Cádiz

La normalidad, que no cuaja

  • Aunque la plantilla de la Escuela de Hostelería viene cobrando su salario desde diciembre, los problemas persisten en el centro Confían en el trabajo del nuevo gerente para salir adelante

"La viabilidad de esta Escuela está garantizada y la calidad formativa no disminuirá ni un ápice". Esta afirmación la realizó el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios, el pasado mes de noviembre, el día que convocó a los medios de comunicación para anunciar que la plantilla del centro cobraría -por fin- su salario en el plazo de una semana, tras ocho meses de espera.

A pesar de que los empleados vienen cobrando puntualmente sus nóminas desde diciembre de 2013, los problemas persisten en esta Escuela de Hostelería dependiente de la Administración andaluza. La normalidad sigue sin cuajar. Y ello, porque el 25% de la subvención correspondiente al curso 2012/2013 sigue sin llegar; porque la convocatoria para la subvención del presente curso aún no se ha ofertado y, por tanto, no puede ser reclamada; porque proveedores que surten y abastecen el centro para la realización de las prácticas acumulan facturas sin cobrar... Además, los alumnos del primer curso de las dos especialidades se quejan de que no se les ha proporcionado uniformes para el desarrollo de las prácticas en el restaurante, y sobre todo critican que, a día de hoy, no tienen garantía de que vayan a poder cursar un segundo año. No hay que olvidar que los 80 alumnos que integran la Escuela empezaron las clases con retraso: los de segundo curso lo hicieron en diciembre, y los de primero, en enero. A esas horas perdidas de clases teóricas y prácticas, hay que sumar las de estas dos últimas semanas, tiempo que llevan en huelga los estudiantes. Con este plante, reclaman soluciones para el centro y una formación de calidad. Para ellos, sí ha disminuido la calidad de la enseñanza.

Ante este panorama, la comunidad educativa de la Escuela se aferra a la esperanza de que la situación mejore tras el reciente nombramiento de un nuevo director gerente. Desde hace casi cuatro años, nadie ocupaba la Gerencia de este centro formativo. Fue el pasado 21 de marzo cuando el Consejo Rector del Consorcio Escuela de Hostelería nombró a Sebastián Castro para desempeñar tal función, pero dos semanas después presentó su renuncia aludiendo incompatibilidad con su puesto en una empresa privada. La Administración educativa informó de esta renuncia a través de una nota de prensa, en la que anunciaba también la designación de Faustino Valdés, quien se ha comprometido con la plantilla y el alumnado a presentarles un plan de viabilidad de la Escuela después de Semana Santa.

"Dejemos trabajar al nuevo director gerente. Acaba de llegar y ya se ha comprometido con la Escuela a darle respuestas en unos días, así que vamos a esperar. Se está trabajando mucho para restaurar la normalidad en el centro, y pronto tendremos novedades". Con estas palabras respondió ayer la delegada territorial de Educación y presidenta del Consorcio Escuela, Cristina Saucedo, cuando este medio le preguntó por la situación del centro. Poco más añadió a lo expuesto, puntualizando que no rehusaba a hacer declaraciones, sino que no tenía nada nuevo que añadir a lo que, en estas dos últimas semanas, ha comunicado a los medios sobre este asunto. Así, recordó que en los últimos días ha explicado a los periodistas que la subvención del presente curso aún no ha llegado puesto que ni siquiera ha salido la convocatoria, asegurando que las subvenciones se ingresan a "año vencido". Con respecto al 25% pendiente del montante correspondiente al curso 2012/13, indicó que ya ha sido tramitado y que se está a la espera.

Las nóminas de los empleados y otros gastos del centro se están pagando con el 75% de la subvención del curso 2012/13 que la Escuela percibió en diciembre, pero para devolverle al centro la normalidad -tal y como se pretende- es necesaria la inyección de nuevas partidas económicas.

Sobre el pago a proveedores, desde Educación mantienen que se están abonando las facturas una vez reciben el visto bueno por parte del interventor. Y días atrás se pronunció la delegada sobre la uniformidad del alumnado, asegurando que el centro cuenta con uniformes de años anteriores que pueden ser aprovechados. Aun así, ayer comentó que se está en negociaciones con los alumnos para buscar una solución.

Sobre la otra reclamación de los estudiantes -"desempleados en formación", como precisan desde la Delegación-, cabe recordar que a finales de noviembre este medio preguntó a Educación por la continuidad de los estudios de los alumnos matriculados en primero, y comunicaron que la oferta formativa 2013/14 se limitaba a un solo año, "siguiendo las directrices de la Orden de la Consejería y de acuerdo con los criterios del Fondo Social Europeo". No obstante, según ha manifestado Cristina Saucedo en los últimos días, se sabrá si podrán optar o no a un segundo año cuando se solicite la oferta formativa del curso que viene. "Ahora mismo no se sabe nada".

En estas últimas protestas, un grupo de alumnos protagonizó un encierro en el centro durante varios días, impidiendo el acceso al inmueble. La Administración criticó el "secuestro del edificio público", y la propia delegada ha rechazado estas movilizaciones, al considerar que actualmente "no hay motivos" para las mismas. Consciente de que la situación económica del centro no es la idónea, Saucedo ha recordado que "se están pagando las nóminas" y que "hay crédito para ir tirando para adelante".

La Junta está trabajando en la justificación de todas las subvenciones pendientes de pago de esta Escuela de Hostelería y del resto de los consorcios escuelas existentes en la comunidad autónoma, como así lo demanda la Unión Europea. Hay subvenciones aún pendientes de justificar de años anteriores, incluso de 2010.

Días antes de que el consejero de Presidencia anunciara en noviembre el pago de las nóminas de los trabajadores de Hostelería, el secretario general del PSOE en Cádiz, Francisco González, arremetió contra la Junta de Andalucía por este asunto. El socialista, que en ese momento reconoció sentirse avergonzado por la situación de la Escuela, se mostraba ayer esperanzado tras el nombramiento del nuevo gestor: "Hay que solucionar la situación del centro lo antes posible. Se ha dado un paso nombrando a un director gerente, y confío en que en el plazo de una semana, tal y como el propio gerente se ha comprometido con los trabajadores y los estudiantes, ofrezca un plan a seguir sujeto a un calendario claro".

A ver si con esa nueva 'receta' se logra, por fin, que cuaje la normalidad.

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