Cádiz

Un hombre que dejó huella entre sus alumnos

  • Muere el sacerdote Valentín Hernández Roy, quien durante tres décadas fue docente en San Felipe Neri

El sacerdote Valentín Hernández Roy falleció la noche del miércoles 30 de enero en la comunidad marianista de La Línea de la Concepción a los 78 años de edad debido a los graves problemas de salud que sufría desde hace unos meses.

El Padre Valentín es conocido por varias generaciones de gaditanos, ya que fue durante tres décadas profesor de matemáticas en el Colegio San Felipe Neri.

Según informan en dicho centro educativo, este sacerdote nació en Madrid en el año 1934. Ingresó en la Compañía de María (Marianistas) en el año 1951 y recibió el sacramento del orden sacerdotal en Friburgo (Suiza) en el 1967. Era Doctor en Matemáticas y Licenciado en Teología.

Los últimos nueve años ejerció en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en la Barriada de la Atunara de La Línea de la Concepción. Y en esta ciudad fue enterrado ayer.

Desde San Felipe Neri cuentan que los años que vivió en Cádiz "realizó un fecundo apostolado como educador y sacerdote. Tenía un gran reconocimiento como profesor de matemáticas, asignatura que impartió a numerosas generaciones de estudiantes del colegio San Felipe Neri".

Destacan el trabajo que realizó con matrimonios cristianos en el ámbito de la pastoral familiar, participando activamente en la dirección y animación de los Equipos de Nuestra Señora y de las Fraternidades Marianistas de Cádiz. Era "muy querido en nuestra ciudad, cercano a las personas, muy sencillo, con una gran cultura y hondura espiritual cristiana".

El superior de los marianistas de Cádiz, Ignacio Sánchez Galán, destaca del Padre Valentín que era "un hombre muy abierto, siempre actualizado, al corriente de todas las novedades". También resalta su sencillez y cercanía a las personas.

El administrador del colegio San Felipe Neri, Juan Jesús Moreno, fue alumno suyo y ayer afirmaba que "todos recordamos lo buen profesor que era, porque, además de matemáticas, nos enseñaba a pensar. Nos imbuía espíritu crítico, nos hacía reflexionar sobre todo lo que explicaba, trasladaba las inquietudes a otros terrenos, nos hacía dudar y estar atentos a los detalles". Y manifestaba su convencimiento de que todos los alumnos a los que dio clases "tienen un bonito recuerdo de las inquietudes que despertaba".

Al margen de su faceta como docente, del "magnífico profesor de matemáticas que era", Juan Jesús Moreno habla del "magnífico sacerdote que era". Como Ignacio Sánchez Galán, destaca el trabajo que realizó con los matrimonios. "Llevaba una dirección espiritual diferente a la tradicional, lo que hacía era más un acompañamiento en la vida de las personas. Ha ayudado a mucha gente a lo largo de su vida en momentos difíciles desde el punto de vista cristiano, pero con una mente abierta, porque era muy avanzado, una persona maravillosa".

Entre sus alumnos dejó un buen sabor de boca, y esto lo demuestra el más de medio centenar de comentarios a la entrada sobre el fallecimiento del padre Valentín Hernández Roy que había en la tarde de ayer en el Facebook del Colegio San Felipe Neri. Todos eran de antiguos alumnos que lo recordaban con cariño.

Muchos de los comentarios dan el pésame a la familia marianista y lamentan su fallecimiento. Algunos antiguos alumnos lo definen como "el mejor profesor" que han tenido y otros destacan su inteligencia, recordándole como "una mente privilegiada". Llama la atención los comentarios de varios antiguos alumnos que confiesan que el padre Valentín consiguió que le gustasen las matemáticas y el de una chica que le agradece que hiciera "fácil lo difícil".

Otros lo recuerdan como un amigo, como alguien que le ayudó en momentos duros o la persona con la que "comencé a disfrutar de las matemáticas y abrió mi mente hacia lo que ahora soy", según expresa uno de los comentarios.

En definitiva, era un hombre que dejó huella a su paso por esta ciudad. Descanse en paz. /P. H. M.

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