Cádiz

Los comercios se ponen a punto para el aluvión de cruceristas

  • Tiendas y establecimientos hosteleros abrirán mañana para recibir a los visitantes que llegarán a Cádiz a bordo de los cinco buques que atracarán en el puerto de la ciudad

El comercio y la hostelería se preparan para lo que puede ser un gran fin de semana. La llegada mañana de cinco cruceros traerá un aluvión de pasajeros deseosos de conocer la ciudad. Por ello, como medida especial, 145 tiendas y 96 establecimientos hosteleros abrirán sus puertas para dar servicio a los cruceristas .

El sector afronta con dos varas diferentes la jornada: ilusión por las posibles buenas ventas y escepticismo por la repercusión real que tienen los buques. El principal beneficiado es la hostelería, que en las pocas horas que los visitantes están en la ciudad sí notarán una demanda mayor que la habitual.

Uno de los puntos neurálgicos es la plaza de la Catedral. Allí, una de las referencias es el restaurante La Catedral. Javier Bote, su propietario, explica que "hemos tenido que reforzar tanto en horarios como en personal para atender a los visitantes". Y es que, tal como reconoce Bote, los barcos "nos inciden directamente en el negocio cada vez que vienen", con unas ventas que aumentan "entre un 25 y un 30%".

Por ello, y tras un mes de abril "muy bueno de barcos" que se ha visto "acompañado por el buen tiempo", la ocasión se presenta como magnífica. Con todo, y con una oferta en la que el turista busca los vinos de la tierra, arroces, mariscos y pescados, comenta que las expectivas son positivas "al unirse los cruceros, las motos de Jerez, el puente y el buen tiempo".

En el mismo lugar, en el café y copas Ágora, Pablo, uno de sus camareros, señala que "si se quedan en Cádiz sí va a ser un buen día". De su ubicación reconoce que "estamos en la carrera oficial de los cruceristas", por lo que afirma que las ventas pueden subir "hasta en un 70%". Asimismo, y a la espera de un buen número de clientes, apunta que "el domingo trabajarán cinco o seis camareros, cuando lo normal es que lo hagan tres o cuatro".

Otro punto de vista lo muestra Diego Letrán, propietario de los bares Costa, Sevilla y El Sardinero, en San Juan de Dios. Aunque asegura que con los cruceristas se da "el doble de ventas" y que este mes es "lo que nos está manteniendo", sí dice que principalmente consumen "agua, café y refrescos porque ya vienen comidos del barco". Con todo, tendrá que reforzar la plantilla con dos personas más en cada uno de los establecimientos en comparación con cualquier otro domingo.

Más escéptico es Pedro García Márquez, dueño de Le Parisien en la plaza de San Francisco. Pedro cree que "si no se llevan a los cruceristas en autobuses, puede ir bien". Con una incidencia de entre un 20 y un 30% en las ventas, cuenta que "no se pueden hacer previsiones de mercancía para mucha gente porque después te puedes quedar colgado". Aun así, señala que "género tenemos, por lo que el que venga no se va a quedar sin comer".

En el sector comercial, la expectativas también son muy diversas. En Eutimio, en la calle Compañía, su encargado Joaquín Rodríguez sí ve con buenos ojos la llegada de turistas. "De 10.000 personas que vienen, si se quedan solo un cuarto en la ciudad, lo lógico es que algo consuman", comenta. Con esto, afirma que, en comparación con otras jornadas, las ventas "aumentan entre un 60 y un 70%", buscando el turista "precio y calidad. Si ven algo que les gusta, al visitante le da igual el precio".

Una de las curiosidades, tal como señala, es que de este negocio "se llevan los cruceristas trajes para las fiestas de gala en el crucero". Con todo, apunta como dato que la reposición de género tras un buen día de cruceros puede ser entre un 30 y un 40% más que lo que es habitual.

En Tinoco, su propietario Luis Tinoco, declara que "recibimos muy positivamente los cruceros que van a venir". De todas maneras, a la hora de hacer previsiones considera que "depende mucho del tipo de personal que venga, si son personas mayores, el tipo de barco o el puerto del que lleguen".

Así, cuenta que "el visitante quiere atención y buen precio. Tenemos mucho escaparate, promociones y ofertas que no son lógicas en países como Alemania, donde tienen unos precios desorbitados y están acostumbrados a las grandes superficies".

En el apartado de los souvenirs y regalos, en la tienda La Suiza, en la calle Pelota, su dependienta Toñi Córdoba añade que, tras estudiar los cruceros que llegan mañana, "tenemos mejores expectativas para el próximo fin de semana porque vienen dos buenos barcos para nosotros, por lo que la beneficiada será la hostelería".

En la zapatería Catchalot, su encargado Javier Marín asegura que los cruceristas pueden aportar "entre el 30 y el 40% de las ventas del día", aunque la diferencia radica en que la apertura es en día festivo. Ante esto, Marín manifiesta que, en el aspecto de la logística, "trabajamos como si fuera un día corriente", ofreciendo "calidad y atención al cliente en su idioma para que se le pueda explicar lo que compra".

Por su parte, en Isi, Manuela Tovar cuenta que "si cogemos la experiencia de otros cruceros, el visitante deja dinero en la hostelería, pero en ropa gasta poco dinero". Ante esto, y con una oferta de primeras marcas "con precios más baratos que en su países", espera que "algo caerá, pero no mucho".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios