coronavirus | testimonios "Mi marido creía que se iba a morir, y yo también lo pensaba"

  • Varios miembros de la familia de Belén, médico especialista, han pasado la enfermedad; su pareja llegó a estar en la UCI

El personal sanitario, afirma Belén, da un "tratamiento extraordinario, exponiéndose mucho"

El personal sanitario, afirma Belén, da un "tratamiento extraordinario, exponiéndose mucho" / Alejandro García/Efe

“Es que él cree que se va a morir, y yo, también” , llegó a decirle Belén a uno de los médicos que cuidaban de su marido, uno de los primeros ingresados en el hospital Puerta del Mar por coronavirus. Unos primeros días de ingreso en los que dependían, como en el caso de otros afectados, de los mensajes que transmitían los sanitarios y en los que todo parecía insalvable. “Mi marido desarrolló un cuadro de fiebre nueve días seguidas y terminó ingresando el 18 de marzo con problemas respiratorios y neumonía, y ha pasado en total doce días hospitalizado. No tenemos más reacción que ser positivos porque hemos salido de un infierno, hay gente mucho pero que estaba en la UCI”, comenta Belén, y habla en plural porque a ella también le alcanzó el virus, aunque prácticamente asintomática – “quizá algo de dolor de cabeza y muscular”–. Uno de sus hijos, que aún vive en la casa familiar, ha tenido tos y fiebre: “Así que, aunque a él no le hayan hecho PCR, estoy convencida de que también lo ha pasado”.

Aunque trabaja también en el ámbito de la sanidad, Belén cree que el inicio de la transmisión estuvo en una de sus hijas, “que vive en Madrid y tuvo un cuadro de tos y fiebres hace un par de meses. Llegó a ir a urgencias pero le dijeron que se volviera a casa”. En el fin de semana de Carnaval, todos fueron de viaje al extranjero.

“No tiene nada que ver como una gripe, entre otras cosas, porque hay gente que lo pasa como yo o sin siquiera síntomas –explica–. La gripe te puede llevar a un estado delicado porque se te complique con otra patología, pero no por el propio virus de la gripe”.

El marido de Belén es asmático, aunque ella no piensa que esta característica haya sido determinante en la gravedad de su caso: “Él mantuvo el asma muy controlado durante todo el tiempo –comenta–. En su caso se dio lo que se llama una ‘tormenta de citocinas’: una reacción inmunitaria muy crítica, que se desarrolló a lo bestia y que los profesionales pudieron cortar. No llegó a estar intubado, pero los primeros días fueron horribles: a la tercera o cuarta noche ya empezó a mejorar, a atender el teléfono, se levantaba por la habitación... Ya era persona otra vez”.

“Mi principal objetivo con este testimonio es hacer llegar nuestro enorme agradecimiento a todo el personal, que dan un tratamiento extraordinario, exponiéndose mucho –apunta Belén–. Me quito el sombrero ante el tratamiento de la internista y de todo el resto de médicos, todos los enfermeros, Pedro y Antonio, las auxiliares siempre con palabras cariñosas... No han podido ser más eficaces ni más atentos.”

La salida del hospital llegó el pasado día 30, y el alta para ambos hace un par de días. Durante este periodo de confinamiento severo en casa, la rutina cambiaba al hecho de pedir la compra, extremar la desinfección en la casa, etc., pero “no convivíamos contagiados y contagiados, así que era más fácil que en otros casos que conozco,que trabajan en hospitales o directamente con enfermos y tienen al os padres en casa y se cambian al entrar, toda la ropa en una bolsa, viven un poco aislados de sus familiares y demás”.

Tras haber superado la enfermedad, el mensaje es de agradecimiento a los sanitarios

Hay un dato para Belén incomprensible y es el alto porcentaje de sanitarios contagiados en la comunidad autónoma: un 20%. “Mi marido me contaba que el personal de la UCIparecía bien protegido pero claro, yo no sé hasta qué punto eso es correcto o no. Yo que me he incorporado, sí que noto a mi alrededor falta de protección”.

Tras haber vivido el coronavirus de cerca, el consejo de Belén hacia posibles enfermos es “lo primero, comunicarlo. Contactar con Salud Responde o con el médico de cabecera: yo tuve que llamar para el ingreso de mi marido, y fue el 061 el que cogió el teléfono. Pero los centros de salud están atendiendo por teléfono, y hay que tener en cuenta que los médicos de primaria están ahí y son útiles. Es importante quedarte en tu casa si tienes síntomas para evitar el contacto:pensemos que la situación que tenemos en Cádiz, a nivel sanitario y de contagio es privilegiada respecto al resto de España. A nosotros, desde que supimos que mi marido era positivo, nos dijeron que no nos preocupáramos, que si empeoraba, ingresaba”.

Ahora mismo, lo que ambos tienen son unas “ganas locas de trabajar”. De volver a la vida, aun y sobre todo “viendo la que se avecina, tanto a nivel de salud como económico: queremos trabajar y contribuir, poder ayudar a los que nos han ayudado, que han sido muchos, incluyendo a los amigos. Tras una experiencia como este, pesa mucho más lo positivo: creo que los gestos mezquinos los da el miedo. El mal es la enfermedad y el drama que estamos viviendo. A toro pasado, te diría que somos unos afortunados: no sabemos si tenemos inmunidad pero no creo que volvamos a vivir otra igual que esta”.

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