varios años; véanse ejemplos en Diario de Cádiz de los días 13 de abril de 1897, 8 de abril de 1898 y 31 de marzo de 1899.

Acerca de la segunda de las composiciones, la posiblemente dedicada a Nuestro Padre Jesús Nazareno, se halló igualmente en dicho archivo un único papel con la partitura para bombo de una marcha con este mismo nombre, El Nazareno (FOTO 3). También debemos indicar que no es la única de este periodo, recordando la composición que dedicara Damián López Sánchez, de nombre Saeta, que bien podría ser la que se menciona en el mismo programa y que se interpretaría "con campana", según se indicaba.

Ambas están manuscritas claramente por el mismo autor, por su idéntica grafía en otras composiciones halladas, por lo cual estamos hablando sin lugar a dudas de las citadas.

Ciertamente, en ninguno de los archivos de las respectivas cofradías, parece haber constancia de este patrimonio en forma de música.

Después de este dato que aportamos, confirmamos que la Marcha Fúnebre de Broca, que en su día fuera instrumentada para banda por el maestro García Pulido y editada discográficamente en el trabajo de la Banda de Música de La Soledad de Cantillana, Ottocento, no es la única del autor en el género. Así mismo, todo apunta a que el nombre original de la misma, podría ser Un Recuerdo, tal y como aparece reflejado en la prensa ya en el año de 1891 en la celebración de un importante evento.

Poco a poco, se van descubriendo algunas de las marchas que fueron dedicadas a nuestra imaginería procesional. Estos datos aportados siguen situando a la ciudad como una referente en la primitiva marcha procesional y dando clara muestra de la importancia de nuestra Plaza y su repercusión en el terreno musical.

Muchas otras consideraciones interesantes se podrían hacer sobre la crónica, aunque nos llama sumamente la atención, la mención de la citada El Prendimiento, de autor Romero. ¿Se podría tratar del músico Eduardo Romero Gándara, quien también concibiera otra marcha que dedicara a la Cofradía del Ecce-Homo de la ciudad?

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios