El virus merma las colas a las puertas de las administraciones de Cádiz El covid deja en la UCI el sorteo de la lotería de Navidad

  • Los loteros auguran una caída de ventas de entre el 30 y el 40%

  • La ausencia de turismo motiva esta caída en un sorteo cuyo aplazamiento pende de un hilo

Imagen de archivo en el que aparece Emilio Paredes, después de haber dado uno de los muchos premios que ha dado desde su administración de loterías de Acacias. Imagen de archivo en el que aparece Emilio Paredes, después de haber dado uno de los muchos premios que ha dado desde su administración de loterías de Acacias.

Imagen de archivo en el que aparece Emilio Paredes, después de haber dado uno de los muchos premios que ha dado desde su administración de loterías de Acacias. / Jesús Marín (Cádiz)

No dejan de verse colas a las puertas de administraciones de lotería de Cádiz como la de Arias en San Juan de Dios o como la de la calle Acacias, pero la ausencia de cruceristas y de turismo en general está dejando sin vender entre un 30 y un 40% de los décimos de lotería de Navidad que ya se deberían haber vendido comparando con las cifras del año pasado.

La primera en dar la voz de alarma ha sido la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administradores de Lotería (ANAPAL), que ha tildado la situación de "muy preocupante", asegurando que 14.000 empleos están en peligro. Además, este colectivo de administradores auguran que peligrarán 1.200 millones de ventas del Sorteo de Navidad para las arcas públicas, por lo que piden ayudas al Estado.

En Cádiz se niegan a hablar de suspensión del sorteo a la vista de que vender, se está vendiendo a buen ritmo, pero "es inevitable pensar que nos faltan los turistas por nuestras calles de Cádiz a sabiendas de la gente que llega a la ciudad de fuera son buenos clientes a los que siempre les gusta llevarse ese décimo como recuerdo que luego e suele compartir entre la familia". Así lo cuenta Emlio Paredes, propietario de  Lotería Alba, la administración situada en el número 8 de la calle Acacias.

Emilio reconoce que en ventanilla se está vendiendo prácticamente lo mismo que otros años pero que echa mucho de menos a los turistas que suelen optar por llevarse el décimo de lotería como recuero o bien como regalo para la familia. "Existen aún muchas incógnitas, pero nadie ha dejado entrever la posibilidad de una suspensión". Emilio Paredes admite que, como mucho, se podría llegar a aplazar la celebración del sorteo. Él tiene claro que una vez que ya hay décimos vendidos en la calle, sería casi imposible la suspensión del sorteo.

El propietario de Lotería Alba recuerda que durante el período de confinamiento fueron varios los sorteos que tuvieron que ser aplazados, sobre todo los que hacían referencia especial a un día tan concreto como el Día del Padre, por ejemplo.

Otro perfil que también echa de menos Emilio Paredes, son los grupos que se suelen formar en las peñas deportivas o en las asociaciones en los que se suelen comprar una ristra de números y luego se venden a modo de papeletas en el seno de la asociación o peña. O también, según comenta Paredes, se echa en falta a los grupos de escolares que compran también varios décimos de  Navidad para intentar sacarle algún dinerito que suelen destinar a viajes de fin de curso o final de carrera.

Desde Lotería Arias, en plena plaza de San Juan de Dios, se niegan a pensar en una suspensión pero sí admiten que este año se están vendiendo menos décimos que en años anteriores.

Paredes, desde Acacias, recuerda también que mucha gente suele dejar estas cosas para el final y prefieren no comprar los décimos si no tienen un número muy definido, sobre todo por miedo a extraviarlo.

Así, de esta manera, el colectivo nacional que representa a los loteros habla ya de pérdidas e incluso de pérdida de empleos. Cabe recordar que hay una parte importante de la lotería nacional de jueves y sábado de la lotería de Navidad que también se vende en bares y establecimientos, de manera que la disminución en el número de horas de apertura de los establecimientos también supondrá una merma en las ventas.

Sobre el recorte en los horarios, Emilio Paredes comentó a este Diario que confía en no notarlo, ya que "las personas a las que le gusta participar en los sorteos, lo que harán será venir más tempranito a por sus boletos y punto. Lo peor, insiste Paredes, es el que es menos previsor y lo deja para última hora". Con esto se arriesga a quedarse sin el boleto y consiguientemente sin la suerte que le podría hacer salir de esta crisis en números más que positivos.

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