La tribuna cofrade

"Las cofradías podían dar más de sí"

  • A falta de algunos días para vivir su primera Cuaresma como párroco de San Lorenzo y en su calidad de director espiritual de seis hermandades, García Cornejo analiza el mundo cofrade actual

EL pasado mes de agosto tomó posesión como párroco de San Lorenzo, desde donde trabaja con las cuatro cofradías que allí radican. Pese a ello -y a otros cargos como canónigo del Cabildo Catedral, delegado de Pastoral Universitaria o profesor del seminario diocesano- Jesús García Cornejo también sigue responsabilizándose de la dirección espiritual de otras dos hermandades (Ecce-Homo y Caminito). Por eso, se le presenta una Cuaresma más que atareada. ¿Cómo se prepara para ello este joven sacerdote y qué visión tiene de las cofradías, de su papel en la Iglesia y de la dirección espiritual?

-¿Cómo se presenta su primera Cuaresma al frente de San Lorenzo y con seis cofradías 'a su cargo'?

-Desde que llegué a San Lorenzo asumí que es una parroquia con unas características históricas, por llamarlo así. Cada sitio tiene unas particularidades, y uno lo asume con naturalidad, intenta integrarse en esa familia y busca la unidad. Por ello, yo asumo que las cofradías en esta parroquia han sido una parte importante; pero yo me debo a toda la parroquia, lógicamente, y por ello debo articular alguna fórmula que busque el bien de todos.

-¿Y va a ser fácil llevar todo para adelante?

-A nivel parroquia, San Lorenzo tiene una gran experiencia, y el trabajo de mi antecesor ha sido positiva en cuanto a la organización, así que sólo cabría mejorar algunos detalles si se presentaran. Al margen de esto, las otras dos cofradías saben que yo acepté seguir de director espiritual pero dándole prioridad a la parroquia. Y ellos están también de acuerdo en eso. Además, tengo muy claro que si en un momento no pudiera atender a las cofradías de fuera de la parroquia o ellas creyeran que necesitaran otro director espiritual lo solucionaríamos sin ningún problema.

-¿Cómo es tratar con seis hermandades, su forma de ser, sus problemas,...?

-Yo creo que todas tienen elementos en común pero todas son distintas. Todas entroncan con la religiosidad popular, con una fe a veces sencilla. Pero, a la vez, cada cofradía tiene características propias: una historia, el grupo humano que forman,... Hay un poco de todo. Las hay más comprometidas, otras que aspiran a unas manifestaciones más austeras,... Son como seis familias distintas, y yo intento amoldarme a ellas. Con todo esto, debo decir que también me siento enriquecido con sus aportaciones, su presencia, su manera de ver las cosas. Mi presencia allí debe ser para mantener el espíritu cristiano, para que las cofradías se identifiquen plenamente con la Iglesia.

-¿Cómo ve el mundo de las hermandades?

-Las cofradías no están en una burbuja, sino dentro de una sociedad. Y para bien o para mal le afectan las cosas de la sociedad. Esto pasa con otros movimientos de la Iglesia, pero quizás por las características de las cofradías la hacen más vulnerables a esto. Y quizás por esta influencia de la sociedad, en algunos casos a las hermandades las veo con una fe desprovista de compromiso, o que se quedan en el aspecto más material; o también les afecta el individualismo,... En definitiva, le afecta la sociedad en la que vivimos. Y hay que estar al tanto.

-¿Y las cofradías de Cádiz cómo están en estos momentos?

-Hombre, no me atribuiría yo mucha capacidad para resolver esto. Pero pienso que puede haber un poquito de estancamiento. No diría que están en el peor momento, porque no es así, pero quizá falta entusiasmo, capacidad creativa, llegar a la juventud... Sin estar en el peor de los momentos, creo sinceramente que podían dar más de sí.

-Y en eso supongo que también debe arrimar el hombro el director espiritual, ¿qué debe hacer esta figura?

-Yo me siento valorado por las cofradías en las que estoy, pero comprendo que la sintonía entre las cofradías y sus directores espirituales puede tener también sus dificultades. La misión del director espiritual es claramente mantener el nivel espiritual con fuerza dentro de la institución, convertirlas en auténticas en auténticas comunidades cristianas y aprovechar cualquier ocasión para que las cofradías profundicen en su fe.

-¿Trata bien la Iglesia a las cofradías?

-Me voy a remitir a lo que dijo Monseñor Amigo cuando estuvo en Cádiz, que pedía que hubiera un acercamiento entre unos y otros pero sin perder nunca de vista que son Iglesia. Otra cosa es que dentro de la Iglesia haya algunas personas que miren a las cofradías con recelo. Pero esa no es la Iglesia, es una persona. Y las cofradías también se tienen que sentir Iglesia. De esta forma desaparecerán recelos mutuos.

-¿Qué cree que le pueden faltar a las cofradías?

-Te diría que hay algo común no sólo a las cofradías sino a todos los cristianos en general: sentirse orgullosos de su propia fe, tener clara su identidad cristiana, profundizar en la experiencia de Dios. Las cofradías tienen un potencial positivo: llegar a muchas personas sencillas que quizás es la única vía que tienen para llegar a la espiritualidad. Pero lo ideal sería que se profundizara un poco más en ello. Ojalá pudiéramos aprovechar el tirón de las cofradías para acercar a Dios a las personas.

-Y una última pregunta casi a modo de anécdota, ¿va a salir en las seis cofradías esta Semana Santa?

-Digamos que intentaré tener presencia en todas pero no totalmente. Es decir, voy a intentar estar presente en algunos momentos y acompañarlas en algunos tramos pero no en todo porque no puedo. Además, me parece importante que los directores espirituales acompañemos también físicamente a las cofradías en algún momento, dependiendo lógicamente de las posibilidades de cada uno.

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