Cádiz

Se culmina el desalojo de la vivienda municipal de Alcalde Blázquez, 10

  • Noelia y Víctor podrían comenzar a vivir hoy en un piso de alquiler de la calle Soledad Rita y Rafael siguen buscando un propietario que acepte las condiciones de la ayuda del Ayuntamiento

La amenaza de desalojo para Noelia Fraga y Víctor Vélez se cumplió. Tras quedar señalado desde el pasado miércoles el lanzamiento judicial de la vivienda de Procasa que ocupaban en la calle Alcalde Blázquez, 10, la comisión judicial dio cumplimiento a la orden de las medidas cautelares a partir de la denuncia de un familiar del anterior inquilino. Sin embargo, el disgusto de primera hora se tornó en una pequeña esperanza al encontrar un piso de alquiler en la calle Soledad que, si no surge ningún problema, podrían comenzar a habitar desde hoy mismo.

A las 7:45 horas de la mañana, la Policía Nacional procedía a realizar la actuación, lo que pilló a contrapié a familiares y vecinos, que estaban en alerta para intentar evitarlo. De hecho, para la mañana estaba prevista una concentración en esta calle para protestar contra las órdenes de desalojo de este piso y el de Grazalema, 2, en el que pesa otra orden de lanzamiento contra la ocupación de Rita Ramos y Rafael Jurado, que tampoco tuvo lugar ayer tras un nuevo plazo de dos días para que la familia encuentre un piso de alquiler y que puede fructificar en otras cuatro opciones de vivienda que visitaron ayer. Tras el desalojo, medio centenar de personas se trasladaron a la calle Grazalema, donde el encuentro entre las dos familias sirvió de reivindicación contra los desahucios.

Poco antes de las diez de la mañana la operación policial dio fin, recuperando esta zona del barrio del Cerro del Moro una tensa tranquilidad. En el portal, los vecinos de Noelia y Víctor comentaban entre nervios lo que había pasado. En el bajo, donde viven los padres de Noelia, Mari Carmen, su hermana, contaba cómo había sucedido todo. "Mi sobrino, al salir para irse al instituto, vio que estaba todo acordonado. Cuando abrió la puerta, ya estaba la policía arriba con los cerrajeros. A mí no me han dejado subir desde el cuarto para coger los enseres. Solo han podido sacar cuatro bolsas, las cosas grandes se han quedado arriba", relataba.

Pero tras el desalojo, Noelia y Víctor estuvieron reunidos con los trabajadores sociales del Ayuntamiento para buscar una solución, que llegó en forma de piso en la calle Soledad y que ya pudieron ver en la misma mañana. La renta es de 365 euros, pagando el Consistorio la fianza, el primer mes y el 90% de las mensualidades restantes. "Ya la hemos podido ver y tiene tres dormitorios. Hay que pintarla y ponerle un par de cositas porque llevará un tiempo cerrada. Lo importante es que no tiene humedad", comentaba Víctor Vélez por la tarde algo más relajado. A la espera de dar de alta la electricidad, hoy podrían marcharse allí a vivir tras dormir anoche en casa de los padres de Noelia.

Por su parte, la historia de Rita sigue por el mismo camino que en días anteriores. Tras un nuevo plazo de dos días para encontrar una vivienda de alquiler, la pareja que ocupa el piso de Grazalema, 2 sigue buscando un propietario que acepte las condiciones de la ayuda municipal. Ayer, volvieron a visitar cuatro pisos, esperando la respuesta del arrendador para uno en la zona de Residencia.

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