Cádiz

El club de los selectos cafés

  • El Royalty aparece en un libro que realiza un recorrido histórico, literario y humano por los 50 establecimientos más emblemáticos de la península

El Café Royalty no para de recibir reconocimientos y de salir en toda clase de listas de lugares con encanto, con sabor a antiguo, como templos artísticos o simplemente por su atractivo.

El último es su aparición en un libro de Fernando Franjo, en el que se plantea un recorrido histórico, literario y humano por los 50 locales más emblemáticos de España y Portugal.

Este volumen elaborado por el historiador y periodista gallego, que fue publicado el pasado mes de diciembre, recopila los establecimientos de la península ibérica que considera que son los más atractivos y a los que acompaña de fotografías antiguas y modernas, así como de un relato de su trayectoria y anécdotas.

Este trabajo, de más de 200 páginas y 300 fotografías, simboliza "una ruta en espiral partiendo de Galicia", primero hacia el este, hasta Cataluña, después en dirección al sur, hasta Andalucía, para luego recorrer Portugal hasta el norte y penetrar en Castilla hasta concluir en Madrid.

Apasionado de esos salones, muchos de ellos centenarios y llenos de vivencias, Franjo se ha llevado varios años recopilando documentación que publicado en numerosas revistas y dominicales alusiva a la arquitectura o la decoración, los personajes que lo frecuentaron, los propietarios o gerentes y la evolución del ambiente.

Franjo cuenta que más allá del café como producto de consumo, su interés se centra no tanto en el aroma o sabor del arábiga, robusta u otras variedades, sino en los propios espacios en los que bajo el pretexto de tomar una taza de café de esa cálida bebida, se constituyó una atmósfera propicia para el intercambio de conocimiento e ideas, la exhibición de la creación artística o el cultivo de las relaciones sociales.

En su ruta por ese medio centenar de salones históricos figuran, además del Café Royalty, destacadas joyas como el Majestic de Oporto, el Gijón de Madrid o Els Quatre Gats de Barcelona.

El Café Royalty ha sido protagonista de innumerables reportajes a nivel nacional y en algunos casos internacional. Su historia y, sobre todo, la decoración interior con pinturas incluso de Felipe Abárzuza.

Este establecimiento tiene ahora una segunda vida desde que en al año 2008 la familia sevillana De la Serna Martín compró el establecimiento y decidiera restaurarlo, para lo cual la premisa fue ser fiel a la historia y cuidando hasta el último detalle la decoración que había en el año 1912, cuando se inició su primera vida.

El café abrió ese año en el que se celebraba el centenario de Las Cortes de Cádiz, época en las que estos establecimientos tuvieron un gran protagonismo como lugar para las tertulias políticas. En 1912 el empresario gaditano Gómez Doreé fue el que lo puso en marcha y desde el principio, gracias a su suntuosa decoración, sus productos y el servicio que daba se convirtió en el más visitado de la ciudad. Tras la Guerra Civil cerró sus puertas y se convirtió en una ferretería. Hoy ha recuperado todo su esplendor.

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