Enfoque de domingo

Un año completo sin que suene la música

  • Rosario mantiene paralizada su actividad al no darse las condiciones para volver a ensayar

La Banda del Rosario, en una salida procesional en Cádiz.

La Banda del Rosario, en una salida procesional en Cádiz.

La situación de las bandas de música es muy variable según el tipo de formación y su grado de profesionalización, por lo que cada una de ellas está capeando de una forma diferente la pandemia del coronavirus y la suspensión por segundo año consecutivo de las procesiones de Semana Santa y toda la actividad que se produce alrededor tanto de las cofradías de penitencia como de las hermandades de gloria. En Cádiz capital, la formación más relevante es la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Rosario Coronada, que ha paralizado prácticamente toda su actividad desde que se decretara hace un año el estado de alarma.

Si en 2021 se hubiera celebrado la Semana Santa, Rosario habría acompañado a las hermandades de Columna y Afligidos en Cádiz, Las Aguas y La Sed en Sevilla, Transporte en Jerez y Vera Cruz en Chiclana.

El director de la banda, Sergio Figueroa, narra sobre cómo ha afrontado la actual situación que "cuando se decretó el estado de alarma, se cortaron los ensayos, pero mantuvimos reuniones telemáticas a nivel de gestión interna de la banda. En verano mejoró la situación, pero no vimos ético volver a los ensayos, ya que existía miedo y de los más de 150 componentes que tiene la banda, entre el 70% y el 80% es de Cádiz capital, pero el resto viene de la provincia e, incluso, tenemos componentes de la provincia de Sevilla. Como directivos de la banda, sentíamos la responsabilidad y no lo veíamos muy claro. En octubre, cuando la cosa estaba mejor, intentamos volver a los ensayos, pero duramos dos días. Empezamos ensayando dos días a la semana para ver cómo surgía la cosa. Ensayamos la primera semana, la siguiente llovió y en la primera semana de noviembre hubo un repunte muy grande de contagios a nivel nacional y ya fue cuando el Gobierno autonómico decidió el cierre de las provincias, por lo que ya decidimos cortar los ensayos hasta nueva orden".

En el apartado económico, Figueroa apunta que, a pesar de la enorme calidad que tiene esta formación musical, "somos una banda de música formada totalmente por aficionados y amateur, por lo que ningún músico cuenta con estudios musicales ni nadie está remunerado". Por ello, remarca que "todo lo que gana la banda es para su autoabastecimiento".

Por suerte, el director de Rosario reconoce que "cuando se declara el estado de alarma, nosotros realmente teníamos unos gastos normales ya que no teníamos en mente ningún proyecto de envergadura. El año anterior sí sacamos un disco y eso sí cuesta mucho dinero. A otras bandas compañeras sí les ha cogido con un uniforme nuevo o con el cambio de los instrumentos y esto ha supuesto un problema". De hecho, Figueroa cree que a causa de la pandemia "existe el peligro de que caigan bandas" por problemas económicos. "En nuestro caso, no creo que nos vaya a pasar. Somos una banda solvente con gente seria y precavida. No nos sobra el dinero, pero la banda siempre hace una buena gestión de tesorería por lo que pueda ocurrir. Desgraciadamente, ha ocurrido. De momento, los cuatro gastos importantes que tiene la banda los podemos hacer y, de momento, nos podemos salvar", resalta.

A pesar de esto, la banda cuenta con una serie de gastos fijos para el mantenimiento del local que le ha cedido el Ayuntamiento de Cádiz. Para poder sufragarlos, cuenta Figueroa que "después de la pasada Semana Santa mantuvimos conversaciones con cada una de las hermandades a las que acompañamos para pedirles una ayuda para sufragar los gastos que tiene la banda durante el año, ya que los contratos de Semana Santa suponen entre el 80% y el 85% de los ingresos de la formación. Estamos muy satisfechos porque de todas hemos recibido una respuesta positiva menos de una que decidió no ayudarnos, por lo que cada una ha cogido su camino, aunque respetamos la opinión de la junta de gobierno. Con las que nos han ayudado, hemos renovado los contratos". Con estas aportaciones que recabaron al acabar la Semana Santa de 2020, Rosario está cubriendo los gastos de luz, agua, seguros y mantenimiento de local tanto en el ejercicio de 2020 como en el de 2021. De hecho, reconoce que este año "no hemos vuelto a pedir ayuda porque la banda no se está preparando, por lo que no estamos en condiciones de hacerlo por humanidad".

Respecto a la situación que viven en la actualidad las bandas de música, el decreto de restricciones frente al coronavirus de la Junta de Andalucía ya permite ensayos al aire libre de bandas de música con un máximo de 80 personas en nivel 2 de alerta -que es en el que se encuentra la provincia de Cádiz-, mientras que en nivel 3 se reducen a 50 personas. De todas formas, Figueroa confirma que mínimo hasta después de Semana Santa no va a retornar la actividad.

Sobre la vuelta a los ensayos, Figueroa apunta que "quiero ser optimista y entiendo que la vuelta va a ser bonita ya que, cuando volvimos a ensayar en octubre, tuvimos el mayor número de componentes en la historia de la banda a pesar de estar en plena pandemia y de la incertidumbre que teníamos tras estar durante seis meses acoplados en casa", lo que supone una buena muestra del magnífico trabajo realizado por Rosario.

Con todo, la banda está trabajando actualmente en la celebración de su 25 aniversario el próximo 7 de mayo. Para ello, está elaborando un calendario de actividades que se conocerá próximamente y que se alargará hasta mayo de 2022 siempre que la situación de la pandemia permita que los actos se puedan celebrar.

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