Cádiz

La 'muralla' del siglo XXI que rompe la imagen de la fachada de Cádiz desde la Bahía

  • En los años sesenta la fachada marítima de Cádiz sufrió el ataque del boom inmobiliario

Comentarios 23

La nueva pérgola de Santa Bárbara, cuya función inicial era la de sustituir el muro de separación de este paseo con el parque Genovés, funcionando también como un nuevo mirador, ha acabado por transformarse en una moderna muralla del siglo XXI, rompiendo la continuidad del diseño clásico del entorno, desde el inicio de la Alameda, el paso por el baluarte de la Candelaria y el paseo de Carlos III hasta el parque Genovés. Esta ruptura es claramente visible desde el mar, donde la pérgola se convierte en un auténtico muro visual de la ciudad para quienes llegan a Cádiz por vía marítima.

La pérgola, que ha supuesto una inversión de un millón y medio de euros, y que debería de haber estado terminada a lo largo de este mes de septiembre, según el plan inicial de las obras, va unida a una reforma del resto del recinto del paseo de Santa Bárbara, donde se han potenciado los espacios duros y se ha limitado la zona ajardinada a una porción muy limitada del amplio recinto.

La pérgola, que se podrá recorrer por un paseo superior que sí ofrecerá la posibilidad de una visión diferente de la Bahía, irá acompañada de una serie de locales comerciales.

Desde el equipo de gobierno se ha defendido tanto la necesidad de este equipamiento como el diseño elegido.

Lo cierto es que el perímetro de la ciudad viene sufriendo desde hace décadas la construcción de elementos que rompen la imagen de la ciudad del siglo XVIII-XIX, que es la que se quiere vender para conseguir la protección de organismos internacionales como la UNESCO. La fachada del Campo del Sur es la que más sufrió en los años sesenta con la construcción de varios bloques de viviendas junto al baluarte de Capuchinos; en la Alameda también se erigieron en esta época varias torres de viviendas.

La avenida del Puerto también sufrió el boom inmobiliario del final del franquismo, llevándose por delante en este caso incluso algunas de las casas palacios más peculiares de la ciudad. Frente a la Caleta se levantó el edificio del Náutico, aunque en este caso una mayoría sí que defiende su permanencia.

La protección del casco antiguo que trajeron los planeamientos urbanos elaborados ya con los ayuntamientos democráticos no han impedido posteriormente actuaciones criticadas por algunos colectivos ciudadanos, como pasó con el nuevo edificio del Parador. Hay que recordar que en el solar del Campo de las Balas se prevé la construcción de otro complejo hotelero.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios