Cádiz

El asfaltado de la avenida Juan Carlos I llega a la altura de la Segunda Aguada

  • Los trabajos están generando problemas de tráfico al unirse los cierres parciales de algunos carriles con el de la rotonda del puente.

Las obras de asfaltado de la Juan Carlos I llegaron en el día de ayer hasta las inmediaciones de la gasolinera Segunda Aguada en las vías de entrada a la ciudad.

De este modo, desde la Glorieta Víctimas del Terrorismo se veía ya completada la nueva capa de asfalto tras unas obras en las que la empresa Heliopol, adjudicataria de las obras, está trabajando en dos turnos, uno desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde y el otro desde las diez de la noche a las seis de la mañana.

Las obras en la calzada están provocando algunos atascos, como los producidos en la mañana del martes cuando estuvo cortada buena parte de la mañana el tráfico en una de las vías. A las dificultades por circular por la Juan Carlos I se une que la tercera vía alternativa de entrada a la ciudad, la de la avenida de la Bahía, se encuentra prácticamente inutilizada debido a que las obras en la rotonda del puente cortan el tráfico en esa zona. Esto inevitablemente, está haciendo que durante estos dos días la circulación esté más cargada por la avenida principal de la ciudad.

Asimismo, mientras se realizan los trabajos, los accesos laterales también están cortados al tráfico lo que dificulta aún más la fluidez en la circulación en toda la ciudad.

Las obras se van a tratar de aligerar lo máximo posible para que el día 19 de diciembre estén concluidas definitivamente y no se metan más en la campaña de Navidad de los comercios. Precisamente, este aspecto ha recibido algunas quejas de comerciantes al considerar que la fecha más adecuada era más lejos de la Navidad.

El asfaltado de la Juan Carlos I no se había tocado hasta ahora desde que se abriera al público pocos días antes de las elecciones municipales del año 2003, en lo que suponía el final de la obra del soterramiento de la vía del tren.

A pesar de todos los años el piso había aguantado bien el paso del tiempo, salvo en la zona que está más cercana a La Laguna y Loreto, donde sí que había numerosos desniveles y baches que resultaban molestos para los vecinos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios