Cádiz

La gran incógnita de Cádiz

  • Concluida la Semana Santa, los partidos políticos se preparan de cara a unas elecciones, las municipales de mayo, donde todo está por decidir, tras la llegada de nuevas fuerzas

Dentro de cincuenta días los gaditanos elegirán al Ayuntamiento que marcará el destino de la ciudad a lo largo del próximo cuatrienio. Hace apenas unos meses, el interés de esta consulta se centraba, para unos, en la posibilidad de que en la lista del Partido Popular estuviese ya el nombre que en 2019 podría sustituir a Teófila Martínez como cabeza de lista de la formación, asumiendo que estos comicios iban a ser ganados por mayoría absoluta, por sexta vez consecutiva, por el PP y que Martínez optaría por no repetir un séptimo mandato, pues ese año habrá superado ya los 70 años de edad.

Sin embargo, la contundente victoria de Podemos en las andaluzas del pasado 22 de marzo, con más 18.000 votos en Cádiz capital, trastocó todas las estimaciones que manejaban las principales formaciones políticas poniendo en duda, por primera vez, la certeza de una nueva victoria holgada del PP. Un resultado en de las autonómicas que dejó también especialmente tocado al PSOE, esperanzado en un próximo retorno al poder. Todo ello con una participación electoral masiva, cercana al 65%, que hace prever para dentro de dos meses una asistencia a las urnas que bien podría situarse entre las más elevadas de la historia de las elecciones municipales en Cádiz.

Pero si todo ello no era suficiente para animar la adormecida vida política municipal, el bipartidismo latente en las últimas tres décadas en la ciudad, con algún repunte puntual de IU y de los andalucista, se transforma ahora en un cartel electoral con dos fuerzas que se presentan, al igual que Podemos (que no usa su marca si no la de Con Cádiz sí se puede), por primera vez a unas elecciones locales: Ciudadanos y Ganemos.

La primera, a rebujo del tirón de su líder nacional Albert Rivera y con un mensaje claramente atrayente para quienes en su día votaron al PP y ahora buscan un voto de castigo, como pasó en las autonómicas; en cuanto a Ganemos, es la plasmación política de los numerosos movimientos ciudadanos que han ido apareciendo en los últimos años a la vez que la crisis económica tocaba de lleno la normalidad social de los gaditanos. A esta coalición electoral ha acabado por unirse una Izquierda Unida que pujaba a la baja pero que ha conseguido, para sorpresa de unos, situar al que era su candidato a la Alcaldía, Martín Vila, como cabeza de lista también de la nueva fuerza.

La llegada de Con Cádiz sí se puede, Ganemos y Ciudadanos a la carrera política ha animado al electorado. ¿Quién dice que la política no interesa? Cádiz capital ha sido una de las localidades andaluzas donde más se ha incrementado la participación en las últimas elecciones del 22 de marzo, y todo hace suponer que quienes votaron ese domingo, volverán a hacerlo dentro de dos meses. Es más, es de suponer que el porcentaje será mayor si el Partido Popular logra recuperar su voto fiel que se quedó en casa hace unas semanas. Desde esta fuerza política se reconoce que si en los últimos años quienes se abstenían era votantes mayoritariamente de izquierda, ahora el que se ha quedado sin votar es sobre todo conservador. Más aún, el hartazgo hacia una clase política, y hacía los recortes sufridos en los tres últimos años han llevado a las urnas a muchos que antes ni se pensaban acudir al colegio electoral. Y el PP asume que éstos volverán a hacerlo, y no para votarles.

En San Juan de Dios se juega con la idea de que, aún cuando se ha producido este cambio electoral, el voto de Cádiz sufre un importante cambio cuando se trata de una elección en clave local.

La marca Teófila sigue pesando mucho. Lo reconocen incluso destacados miembros de las nuevas fuerzas de izquierdas hoy de moda. Y a ello se agarran los conservadores, hasta el punto que los folletos editados por el PP, tanto en papel como en otros sistemas de comunicación, lo que venden es Teófila Martínez. Ni siglas del PP, ni la gaviota. Se considera desde esta formación que si su electorado de siempre asume el peligro que para el futuro de la ciudad supondría la llegada al poder de la marca local de Podemos o de Ganemos, se puede contar con un colchón de unos 30.000 votos, más los que se sumarían con una mayor participación. Suficientes, aseguran, para mantener la mayoría.

La izquierda llega a estas elecciones concienciada de que, por primera vez desde 1995, es posible descabalgar del poder al Partido Popular. Tienen a un electorado amplio dispuesto, inicialmente, a apoyarles. Muchos de ellos, activamente implicados en cuestiones sociales, muy reivindicativos durante los últimos años y que han servido para animar a una parte de la población habitualmente adormecida. Sin embargo, no se ha sabido, podido o querido, cerrar un acuerdo para presentar una candidatura unitaria, aún dejando fuera al PSOE. Ello podría repartir el voto de la izquierda en demasiadas fuerzas, reduciendo las posibilidades de conseguir más escaños. Además, las disputas en las redes sociales entre destacados miembros de estas dos fuerzas ha estado a la orden del día, y todo sin olvidar que para ellos el PSOE sigue siendo un partido de la 'casta'.

En todo caso, hay latente en un sector ciudadano, amplio según los últimos votos, un deseo evidente de cambio.

Fue en 1995 cuando el votante gaditano dio un vuelco a sus apetencias políticas. Dejó en el desierto al PSOE, que gobernaba desde 1979, y apostó por el cambio radical que suponía el PP.

La evolución de la ciudad en estas dos últimas décadas ha sido más que evidente. Nada tiene que ver con la primera mitad de la década de los noventa, cuando un alto cargo del PSOE municipal reconocía que "estamos gobernando la miseria". Basta con mirar un casco antiguo de donde han desaparecido casi en su totalidad la infravivienda, que en 1995 afectaba a más de 300 de sus inmuebles, lo que, es cierto, que la vivienda siga siendo uno de los problemas pendientes de la capital.

Quienes vivieron esa última etapa de gobierno (que para nada debe de oscurecer los grandes logros que para Cádiz consiguió el socialista Carlos Díaz durante buena parte de su mandato), difícilmente podrán encontrar similitudes con el Cádiz de 2015, mejor situada en muchos aspectos de la vida para plantearse un desarrollo adecuado una vez que pase, de verdad, la crisis.

Pero más allá de esta apreciación, producto de una premisa clara: cada uno tiene su propio modelo de ciudad, lo cierto es que este Cádiz de 2015 sí hay algo que ha ido a peor, respecto al del último gran cambio electoral, en lo que se refiere a la situación económica general de sus vecinos.

Los radicales recortes sociales y económicos impuestos por el gobierno de Mariano Rajoy, del Partido Popular, han empobrecido a los gaditanos que ya vivían con lo justo antes de la crisis, en una ciudad que mantiene en 2015 una tasa de paro escandalosa, y ha obligado a descender varios escalones a la que era una extensa clase media sobre la que se apoyaba el día a día de la ciudad.

La ciudad ha aguantado gracias a este colchón de la clase media, y a las ayudas sociales llegadas desde colectivos privados y desde el mismo Ayuntamiento. Pero esa clase media se esta empobreciendo rápidamente. Hace veinte años, también con un alto desempleo esa misma clase vivía de forma más desahogada y pudo tapar los agujeros en la sociedad. Hoy ya no puede.

Aquí sí ha cambiado Cádiz y tal vez sea ésta la clave, curiosamente ajena a la gestión local, sobre la que se basará si hay no hay cambio dentro de 50 días.

Partido Popular.

A pesar de los sorprendentes resultados de las elecciones autonómicas, a Teófila Martínez se le ve muy tranquila, y confiada, ante la sexta convocatoria a la que se presenta para volver a ser alcaldesa de la ciudad. Cinco triunfos conseguidos por mayoría absoluta, y la confianza dentro de quienes en el PP local manejan los 'estados de ánimo de la ciudad' de que el efecto Podemos se diluirá el 24 de mayo ante el efecto 'Teófila'.

Martínez reconoce, en conversación con este diario, que lleva ya unos años trasladando a los suyos la necesidad de cambios en la forma de hacer política, aunque ella siempre ha sido una dirigente a la que no le cuesta pisar la calle (en el Ayuntamiento se reconoce que fue un error táctico no haber acudido de forma inmediata a Loreto, tras el cierre del suministro de agua, sobre todo cuando técnicamente se estaba actuando de forma correcta).

 

"Llevamos dos años trabajando con diferentes grupos para recoger la demanda de los ciudadanos en diversos aspectos y poder adecuar nuestras propuestas electorales, que evidentemente corresponden a un modelo de ciudad que el gaditano ya conoce, a estas demandas", destaca la candidata popular.

 

Considera que tras veinte años de gobierno se han realizado "importantes avances en proyectos primordiales para la ciudad, que se están garantizando los servicios sociales que en la situación actual son básicos, y que los servicios públicos funcionaban bastante bien. A partir de ahí queríamos pulsar qué demandaban ahora los gaditanos para que este avance no se parara".

 

En este sentido, se han realizado, comenta, reuniones periódicas con colectivos ciudadanos. El Ayuntamiento, a la vez, se ha volcado en el uso de las redes sociales, utilizando las nuevas tecnologías para conocer la opinión de los ciudadanos.

 

"La idea es que barrio a barrio se recojan estas inquietudes; hacer participe al gaditano en un proyecto que se va a sentir identificado porque va a ver cómo se incluye su visión de la ciudad. Tenemos que trasladarles el mensaje de que el Ayuntamiento no debe ser el único intérprete de lo que quieren los gaditanos".

Por otra parte, en los dos meses que quedan para las elecciones, adelanta que "no vamos a perder la cara a la gestión, porque en una ciudad como Cádiz lo que pasa en dos meses puede ser vital, y yo como alcaldesa no estoy dispuesta a poner en riesgo ni lo más mínimo en todo lo que se ha avanzado y todo lo que hemos conseguido juntos". Citando en este sentido proyectos como el segundo puente que está a puntos de terminarse,  la llegada del tren de velocidad alta a la ciudad, la reactivación del Plan Plaza de Sevilla, la nueva terminal de contenedores o la apuesta marítima de la ciudad. "Estos próximos cuatro años van a ser esenciales para que todo estos sea realidad. Y dejarlo en manos de otros que no creen en el futuro de la ciudad sería un error", concluye.

PSOE

La entrada en el juego electoral de dos nuevas fuerzas de izquierda, aunque en una de ellas esté presente la veterana IU, va a poner también a prueba la recuperación electoral de lo socialistas, que en Cádiz salieron muy malparados en la votación del 22 de marzo. Fran González, candidato a la Alcaldía, presenta además una lista profundamente renovadora, cargada de nombre muy poco conocidos en la ciudad, lo que supone así una apuesta arriesgada con la que pretende acabar de una vez por todas con la larga marcha por el desierto iniciada en 1995.

 

Ese deseo, y necesidad, por retornar al poder es lo que ha llevado a los socialistas a iniciar un largo proceso para la elaboración de un programa electoral que se anuncia denso y completo y del que ya se han dado a conocer algunos retazos, como su apuesta por el campus universitario y por la recuperación ciudadana del Paseo Marítimo. "Queremos evitar una campaña tradicional, a la que a los actos públicos sólo acuden los que ya están convencidos, no llegando a todos los ciudadanos. Pretendemos conectar con el conjunto de la sociedad mediante pequeños grupos y con nuevas temáticas que nos permitan escuchar más que hablar, porque estamos ahora en un momento en el que el político más que hablar tiene que escuchar". De estos debates, muchos ya celebrados, han ido surgiendo demandas ciudadanas "que se unen al conjunto de nuestras propuestas". Una vez terminada la Semana Santa se irán presentando públicamente nuevas propuestas para el desarrollo de la ciudad, algunas incluidas en el plan provincial ITI "que nos permite ir con la tranquilidad de tener la financiación de nuestras propuestas. Éstas, además, irán unidas a "un paquete de medidas de transparencia. Ya hemos empezado con la presentación de nuestra declaración de bienes, pero pondremos en marcha más iniciativas porque es la demanda permanente por parte de los ciudadanos".

 

González asumió en su momento los malos resultados obtenidos por el PSOE gaditanos en las elecciones regionales. "Fueron datos que nos conmocionaron mucho. Después, tras analizar detenidamente los resultados, vemos que la necesidad de cambio está en la calle y que se nos ha dado la oportunidad de participar de forma activa". Reconoce Fran González que "tengo hambre de debate, de confrontar con los demás los modelos de ciudad que cada uno defendemos". Debates que, tal vez, permitan tras el día 24 cerrar acuerdos de gobierno si los resultados de las urnas así lo permiten. "Habrá que ver qué pasa en la noche electoral. Pero nosotros tenemos un proyecto con vocación de ganar".

Ganemos

 

Izquierda Unida, Equo, Ciudadanos por Cádiz y numerosos colectivos gaditanos conforman esta coalición que se presenta por primera vez a unas elecciones en la capital y que provoca que, también por primera vez, IU no acuda con sus siglas al frente, lo que no ha impedido que, después de un proceso de primarias, sea Martín Vila, el que iba a ser el candidato de Izquierda Unida el que sea también el cabeza de lista de esta formación.

 

Vila no considera arriesgada esta nueva apuesta política, por lo que unión de diversos grupos se refiere. "Se va a facilitar el trabajo y el esfuerzo que hay que realizar, porque si cada uno fuera por su lado, iría peor. Además, nos permite ver las cosas desde distintas ópticas. Lo cierto es que hay una clara ilusión por esta apuesta como respuesta a la decadencia de la ciudad".

 

Esta fórmula de diálogo es la que se ha mantenido también a la hora de elaborar el programa electoral, cuya redacción casi está terminada y al que se han dedicado "tres meses de trabajo, implicando a todos los colectivos sociales".

 

La idea, según destaca Martín Vila, es elaborar varios ejes para el desarrollo de la ciudad e implantar en cada uno de ellos una "máxima", siempre con la premisa de "gobernar obedeciendo a los intereses de la mayoría" y teniendo como una de sus prioridades "la ayuda a los que más han sufrido la crisis".

Las fechas de la Semana Santa no han impedido que los grupos de trabajo hayan mantenido diversas reuniones para ultimar la campaña electoral de Ganemos, pendiente de una presentación pública de toda la candidatura prevista para mediados de este mes.

 

El candidato de esta coalición no considera que su electorado pueda entrar en conflicto con el que simpatiza con Podemos. Más aún, considera que los resultados de la formación de Teresa Rodríguez "ha plasmado el desgaste masivo del bipartidismo. Nunca el PP había perdido dos elecciones seguidas desde 1995, por lo que las opciones de cambio son cada vez más posibles".

Por Cádiz sí se puede

 

Las elecciones municipales en Cádiz podrían ser para el partido de Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias su elevación a los altares o, por el contrario, un parón tras su potente nacimiento. La victoria clara en las elecciones regionales han dejado el listo muy alto. Todo lo que no sea repetir los 18.000 votos, o incrementarlos, será una clara marcha atrás en las aspiraciones de gobierno de este grupo. Por lo pronto, comenta su portavoz Víctor Gómez, aún se está en fase de elaboración del programa electoral que, como buena parte de la gestión de esta formación, se abre al debate ciudadano. Lo que sí se tiene claro ya es que "la gente quiere el cambio, y ahí estamos nosotros". Que no se vaya con la marca de Podemos y sí con la de Por Cádiz sí se Puede, no afectará a la hora de mantener el voto de los simpatizantes. "La gente sabe las similitudes entre ambos y que aquí estamos los de Podemos, aunque haremos una acto para trasladar este mensaje". Y lanza un mensaje claro: "Salimos a ganar, no a ser segundones".

Ciudadanos

 

Con más bagaje a su espalda, aunque en Cádiz esté aún casi en fase de nacimiento pues no cuenta con más de 65 militantes, Ciudadanos se presenta como otra de las formaciones que lograron en las autonómicas un resultado inesperado, lo que abre la posibilidad de su entrada en el Ayuntamiento de Cádiz si mantienen este nivel de votos.

 

Por lo pronto, ya tienen el programa electoral terminado, mientras que al contar con menos de 150 afiliados sólo se eligen a los cinco primeros de la lista en una asamblea. Será la ejecutiva nacional de Ciudadanos la que ratifique esta decisión que sitúa a Juan Manuel Pérez Dorao como virtual candidato a la Alcaldía, pendiente de que a principios de la próxima semana se apruebe la lista y la estrategia de la campaña.

 

No será el programa electoral de esta fuerza muy extenso, pues se limita a cinco páginas, donde se ofrecen cuatro ejes básicos y cuatro ideas de futuro, apostando por la transparencia de los cargos públicos, la racionalidad en el gasto, la colaboración en los proyectos ciudadanos y la apuesta por una ciudad para los ciudadanos. Todo ello fijando el futuro en el área metropolitana, el desarrollo de la relación marítima, el turismo y la cultura como elementos dinamizadores del empleo y la economía. "Nos presentamos como gestores, pero el Ayuntamiento ya cuenta con técnicos preparados que deben ser los que planteen las formas de actuar", adelanta Ignacio González, portavoz de Ciudadanos, que defiende un Ayuntamiento plural, sin mayorías absolutas, que obligue al diálogo.

"Venimos como una fuerza con una nueva forma de hacer las cosas, ahora que el escenario político está cambiado". A pesar de sus buenos resultados en las elecciones andaluzas y la victoria de Podemos en éstas, desde Ciudadanos se considera que no son datos extrapolables con las municipales "y menos en Cádiz donde no se presenta Teresa Rodríguez (en Podemos) y sí Teófila Martínez", con la capacidad de convocatoria que tiene por si sola, a lo que unen la ruptura de la izquierda en varias fuerzas.

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