Ignacio Buqueras. Presidente de la Comisión Nacional de Racionalización de Horarios

"Estar muchas horas trabajando no mejora la productividad"

  • Empresariales acogió un ciclo sobre racionalización de horarios donde el presidente de la comisión nacional demandó un mayor aprovechamiento del tiempo

Permanecer en el trabajo más horas de las necesarias no asegura la productividad. Además, no favorece la igualdad entre hombres y mujeres, empeora la calidad de vida, aumenta la siniestralidad, no concilia la vida personal, familia y laboral y pone obstáculos a la globalización. Son los argumentos utilizados por la Comisión Nacional para la Racionalización de Horarios Españoles en su defensa de una mejor calidad de vida aprovechando mejor el tiempo. Su presidente, Ignacio Buqueras y Bach, participó en el V Ciclo Horarios Racionales, celebrado en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y organizado por la citada Comisión, la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (Arhoe), que también preside Buqueras, y la Universidad de Cádiz. Buqueras tiene claro que estar once horas en el trabajo "es engañarnos".

-¿La racionalización de horarios ha dejado de ser una utopía?

-La racionalización es un hecho. Entre 2011 y 2012 va a ser una realidad para muchos sectores sociales y empresariales y millones de ciudadanos en España. Estamos trabajando para que en las próximas elecciones municipales este asunto esté presente en todos los programas electorales. Porque es algo que afecta a todos los españoles en el día a día.

-¿Cuáles son los principales obstáculos para poner en marcha la racionalización?

-La rutina. La gente cree que esto siempre fue así, cuando hasta los años 40 teníamos horarios similares a Europa con almuerzos de doce a una de la tarde y cena entre las eiete y las ocho. España es una singularidad en Europa. Empezamos a trabajar a horas similares, pero acabamos dos o tres horas más tarde que en otras sociedades avanzadas. No se aplica eso de las ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho de esparcimiento. Hay que romper con esto. Otro obstáculo es la presencia de demasiados hombres en puestos claves de las empresas. Las mujeres y los niños son los grandes perjudicados con estos horarios.

-¿En qué porcentaje de empresas se establece ya la racionalización de horarios en España?

-No lo tenemos cuantificado, pero cada día hay más empresas con jornadas laborales parecidas a las europeas. Iberdrola lleva tres años con horario de 7.30 a 15.30 horas. Y ha logrado una mayor productividad, menos gastos energético al estar las oficinas cerradas por la tarde y una amplia satisfacción del personal. También en el Ayuntamiento de Madrid han hecho algo parecido. Está demostrado con hechos que la productividad no se alcanza estando muchas horas en el trabajo. La cultura del 'presentismo' es tercermundista y hay que lograr la cultura de la eficiencia, buscando la optimización y la excelencia, que son claves en estos tiempos de crisis.

-¿En qué posición se encuentra España con respecto a otros países europeos?

-Los últimos datos revelan que España es uno de los países que más tiempo pasan los trabajadores en sus puestos y sin embargo estamos en la cola de la productividad. Nos estamos engañando. Aquí es meritorio estar once horas en el trabajo y eso en otro país se ve como una falta de planificación del trabajador y una manera de desaprovechar el tiempo.

-¿Qué sector de la sociedad está aplicando más la racionalización?

-Principalmente las empresas dirigidas por mujeres, que son más prácticas y pierden menos  el tiempo. Son una barbaridad los almuerzos de trabajo de dos horas. Con 45 minutos para comer, de manera sana, es más que suficiente. Y es necesario convocar reuniones que tengan fijadas un horario de finalizar. España es donde más reuniones se hacen y menos productivas son.

-Antes que los horarios habrá que cambiar los hábitos...

-Ambas cosas van parejas. Los políticos hablan de conciliar, pero esto es cosa de dos, del hombre y la mujer, en lo personal, lo familiar y lo laboral. La mujer ha salido de casa para incorporarse al trabajo y el hombre debe hacer el camino al contrario, compartiendo las tareas domésticas para que la mujer no siga siendo la más perjudicada por los horarios laborales.

-Y convencer a los empresarios.

-Hay que cambiarles el chip. Es fundamental optimizar el tiempo. En este sentido, el nuevo presidente de los empresarios en España, Joan Rosell, está muy en la línea de nuestros planteamientos.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios