Cádiz

El dueño de un taller acepta 4 años de cárcel por vender papelinas de cocaína

  • La esposa del procesado, cómplice, se conforma con 2 años y elude la prisión

El dueño de un taller de reparación de automóviles ha aceptado en la Audiencia Provincial una pena de cuatro años de prisión por un delito de tráfico de drogas: el hombre, J.J.C., nacido en 1958, ha admitido que durante años se ha dedicado a vender papelinas de cocaína, tarea en la que era ayudado de forma "esporádica" y "ocasional" por su esposa, según explica la sentencia con la que ambos se han conformado.

La procesada, R.F., nacida también en 1958, ha aceptado una pena de dos años de cárcel, lo que le permitirá solicitar la suspensión de condena y eludir la entrada en prisión. Su marido y ella fueron detenidos a finales de abril del año pasado. Él ha permanecido en prisión preventiva hasta el juicio. Ella fue enviada a la cárcel y quedó libre tres días después.

El juicio iba a celebrarse el pasado 27 de junio en la Sección Primera pero la defensa hizo un pacto con el fiscal, que solicitaba en principio siete años de prisión para el procesado y tres para la procesada, y no fue necesario continuar con la vista oral.

Además de los cuatro años de cárcel, la sentencia impone a J.J.C. una multa de 1.000 euros. A R.F., una multa de 300 euros.

La resolución explica que los procesados tienen una taller de reparación de automóviles en El Pópulo y que él adquiría cantidades moderadas de cocaína en Jerez, entre 30 y 50 gramos, que empaquetaba en dosis individuales y que transmitía a terceros a cambio de dinero. La venta de papelinas se hacía normalmente en el taller y en el domicilio del matrimonio, ubicado en el mismo edificio, a los que acudían los compradores previa cita telefónica. También había ventas en un bar cercano al taller, según comprobaron en diciembre de 2009 los policías que vigilaron al procesado.

Durante varios meses, la Policía fue interceptando a algunos compradores de papelinas. A otros simplemente los observaba: cómo acudían al domicilio de los procesados o al taller, o al bar al que iba el acusado con frecuencia, y se entrevistaban con ellos.

El matrimonio fue detenido el 30 de abril de 2010. El procesado tenía tres papelinas de cocaína y su esposa, una. Un registro en el domicilio de ambos localizó 26 papelinas de cocaína con un peso de 14,19 gramos, dos envoltorios de plástico con 8,32 gramos de cocaína uno y 16,35 el otro, dos balanzas de precisión y otros útiles para confeccionar las papelinas. También 1.310 euros producto de la venta de cocaína.

La sentencia es firme. La condena, aceptada, fue adelantada oralmente por el tribunal tras el pacto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios