Cádiz

"Hay que comprar bien, cocinar todos los días, y con decencia"

  • La autora de 'Los lunes, lentejas' publica su segundo recetario, 'Los martes, pescao', editado por Quorum, que se presenta mañana en la Casa de Iberoamérica.

“Los martes, pescao”. Era religión en casa de Charo Fedriani, que cocinaba como se debe guisar en los fogones del paraíso “aunque no es que le gustara mucho...” Su hija, la cocina y bloguera Charo Barrios, bisnieta del jefe de cocina de los marqueses de Angulo, en el edificio–derribado– que hoy es la Casa de los Palos, en Canalejas, ha heredado el don familiar que utiliza, como hada gastronómica, para ayudar a los demás. Enseñarnos a comer. Y a comprar. Y a percatarnos de la responsabilidad que tenemos los consumidores en la economía y en la ecología sostenible. Charo lo defiende en sus conferencias, en su blog comeencasa.net – “cocina para conciliar familia, trabajo, salud y medio ambiente”, se subtitula–, en su voluntariado en el proyecto Cocinando tu futuro –donde imparte talleres de cocina a mujeres inmigrantes– y en sus libros de cocina, Los lunes, lentejas, que se editó hace tres años, y el recién salido del horno Los martes, pescao, todo un homenaje a nuestro mercado, a nuestros pescados y pescaderos y a la mesa gaditana. Un recetario imprescindible en nuestras alacenas que se presenta mañana, a las siete de la tarde, en la Casa de Iberoamérica. 

“Este título me trae todas las evocaciones de mi vida en Cádiz –Charo vive a caballo entre su ciudad natal y Sevilla desde los 25 años–  porque en casa se comía el pescado que ofrecía la temporada. El choco que se hacía con papas, el atún de almadraba, cuando venía, sus pescados fritos también en verano... Pero, sobre todo, mi madre hacía el pescado en formato guiso y hemos incluido varias de las recetas en este libro, además de todas las enseñanzas  del proyecto de voluntariado, de mis pescaderos del mercado de Cádiz, Paco Domínguez y Fernando Coucheiro, de la cocinera Petri Benítez, del nutricionista Javier García Pereda y de los ecologistas de Ecologistas en Acción que nos conciencian de la manera más correcta de consumir el pescado y de la importancia de consumir el pescado de Cádiz, que tenemos que saber qué estamos comprando y a quién va el dinero que nos estamos gastando”, defiende la divulgadora gaditana que vuelve a dar en la clave con una publicación que trasciende del mero recetario.

Editado por Quorum y con prólogo de la cocinera y escritora María Luisa Ucero, Los martes, pescao incluye opiniones de expertos del mundo del pescado, beneficios del producto, consejos para su compra, limpieza y buena cocción, trucos y un pequeño pero interesante análisis sobre el sector pesquero. Y recetas, claro. Recetas que como la autora no se cansa nunca de repetir “son las que le enseñaría a mi hijo”. Recetas que apuestan por la comida saludable, la dieta mediterránea y que rompe con el tópico de que en el trasiego del día a día de la vida moderna no hay tiempo para la cocina casera. 

“La cocina de casa está muy desprestigiada. La moda de los programas de cocina, del espectáculo no creo que le haya hecho bien, pero eso es cosa de estrellas... La clave es que hay que comprar bien, cocinar todos los días y con decencia. Este libro también es una llamada de atención al cocinero doméstico, alertarlo de que a veces lo barato sale caro y que nos están robando parte de nuestra identidad”, reflexiona.

La cocinera y divulgadora hace alusión al consumo –en este caso del pescado– en las grandes cadenas de distribución en detrimento de la compra en el Mercado. “Es cierto que la cosa está como está y que las cadenas también te ponen las cosas más fáciles pero hay que saber lo que comemos y hay que saber comprar. Hoy día se puede comer pescado fresquísimo, comprado en el Mercado, y si lo haces en un salpicón o revuelto, no te tienes que gastar una pasta”, acierta. 

La prueba está en las propuestas que contiene Los martes, pescao. Un rosario de guisos, ensaladas, revueltos, pasteles y tortillas  aptos para todos los bolsillos y para todos los paladares y con nuestro pescado como protagonista. “Este libro es también un homenaje al pescado de Cádiz, a los pescaderos y a nuestro Mercado de Abastos”, recuerda Charo que aconseja al consumidor buscarse “un pescadero de confianza”. “Hay que ir al Mercado y trabar relaciones. Hacerse con un pescadero de cabecera, eso es importantísimo, tanto como el que tiene un asesor bursátil –ríe– un pescadero del que te puedes fiar y que se comporte contigo y te prepare el pescado en el formato más fácil para que tú lo puedes manejar”, recomienda la cocinera que también da un pequeño tirón de orejas a algunos detallistas: “Estamos ya en el siglo XXI y es cierto que, a veces, el servicio está anclado en el pasado, no puede ser que no se envase al vacío o que no se limpie el pescado bien o como pida el consumidor”.

“Por otra parte, el usuario debe planificarse. No se puede salir de casa sin un plan de comida. Yo he estado 40 años trabajando y en casa no se ha comido papas con huevos porque no hubiera plan de comida. Eso no puede ser”, riñe, cariñosa, la autora que esta vez saca a la luz su libro sin la colaboración de la Fundación Cajasol, que amparó el anterior, al igual que también quiere sacar adelante nuevas ediciones del proyecto de voluntariado que, por ahora, tampoco tiene auspicio. “Vamos a ver cómo nos organizamos jurídicamente  pero seguiremos enseñando a cocinar a los que lo necesiten, en Cádiz y en Sevilla y –adelanta– cada vez veo más claro que hay que formar a los estudiantes, así que iremos a los institutos”.  

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios