Cádiz

2017, el año en que se acabará el segundo puente

  • Aunque se abrió al tráfico en septiembre de 2015, aún le faltan por completar varias actuaciones

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Una década después de que se iniciaran las obras, el Puente de la Constitución de 1812 concluirá en este 2017 que acaba de empezar. Aunque el viaducto se inauguró el 24 de septiembre de 2015 y lleva en servicio desde entonces, lo cierto es que las obras siguen en un gran instrumento que continúa en proceso de afinación. De hecho, algunos técnicos del Ministerio de Fomento se mostraron en desacuerdo con la decisión del Gobierno de abrirlo al tráfico, si bien entonces primaron más intereses políticos previos a una campaña electoral en la que había que pelear por cada voto -como se demostró posteriormente con la repetición de las elecciones- que el criterio de las personas que habían estado pendientes de los trabajos desde el inicio de los mismos.

Pero lo que sí es seguro es que a lo largo de este 2017 se darán por concluidas las obras y podrá decirse que el segundo puente sobre la Bahía de Cádiz está listo. Desde su inauguración hasta ahora no se ha dejado de trabajar, tanto en las pilas, con la construcción de los diques Duque de Alba como en tierra, donde desde hace un año se está desarrollando el paso inferior que unirá el paseo Puntales-La Paz con el parque de Astilleros y que está a falta de los últimos detalles. De hecho, la intención de Fomento y del Ayuntamiento de la ciudad es de que antes de los próximos Carnavales ya pueda estar abierto al público. Esto será un gran avance para los vecinos de la zona, que actualmente tienen que cruzar a la acera contraria si quieren seguir avanzando en dirección al centro de la ciudad por el paseo marítimo.

Otro de los trabajos pendientes que aún no han arrancado tiene que ver con la iluminación ornamental del puente, sobre todo de las pilas centrales y los tirantes de la estructura. El propio jefe de la obra confesó en su día que una vez que este proceso se concluya el puente lucirá de manera espectacular en la noche gaditana. Fuentes consultadas por este diario afirman no saber aún cuándo estará finalizada esta tarea que no se presenta como demasiado complicada pero sí laboriosa, por lo que pueden ser varios meses los que se tengan que utilizar para ver el puente iluminado.

Hasta el momento, una vez que cae el sol, lo único que puede verse de la estructura es la luz que desprenden las farolas situadas sobre el tablero y que iluminan el paso de vehículos y por otro lado la luz roja que sirve como aviso lumínico por la altura de las dos grandes pilas del puente, una que se sitúa en medio del mar y la otra que se levanta en el Bajo de la Cabezuela.

Pero sin duda la tarea más complicada que resta para la finalización de los trabajos es la colocación de sendos carros de mantenimiento a lo largo de las impestas que recorren el puente de un extremo a otro.

A la larga esta operación ahorrará dinero en las reparaciones que tengan que ir haciéndose en la estructura.

Pensando también en el mantenimiento futuro de los tirantes se han dejado colocadas arriba de las dos grandes pilas sendos plumines (grúas pequeñas) que servirán para sustituir los cables que conforman cada uno de los 176 tirantes y que tienen una vida aproximada de unos 30 años. Una vez que los controles que vigilan los puntos claves del puente detecten alguna anomalía en algún cable, este se sustituirá desde el punto más alto de los pilones gracias a estos plumines, que sacarán el cable y lo sustituirán por otro. Los tirantes cuentan con amortiguadores que ayudan a estabilizar los cables en caso de que alguno de los que forma cada tirante comience a cimbrear de manera independiente.

Así pues, a lo largo de estos 12 meses los diferentes tajos que aún muestran una gran actividad tendrán que ir vaciándose hasta que el puente luzca sin obreros, más allá de los que se ocupen de su mantenimiento propiamente dicho.

Eso sí, para que el segundo puente sea recorrido por el tranvía que unirá la capital gaditana con Jerez aún deberán pasar muchos años, sobre todo porque no parece que actualmente la Junta de Andalucía esté en disposición de acometer un proyecto tan costoso.

Los dos carriles de la plataforma tranviaria, que en su día obligó a cambiar el proyecto en un retraso que a la postre fue crucial, están siendo utilizados por los autobuses del Consorcio Provincial de Transportes, que circulan por el lado izquierdo del viaducto -si se mira desde Cádiz- para evitar atascos.

En cuanto al tráfico, cada vez soporta mayor afluencia de vehículos, aunque en cuanto a turismos el puente Carranza sigue superándole en número total. Esa tendencia cambia en momentos puntuales, como Carnavales o Navidad. En el futuro es posible que esto acabe por invertirse.

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