Carnaval Vigilantes de una ciudad que se triplica mientras se divierte

  • Desde el Puesto de mando avanzado de Protección Civil se coordina el dispositivo especial que vela por la seguridad de decenas de miles de personas

El equipo de profesionales del Puesto de mando avanzado de Protección Civil. El equipo de profesionales del Puesto de mando avanzado de Protección Civil.

El equipo de profesionales del Puesto de mando avanzado de Protección Civil. / Marcos Piñero

Algunos se preguntarán de dónde sale exactamente la cifra oficial de las 35.000 personas que asistieron al pregón de Joaquín Sabina. O el dato de que el casco histórico triplicó su población habitual, que es aproximadamente la misma que la del público que congregó el cantautor de Úbeda, hasta superar las 100.000 personas. Se lo contamos: de los cálculos técnicos y preventivos de José Manuel Calvo, coordinador de Protección Civil Cádiz, responsable del dispositivo especial que se despliega para garantizar la seguridad de decenas de miles de personas durante el Carnaval y también de su Puesto de mando avanzado.

Instalado a la espalda de las Puertas de Tierra, en el patio de la antigua Casa Cuna, desde este puesto se vela por que la fiesta discurra con normalidad, se decide si tiene que salir una ambulancia a asistir a un accidentado o la unidad de Bomberos del retén adscrito al dispositivo especial. Si hay que reforzar las medidas de seguridad en una gran aglomeración de gente, prevista o no. O si hay que revisar los extintores de algún escenario. O cada cuanto tiempo hay que supervisar las salidas de emergencia de la carpa.

Un puesto de clasificación evita que el Puerta el Mar se colapase con casos no graves

Con pinta de hospital de campaña, allí se ha montado un puesto de clasificación donde personal sanitario determina si el paciente carnavalero debe ser trasladado o no al Puerta del Mar en función de su estado. Este triaje evita en gran medida que se colapse el servicio de urgencias del gran centro hospitalario gaditano, a donde sólo son derivados los casos graves.

A él llegan también y allí son atendidos quienes se pasaron con la bebida –la mayoría, desgraciadamente, menores, el sábado por la noche–, quienes se accidentaron con el casco roto de una botella o quien sufrió alguna indisposición cuando disfrutaba de las coplas. Además, se ha levantado otra carpa donde se practican suturas de emergencia precisamente para atender ese tipo de accidentes.

“Este año hemos tenido el dispositivo activado desde el jueves por la mañana, cuando al ser festivo, ya había una cantidad considerable de gente en el casco histórico que generó bastantes asistencias”, explica José Manuel Calvo. “Además, hemos tenido que sumar el viernes, porque mucha gente hizo puente. Aunque también hubo quien eligió pasar fuera esos cinco días”, añade.

Otra novedad que se deduce de las asistencias prestadas, de las horas a las que se producen y de su naturaleza, es un incremento de la edad media de los visitantes. “En la primera franja horaria viene sobre todo gente de más de treinta años con heridas fruto de pequeños accidentes. A partir de las tres de la mañana, ya casi todo son intoxicaciones etílicas de menores”.

Cuando al Puesto de mando avanzado llega un menor en ese estado, los responsables sanitarios y de Protección Civil lo comunican a la Policía Autonómica, que es el cuerpo con competencia en estos asuntos. Los agentes los identifican, contactan con los padres y levantan un acta, que, en función de si hay antecedentes o de la actitud de los progenitores ante el episodio, se traslada o no a la Fiscalía de Menores.

La noche del sábado hubo 82 asistencias, la mayoría intoxicaciones etílicas de menores

Sólo la noche del sábado se registraron 82 asistencias de todo tipo, la mayor parte intoxicaciones etílicas, la mayoría, de menores. El domingo, sin embargo, el grueso mayor de las intervenciones fueron traumáticas, torceduras de tobillos y percances similares.

El Puesto de mando avanzado funciona en virtud del denominado Procedimiento específico de emergencias Carnaval 2019, que emana del Plan de Emergencias Municipal. “En este caso no es posible gestionar mediante un Plan de Autoprotección, como en Semana Santa”, aclara. El programa se activa y desactiva en función de los eventos, de los días y de las horas de mayor afluencia y en cualquier caso permanecerá vigente hasta las tres de la madrugada del próximo lunes.

El principal riesgo de las aglomeraciones es el pánico que puede generarse

“Nuestra función es analizar los riesgos derivados de las aglomeraciones, que son fundamentalmente humanos y, en menor medida, tecnológicos, estos últimos sobre todo centrados en los que conllevan las estructuras de los escenarios y de la carpa. Protección Civil comprueba que lo que se ha autorizado por parte de Urbanismo es lo que está funcionando a las tres o las cuatro de la madrugada”.

El principal riesgo, en cualquier caso, sigue siendo el pánico, el movimiento incontrolado de personas en las grandes aglomeraciones, recalca Calvo. Un riesgo evaluado y previsto que permite a los especialistas del dispositivo establecer unas “norias de evacuación” en las que se determina por dónde tienen que entrar las ambulancias y por donde tienen que salir en caso de un accidente de múltiples víctimas.

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