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La Universidad de Cádiz desarrolla el Plan CIE para potenciar las carreras investigadoras

  • Diseñado desde el Vicerrectorado de Política Científica y Tecnológica, plantea una estrategia duradera en el tiempo “de atracción y estabilización de talento investigador”

Laboratorio en la facultad de Ciencias del Mar en la Universidad de Cádiz.

Laboratorio en la facultad de Ciencias del Mar en la Universidad de Cádiz. / Jesús Marín

La situación del personal investigador en los centros españoles sigue siendo una asignatura pendiente por la dificultad para lograr contratos estables que les permitan salir de una prolongada situación de precariedad. En este contexto, la Universidad de Cádiz, a través del Vicerrectorado de Política Científica y Tecnológica que lidera María Jesús Mosquera, acaba de poner en marcha el Plan CIE para apoyar Carreras Investigadores de Excelencia. Una acción que se incluye en su estrategia institucional de mejora de la calidad de su reconocida producción científica.

Tras más de 10 años como doctores, con contratos temporales, estas personas, una vez que han dejado atrás su juventud, y pese a su cualificación, encuentran muchas dificultades para que se creen puestos indefinidos donde poder optar para consolidar sus proyectos y seguir desarrollando otros nuevos. Este problema, que deriva en la pérdida de talento de las universidades y otros centros de investigación, se reconoce junto con la baja financiación en comparación con otros países, como los dos males endémicos de la investigación en nuestro país.

Para afrontar esta situación, el Consejo de Gobierno de la UCA, con el apoyo del Consejo de Dirección, a propuesta del Vicerrectorado de Política Científica y Tecnológica, y en colaboración con el Vicerrectorado de Profesorado, ha aprobado, “por primera vez en su historia”, un Plan de Carrera Científica de Excelencia (Plan CIE), que permite la contratación de personal docente investigador (PDI) por necesidades investigadoras y que responde “a una meditada estrategia para el impulso y mejora de la investigación en la UCA”, tal y como señala María Jesús Mosquera.

Así, la contratación de PDI se realiza a través de dos actuaciones principales. La primera, denominada UCA-Integra, se dirige a investigadores posdoctorales que ya han alcanzado un reconocimiento previo sometiéndose a evaluaciones en convocatorias públicas competitivas europeas o nacionales, a los que, de acuerdo con los resultados alcanzados en estos concursos previos, se les ofrecerá un contrato de cuatro años, o la extensión de sus actuales contratos por ese período, “para que se sientan integrados en la UCA”.

El Plan CIE define los objetivos que deberán alcanzar en sus resultados de investigación, según el área de trabajo, de acuerdo con estándares nacionales e internacionales en cada campo.

Por otra parte, quienes se incorporen al Plan deben asumir el compromiso de participar en convocatorias externas de proyectos para alcanzar a su conclusión los objetivos fijados de antemano al seleccionarlos, que coinciden con los que exige la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación (ANECA) para la certificación de la excelencia en investigación. En suma, se les ofrece la oportunidad para consolidar sus capacidades investigadoras, una vez que han demostrado previamente un alto potencial investigador en sus primeros años de formación posdoctoral.

Durante esta actuación, los investigadores tendrían la posibilidad de colaborar en la docencia, para desarrollar su capacidad pedagógica y optar también a la acreditación a las categorías de profesores permanentes en la Universidad.

Una parte de las plazas que se destinen a esta primera actuación tendrán en cuenta las áreas menos desarrolladas en investigación en la UCA, para incorporar personal con formación de excelencia en esos campos científicos, que podrían desplegar más adelante en su vertiente como docentes.

Los contratos de la modalidad UCA-Integra se asimilarán en remuneración a los contratos de la categoría de profesor ayudante doctor, como forma de dignificar y equiparar los salarios de los investigadores.

La segunda actuación se denomina UCA-Estabiliza y pretende a reconocer al personal científico que ya haya consolidado sus capacidades investigadoras, acreditadas mediante los resultados alcanzados en forma de publicaciones científicas, proyectos de investigación y mediante las acciones de transferencia del conocimiento a la sociedad que hayan desarrollado mediante su trabajo previo como investigadores.

En este caso, se dispondrá de un número anual de plazas, que podrá llegar al 25% de las que se autoricen a la UCA por parte de las administraciones, y que permitirían convocar concursos públicos a puestos de profesores permanentes acordes con las investigaciones desarrolladas con éxito por los que resulten seleccionados.

La selección pasa, en ambos casos, por un proceso competitivo y por evaluaciones por agencias externas. Aunque la extensión de estos dos programas sea limitada, “suponen un salto cualitativo muy importante por hacer visible que la carrera investigadora ofrece también opciones para incorporarse a la Universidad de Cádiz, y por incorporar de forma explícita criterios de excelencia, movilidad y productividad científica”.

En síntesis, el Plan CIE procura atraer talento a la Universidad de Cádiz, ofreciendo una etapa de prueba (Integra), de modo que las personas que resulten seleccionadas y superen tras cuatro años los objetivos marcados para esta esta fase de prueba, puedan optar a la creación de plazas con perfiles investigadores acordes con su trayectoria (Estabiliza).

El objetivo de la UCA es mejorar su nivel de investigación y su posicionamiento como institución consolidada, así como reforzar su docencia mediante la incorporación como nuevo personal permanente, con función docente e investigadora, “a nuevo personal con trayectorias destacadas, que puedan completar la plantilla que la UCA necesita en un próximo futuro al servicio del desarrollo de la provincia, de Andalucía y de la sociedad”.

La estabilización ya se venía aplicando en la UCA a los investigadores seleccionados mediante el Programa Ramón y Cajal, el más prestigioso a escala nacional. Con este paso, se hace más explícito ese compromiso y se integra en una estrategia propia de la UCA para el fomento de carreras investigadoras de excelencia. De este modo, se extiende a los que hayan sido seleccionados o hayan obtenido buenos resultados en otras convocatorias de prestigio reconocido y se complementa con un programa que guía a los investigadores posdoctorales con carreras prometedoras, realizando un seguimiento personalizado, apoyándoles durante un tiempo razonable de cuatro años para, así, conseguir los objetivos que pueden permitirles optar a su estabilización, mientras siguen aportando sus resultados a la producción científica de la UCA.

Estas medidas buscan también promover nuevos liderazgos científicos en líneas emergentes y en campos interdisciplinares del conocimiento, los más activos y productivos en investigación.

Mosquera asegura que llevan dos años trabajando en este proyecto y que a partir de ahora lo que se le ofrece al investigador una ruta y sabe lo que tiene que hacer”. La vicerrectora también ha destacado que ha sido un plan muy consensuado en todos los ámbitos “lo que indica que somos una universidad madura”.

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