La desescalada en Cádiz

¿Sirve de algo ponerse la mascarillas sólo en la barbilla?

  • Es tendencia ahora, como llevarla en la mano

Una mascarilla en la primera etapa de la pandemia Una mascarilla en la primera etapa de la pandemia

Una mascarilla en la primera etapa de la pandemia / Fito Carreto

Se supone que las normas están para cumplirlas, y más si son normas de carácter sanitario, y más si son normas impuestas por una pandemia que ha provocado miles de muertes en nuestro país.

El uso de las mascarillas es obligatorio, como medida de seguridad sanitaria. En medios de transporte, en tiendas, en oficinas, en los museos y cines cuando abran, en las iglesias y en la calle.

Algo tan evidente no se cumple por una parte de la ciudadanía. Ni en el inicio de la desescalada cuando las cifras de contagiados seguían siendo altas, ni ahora cuando afrontamos ya la última fase antes de llegar a la "nueva normalidad".

Pero si hay quienes deciden ir por libre y no utilizan la mascarilla. Y cada vez es más tendencia los que optan por llevar la mascarilla... para taparse únicamente la barbilla. Van en aumento, especialmente los días de calor que han sido muchos. Es cierto que este medio de protección es incómodo de llevar cuando se va por la calle. Cuesta respirar, da calor y sensación de agobio. Pero ya que se lleva, que se haga bien pues sólo protegerá de un posible contagio si se cubre la boca y la nariz ya que, por lo menos que se sepa ahora, el virus no entra por la barbilla.

Hay otro grupo de ciudadanos que también llevan mascarilla por la calle, pero la llevan en la mano. Como diciendo: "Miradme, yo la tengo, pero no me la pongo".

La OMS, las autoridades sanitarias, los médicos que desde el inicio de la pandemia han arriesgado su vida por atender a los enfermos, reclaman el uso de este sistema de protección. Por si alguien aún no se ha enterado.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios