Cádiz

La UCA afirma que los balcones del Olivillo serán repuestos

  • Recuerdan que el edificio se había declarado en ruinas y que se retiraron por motivos de seguridad

El Olivillo, uno de los edificios que consolidará el cinturón universitario en uno de los frentes marítimos más bellos y durante décadas abandonado de la ciudad, conservará su fachada e integrará de nuevo los balcones que en la mañana del lunes se estaban derribando . La UCA, al frente de este relevante proyecto que convertirá el famoso edificio de la arquitectura racionalista andaluza de Sánchez Esteve en Centro de Transferencia Empresarial, confirmaba de nuevo ayer "que el edificio conservará íntegramente la fachada" tal y como se expuso en la presentación del proyecto que afronta la experimentada empresa Planho Consultores, especializada en centros sanitarios y laboratorios.

Tras la denuncia en las redes de Cádiz Abandonada de la que se hizo eco este periódico, fuentes de la Universidad recordaron que "el edificio estaba declarado totalmente en ruinas", por lo que "por motivos de seguridad", era necesario retirar los antepechos ante la imposibilidad de mantener su estado actual. De hecho, añaden que "era inminente su caída y podía afectar a la integridad física de las personas", de modo que "serán repuestos nuevamente durante la intervención".

Estas declaraciones concuerdan con las manifestaciones que en su día vertió el portavoz de Planho Consultores, Enrique Vallecillos, que valoró la importancia patrimonial del edificio construido en 1937, asumió su mal estado estructural y la obligación de respetar una fachada que mantendrá intacta la esencia del mítico Olivillo y la forma en que dialogaba con el particular entorno de la Caleta. Decía entonces que se respetará el lenguaje arquitectónico del proyecto original, ampliando la construcción por detrás sin alterar la visión del edificio. El resto, en estado ruinoso, ya fue derribado, entre otras cuestiones porque su antigua configuración -fue construido para viviendas y luego pasó a ser sede del instituto provincial de Sanidad- nada tiene que ver con la de un centro dedicado a las nuevas tecnologías y a la formación. De ahí la apuesta por grandes espacios que pueden estar compartimentados o no, según las necesidades del trabajo que se ejecute.

El edificio contaba antes del derribo y colocación de los estabilizadores de la singular fachada con 3.900 metros cuadrados, que se ampliarán a 5.000 metros tras la reforma y ampliación, con una construcción de nueva planta en el patio central. También se mantendrá una zona acotada con los restos arquelógicos localizados -escombrera vinculada a la industria de salazones- y que podrán ser visitados por el público.

Las obras que actualmente se realizan en el inmueble fueron adjudicadas a el pasado mes de julio por la UCA a la empresa Sando por un importe de 4.272.440 euros (más IVA), a tenor de los fondos europeos de la Inversión Territorial Integrada ITI, impulsada en este caso por la Junta de Andalucía.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios